Prohíban, por favor



Se cumplieron en junio cincuenta años de la muerte de Agustín de Foxá. Con tal motivo, las asociaciones culturales Fernando III y Ademán solicitan hace algunas semanas al Ayuntamiento de Sevilla un salón de actos para homenajear al escritor. El siempre interesantísimo Aquilino Duque (Premio Nacional de Literatura y prolífico y profundo autor en todos los géneros) y Antonio Rivero Taravillo (Premio de Biografías Comillas por su obra sobre Luis Cernuda) iban a recordar su figura literaria.

Parece que el salón siempre se cede para actos culturales y ésta es una convocatoria literaria, así que, rutinariamente, la concejalía de cultura resuelve estimar la petición. Pero, después, la curiosidad puede a su titular: Josefa Medrano, de Izquierda Unida, se pone a mirar quién diablos era ese tal Foxá. O quizá alguien que -al contrario que ella- sí lee y sí lo sabe, se lo cuenta. ¿Cómoooo? Intolerable... Cuando los convocantes y el público acuden al lugar, se encuentran con que la autorización de uso de las instalaciones ha sido revocada por esta edil. Los motivos: que Foxá se adscribió a la Falange en su juventud y que fue embajador durante la dictadura. Ambos crímenes son de suficiente peso como para que se prohíba utilizar el salón para ese homenaje, sobre todo con una finalidad preventiva: evitar que se convierta “en un acto de apología del franquismo” y –cómo no- “por respeto a la ley de memoria histórica". Qué cansancio. Lo suyo, la censura de un autor literario por motivos ideológicos, sí que fue un auténtico homenaje al franquismo. Paradójicamente, dentro de las instalaciones municipales sigue colgado el cartel de los actos conmemorativos del 50º aniversario de la revolución cubana, sin matices críticos hacia la actual dictadura castrista. Los organizadores celebran su acto a la intemperie. Y la noticia de la censura política salta a los medios informativos.

Foxá, en mi opinión, nunca fue falangista por convicciones. En realidad, quizá políticamente no fue nada, o al menos nada que resulte etiquetable. Su monarquismo era más bien estético y tenía gran parte de nostalgia del mundo perdido de su niñez; en cualquier caso, distaba mucho del proclamado republicanismo de la Falange. Y su talante conservador (sobre el que bromeó toda su vida repitiendo “soy gordo, soy conde, soy diplomático… ¿cómo quieren que no sea de derechas?”) igualmente estaba a años luz de la vocación social y transformadora del falangismo originario. Tuvo, eso sí, una gran amistad con José Antonio Primo de Rivera, al que sin duda quiso y admiró. Más que desarrollar activismo político en el partido, perteneció a lo que Mónica y Pablo Carbajosa bautizaron, en su brillante trabajo del mismo título, como La corte literaria de José Antonio. Foxá estuvo entre el grupo de poetas –con José María Alfaro, Jacinto Miquelarena, Pedro Mourlane Michelena, Dionisio Ridruejo, Rafael Sánchez Mazas...- que, sobre la melodía compuesta por el músico vasco Juan Tellería, escribió las estrofas de lo que sería el Cara al sol.

Tras el asesinato de José Antonio y el final de la guerra civil, Foxá jamás participó en política en el franquismo ni ostentó cargo alguno, que yo sepa. Más bien mantuvo, en lo personal, cierta distancia y desafección creciente hacia el régimen. Siempre fue por libre.

Además de escribir artículos en ABC -por los que Umbral le citaba como uno de los grandes columnistas de la época-, se dedicó a ejercer la diplomacia. Porque alguien tendría que explicarle a la entusiasta censora sevillana que Agustín de Foxá fue embajador durante el franquismo como también lo había sido durante la Segunda República, sencillamente porque era su profesión: diplomático de carrera.

Al régimen nunca le gustó la actitud de Foxá, sus maneras, su imparable ironía. Entre las mil y una anécdotas, reales o apócrifas, que se cuentan sobre él, dicen que el Cuñadísimo Serrano Suñer le recriminó en cierta ocasión su humor corrosivo, por irrespetuoso:

- Agustín, ya sé que no lo haces con mala intención, pero el resultado, viniendo de ti, es demoledor. Piénsalo. Nos estamos jugando una España pobre y desgastada por una guerra y nosotros lo que buscamos es un Imperio.

Foxá cuando oyó lo del Imperio no pudo reprimirse:

- Eh, eh, Ramón, que te juro que este último chiste no es mío...

