Las lágrimas de Maite

Joseba Pagazaurtundua había pertenecido en su juventud a ETA Político-Militar, aunque la abandonó incluso antes de morir Franco, en 1974. Trabajaba como policía local en Andoain (Guipuzcoa), localidad muy controlada política y socialmente por la mafia ultranacionalista. El Gobierno Vasco le destinó en comisión de servicios a la Ertzaintza en Laguardia (Álava) y allí cumplió con su deber profesional proporcionando valiosa información que ayudó a la desarticulación de un comando. Cuando ETA proclama una de sus treguas, la Consejería de Interior le obliga a reincorporarse a su plaza en el Ayuntamiento de Andoain. Antes y después de regresar a ese destino, Joseba dirige varias cartas al Gobierno autonómico poniendo de manifiesto el peligro que reviste su situación, pero sus peticiones resultan desoídas. Tras el Pacto de Lizarra, PNV y EA hicieron posible la sustitución del alcalde socialista de Andoain por otro del brazo político de ETA. Joseba estaba afiliado a UGT, era militante de la Agrupación Socialista de Andoain y, por la libertad de sus gentes, se había hecho activista de la organización cívica Basta Ya. En su pueblo dio la cara: se enfrentó a los proetarras cuando éstos intentaron atacar la sede de su partido, buzoneó una campaña de ayuda a los numerosos amenazados de la localidad, donde dos años antes ETA había asesinado al periodista José Luis López de Lacalle, comenzó a organizar una movilización…, alzó siempre su voz y arrimó el hombro. No se lo perdonaron: trabajando para un Ayuntamiento controlado por los proetarras, sufría constantes presiones y amenazas, le quemaron el coche… Su vida cotidiana y la de su familia se convirtió en un infierno, pero el Gobierno Vasco le siguió negando protección o un traslado. El 8 de febrero de 2003, un terrorista entró en el bar donde estaba desayunando y le disparó cuatro tiros mortales en el estómago y en la cabeza. Joseba tenía 45 años, esposa y dos hijos. El pleno del Ayuntamiento de Andoain se negó a condenar su asesinato.

La vida de Maite, su hermana, concejal del Partido Socialista de Euskadi en la localidad guipuzcoana de Urnieta y también integrante de la plataforma Basta Ya, quedó marcada para siempre. Hoy Maite Pagaza preside la Fundación Víctimas del Terrorismo.

El otro día, mientras tomaba posesión el primer lehendakari que proclama que va a cumplir la ley y que va a gobernar para todos ("tristes tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente", escribió Dürrenmatt), me fijé en alguien que, al fondo, inclinaba su rostro emocionado y lo apoyaba en el hombro de Rodolfo Ares. Fue, sin duda, la imagen que más me conmovió. Imaginé que, como tantas otras veces, Maite estaría allí en pie por ella, pero también por otra persona. Como tantas otras veces, supongo que estaría pensando: hoy mi hermano Joseba tendría que haber estado aquí, viviendo este momento.

Maite no es sólo un ejemplo de coraje cívico, sino una voz honrada, que ha sido crítica en numerosas ocasiones con determinados aspectos de la línea política de su compañero Patxi López. Pero ese día, bajo el árbol que simboliza los fueros y libertades de su pueblo, la emoción de Maite Pagazaurtundua era el reflejo de buena parte de la sociedad vasca, del sufrimiento vivido y de la ilusión por vivir.

Yo creo que el nuevo lehendakari es consciente de la responsabilidad histórica que le corresponde: el cambio tranquilo pero profundo. No debe defraudar todo lo que simbolizan esas lágrimas de Maite. Unas lágrimas nacidas desde el dolor y desde la esperanza, y que son las de tantos y tantos otros.

7 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Muy bonito artículo, Carlos. La verdad es que hay muchas esperanzas depositadas en Patxi López. Yo quiero tener fe en él, aunque conociendo su trayectoria de los últimos años soy más bien escéptico. Esperemos que no quiera hacer demasiados guiños a los nacionalistas y, sobre todo, que luche a fondo contra ETA.

Anónimo dijo...

tengo la sensación de que los asesinados que formaban parte del psoe, eran voces críticas dentro del partido.
y llamemos a las cosas por su nombre eta es extrema izquierda con métodos mafiosos.
pachi no creo que hubiese apoyado al pp en el caso inverso.
la oportunidad de acabar con eta lleva 5 años de retraso.
esto da asco(la política)

celtas dijo...

Soplan vientos de esperanza.
Ojala, la lucha de tantos, haya servido para traer nuevos tiempos. Tiempos para el cambio, que sequen tantas lágrimas.
Espero que en el País Vasco, todo el mundo tienda su mano.
¿Quizás sea mucho pedir?

Carlos, cuando el otro día, hacía alusión a Esperanza Aguirre, no era con la intención de justificar que no merezca las huelgas que la están haciendo. Mi intención era discrepar con los sindicatos, que se están durmiendo en tantos sitios.

carlos dijo...

Es verdad que la trayectoria previa de Patxi López no inspira mucha confianza, pero creo que, aunque sólo sea por conveniencia política, tiene claro qué es lo que tiene que hacer y la responsabilidad que se le ha otorgado. Y ahora sí está diciendo cosas más que sensatas. Ojalá que no decepcione esas expectativas.

El retraso en terminar con ETA, anónimo, no es sólo de cinco años, es de muchos más, de no tener una línea clara y una estrategia coherente, de hoy me siento a negociar con ellos en Argel y mañana los mato en Bayona, sin mantener un discurso homogéneo en todo momento y un comportamiento claro de aplicar la ley y no darles ni el menor rédito político. No sé si por fin habremos escarmentado, pero ya sería hora.

Esperemos que por fin en el País Vasco, Celtas, se vayan dando pasos para que pueda imperar la normalidad, la convivencia, la libertad, y no la dictadura social que una minoría impone por el miedo.

Anónimo dijo...

Carlos, esperemos que no sólo diga cosas más que sensatas...........Yo también soy bastante escéptica con Patxi López pero creo que el cambio es un gran paso en la salud del País Vasco

Carlos dijo...

Pues sí, anónimo, espero que pase de las palabras a los hechos. Tiene una tarea muy difícil pero muy necesaria.

Mortal Contribuyente dijo...

El inconveniente puede venir ahora por la necesidad de ZP para sus presupuestos y el chantaje de Urkullo.
La alianza Patxi & Basagoiti da sus frutos despacio y buena letra sin embargo ahí están las muestras continuas de la traición del P$0€ y sus pactos.