El franquismo prefirió siempre tener lejos a un personaje tan imprevisible, tan inmanejable: Roma, Helsinki, Buenos Aires… Telegrama del Ministerio: “Vuestra Ilustrísima ha sido destinado a la embajada de España en Tegucigalpa”. Respuesta de Foxá al Subsecretario: "Honradísimo. ¿Dónde coño está eso?”. Durante su estancia como agregado cultural en Italia su incontrolado genio y su incontrolado ingenio provocaron un conflicto con el entonces influyente cuñado de Mussolini, el conde Galeano Ciano, del que se decía que su mujer le era infiel. Ciano encontró a Foxá entregado a una de sus aficiones, beber whisky, y le criticó el exceso:

- A usted, Foxá, le va a matar el alcohol.
- Y a usted Marcial Lalanda –replicó como una centella el diplomático poco diplomático.

De esta forma se definió Foxá a sí mismo: “Gordo. Con mucha niñez aún palpitante en el recuerdo. Poético pero glotón. Con el corazón en el pasado y la cabeza en el futuro. Bastante simpático, abúlico, viajero, desaliñado en el vestir, partidario del amor, taurófilo, madrileño con sangre catalana. Mi virtud: la imaginación. Mi defecto: la pereza”.

Foxá da para una auténtica antología de frases ingeniosas, gamberras, irreverentes. “Uno de los problemas de España –aseguró una vez- es que siempre hemos ido detrás de los curas. O con un cirio o con un garrote”. Su definición del Frente de Juventudes: “Unos niños vestidos de gilipollas, detrás de un gilipollas vestido de niño”. Un día, en una cena organizada por el ministro Alberto Martín Artajo en el Palace, Foxá se emborrachó, se le cayó una moneda y, al recogerla, ante el estupor de los presentes, se puso a cantar con la música del pasodoble Francisco Alegre: “En las monedas hay una cara / que yo no puedo aguantar. / Francisco Franco y olé,/ Francisco Franco y olá”. Martín Artajo optó por marcharse.

Era un indisimulado bon vivant. En una entrevista de César González Ruano (otro periodista y escritor peligroso al que también habría que censurar con más decisión, sra. Medrano) declaró: “Todas las revoluciones han tenido como lema una trilogía: libertad, igualdad, fraternidad lo fue de la revolución francesa; en mis años mozos yo me adherí a la trilogía falangista que hablaba de patria, pan y justicia. Ahora, instalado en mi madurez, proclamo otra: café, copa y puro”.

Foxá cultivó el teatro en verso, con Cui-Ping-Sing o El beso a la bella durmiente, y el teatro en prosa, con Baile en capitanía y Gente que pasa. Escribió poesía -El toro, la muerte y el agua, El almendro y la espada, El gallo y la muerte…-. Pero su obra más destacada fue, sin duda, Madrid de corte a checa, para muchos una de las mejores novelas ambientadas en la guerra civil. El diario El Mundo la incluyó en su colección de las 100 mejores creaciones de la narrativa en español del siglo XX. Es un relato adscrito a uno de los dos bandos, como era lógico en ese momento, pero hoy se puede leer contextualizada, como una de las piezas de un rompecabezas plural. Y se puede leer también desde lo literario. Como La Forja de un rebelde de Arturo Barea, como el Homenaje a Cataluña de Orwell, como La fiel infantería de Rafael García Serrano, como Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender… Lo increíble es que algunos sigan, setenta años después, adscritos todavía a uno de los bandos de aquella guerra que libraron sus abuelos. Y prohíban hablar sobre Foxá, el poeta que ya entonces no entendía mucho de líneas divisorias o de trincheras: 

Una línea de tierra nos separa.
Pero estamos tan lejos…
Para llegar hasta vosotros, trenes,
rutas extrañas, playas extranjeras
y, sin embargo, hermanos enemigos,
¡qué cerca nuestra sangre!, que aclararon
las mismas frutas, que encendieron, roja,
primaveras y labios parecidos.

Agustín de Foxá se adhirió políticamente a una de las facciones del momento, sí. ¿Y qué? Eso no empaña la calidad artística que pueda tener o no tener. Alberti escribió poemas a lo más granado del totalitarismo criminal de su época, pero es un poeta como la copa de un pino y sólo un cenutrio discutiría su legado literario. ¿Qué miope renunciaría a que en su vida estuvieran presentes los versos de amor de Neruda por el hecho de que éste hiciera en una época apología del estalinismo? Foxá ni siquiera tuvo nunca un compromiso político intenso. No era, por descontado, un represor. Era un espíritu libre, muy particular, dispuesto a reírse de casi todo, hasta de sí mismo. Creo no perder si apuesto a que fue un buen tipo, incapaz de matar una mosca.

Este autor estaba algo peor que censurado: olvidado. Condenado por la dictadura silenciosa de lo políticamente correcto. Sometido al ostracismo, como tantos otros. Si se hubiera celebrado ese acto de homenaje, sólo un puñado de personas hubiera tenido noticia del mismo. Pero la prohibición expresa ha rescatado la figura de este escritor. Ayer, decenas de columnas periodísticas hablaban de Foxá. Muchas gracias, doña Josefa, por censurarlo, por decirnos lo que podemos y no podemos leer. Yo, por lo pronto, voy a redescubrir en estos días su más famosa novela. Y voy a volver a encontrarme con su poesía: 

Y pensar que, después de que yo muera,
aún surgirán mañanas luminosas
que, bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
encarnará en la seda de las rosas.
Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida.

Muchas personas que hace unas semanas no habían oído hablar nunca de Foxá, tendrán ahora interés por conocerle, gracias a esta prohibición. Si yo fuera responsable de Planeta o de Ciudadela -que creo recordar que son las últimas editoriales que publicaron Madrid de corte a checa- me apresuraría a reeditarla con una faja en la solapa que dijese: El escritor prohibido por el Ayuntamiento de Sevilla.

Si continúa con ahínco esta tarea de censura, la concejala Dña. Josefa Medrano podría aspirar a recibir el año próximo el Premio Fomento de la Lectura que le acaban de dar los editores a Las noches blancas de mi amigo Dragó.

Prohíban, por favor, señores censores, prohíban mucho más. Díganle a todo el mundo lo que no debe leer, los autores proscritos, aquellos a los que no puede rendirse nunca homenaje literario. Censuren, por favor, expresa y contundentemente, a otros peligrosísimos "fascistas" de parecido pelaje. A Eugenio D’Ors, el inolvidable Xenius, el filósofo brillante, el periodista…, prohíbannos disfrutar de su talento, por favor. A Dionisio Ridruejo, el hombre íntegro que vivió su evolución democrática con honradez, casi siempre arrimándose al sol que menos calentaba en cada momento, y dejándonos los poemas del Cuaderno de Rusia o En la soledad del tiempo, su delicioso Diario de una tregua, sus Casi unas memorias… A Rafael Sánchez Mazas, cuya peripecia inspiró a Javier Cercas Soldados de Salamina, y que dejó escritas La vida nueva de Pedrito de Andía o Rosa Kruger, además de numerosos y buenos versos. Al poeta Luis Felipe Vivanco, autor de Cantos de primavera, Tiempo de dolor, Memoria de la plata… Al desconocidísimo y atormentado Samuel Ros de El hombre de los medios abrazos o Los vivos y los muertos. Al falangista catalán Luys Santa Marina, su poesía, sus novelas históricas…. Y, cómo no, a Rafael García Serrano; díganle a todos que La ventana daba al río, Los ojos perdidos, Cuando los dioses nacían en Extremadura… son altamente nocivas, que La gran esperanza es un panfleto que insulta la versión única y obligatoria de la historia, que su soberbio Diccionario para un macuto está contraindicado para el discurso dominante...

Sigan prohibiendo, por favor. Lo prohibido nos sabe muchísimo mejor.

20 comentarios:

Samantha Keyela dijo...

¡qué triste sería la ceguera de que hablas si no resultase sobre todo repugnante por sectaria! Catalanes que se niegan el privilegio de leer a Josep Pla, la prosa honesta de Dionisio Ridruejo y sus puros versos arrinconados...Se me quejaba el otro día un conocido de que apenas encontraba nada de Gregorio Marañón.Y aún es suerte que sepa quién es y lo busque con curiosidad.
No me gusta la obra de Agustín de Foxá, pero es injusto que se discrimine su memoria literaria, incluso aún cuando hubiera sido uno de los más ardientes defensores del alzamiento.
Por cierto, y ya que nombras a Mourlane Michelena, si puedes darme pistas de su obra, me interesaría; sé que fue importante periodista y en Irun se guardan ejemplares que le dedicaron excelentes escritores de la época, pero no he encontrado sus crónicas, críticas u otros escritos.
Saludos

fandestéphane dijo...

Es increible lo que acabo de leer.
No lo de la Medrano esa, que si que es creible, ya lo creo, sinó la exposición antológica que has hecho de unos censuradores y torturadores de la literatura.
Me hice esa colección del Mundo y no leí ese libro, pero ahora lo haré. No soy de derechas ni tampoco del partido de la Medrano,
pero no soporto la censura. Lo mejor de todo es que se va a tirar de los pelos cuando lea tu entrada.
Que seguro que lo hará.

Gracias Carlos, no conocía a Josefa Medrano, ahora ya no la podré olvidar.

Un abrazo

fandestéphane dijo...

La mejor prueba de que no soporto la censura, es de que no me importa estar debajo del comentario de Samantha,(y no me borro) a pesar de que preferiría no estar a su lado, después de leer lo que a publicado en su blog. Nos quedan muchas más cosas que el caganer y la barretina
a pesar de Felipe V

ana dijo...

Fíjate que el MADRID de Foxá me ha sido imposible conseguirlo.Es un tipo de escritura que me resulta sumamente interesante y NO LA HE PODIDO CONSEGUIR EN BUENOS AIRES.
Tengo en la biblioteca de mi padre títulos importantes de otras épocas y he adquirido numerosos libros y"entre ellos quizàs lo que màs me importa es el relato de momentos cruciales de la historia".
Acá en Buenos Aires ha pasado algo ridìculo en relaciòn al incidente de la memoria de FOXÁ .Fíjate que este gobierno aparentemente progresista que ha vivido desenterrando y usando muertos y desaparecidos AHORA AL DICTAR LA LEY DE MEDIOS BIEN DENTRO DE LA CENSURA HA CONTADO CON EL VOTO DE UN DIPUTADO DEL PARTIDO FUNDADO POR UN REPRESOR.
FIJATE QUE ESE REPRESOR ERA GOBERNADOR DE TUCUMAN Y MERCEDES SOSA LE TENÌA TAL DESPRECIO(POR TORTURADOR Y CRIMINAL)QUE IBA A VISITAR A SU MADRE A TUCUMAN Y NO SALIA DE SU CASA .

Carlos dijo...

Hola, Samantha. De acuerdo contigo. A mí Foxá no me atraía especialmente, ni en lo literario ni en lo político, pero basta que me lo quieran prohibir...

A Pedro Mourlane Michelena yo no lo he leido. Aparte de lo poco conocido y la dificultad para encontrarlo, decían que tenía una prosa muy barroca y algo engolada y, a priori, no me ha atraido. Vasco, conocedor del euskera (en los primeros años escribió crítica literaria en esa lengua), era algo así como el decano de ese grupo literario ("el canciller" dicen que lo llamaba José Antonio en sus tertulias). Decían de él que era persona muy culta y participó habitualmente en tertulias en Bilbao con nombres muy destacados (Unamuno, Manuel Aznar, Areilza, Zugazagoitia, Zuloaga...). Creo que su obra más destacada fue "Arte de repensar los lugares comunes". En todo caso, su obra es fundamentalmente periodística, con un largo ejercicio de la profesión y con la dirección de varias publicaciones. En libro se publicaron hubo algunas recopilaciones de artículos que ya no se encuentran salvo en librerías de viejo (o a través de Iberlibro.com, que es una herramienta utilísima para mí).

Ha sido una torpeza lo de esta mujer, Fandestéphane. No creo que vuelvan a incurrir en ella. Pero a mí me gustaría que sí, de vez en cuando: esa es la tesis de mi artículo, que la censura y la prohibición es mejor que el olvido y el silencio con el que se ha sepultado a nombres muy válidos de nuestra cultura.

Hola, Ana. Yo creo que las últimas reediciones, la de Ciudadela por ejemplo ( http://www.ciudadela.es/cream/?page=1&codigo=105019 ), aún las encuentras en librerías de libros viejos o, en su caso, buscando en Internet. A mí, como decía antes, me resulta muy útil para buscar libros difíciles de encontrar la web www.iberlibro.es .

Anónimo dijo...

Interesante el articulo carlos. la falange era republicana?
ah no entendi la respuesta de Foxa a Ciano

Carlos dijo...

Yo creo que en origen la Falange era más bien accidentalista en cuanto a la forma de jefatura de Estado, pero después se proclamó republicana. José Antonio afirmó que no podía dedicar el ímpetu de la juventud a recobrar una institución que él consideraba fenecida. También aseguró literalmente que su movimiento empalmaba con la revolución del 14 de abril, que quería recuperar el espíritu de la misma. Y por descontado en todos sus actos públicos antes de la guerra civil la Falange siempre utilizó la bandera española vigente, o sea, la republicana.

Marcial Lalanda era un torero famoso (coño, ¿no has escuchado nunca el pasodoble "Marcial, tú eres el más grande"). La respuesta de Foxá era una alusión a los cuernos de Ciano ("a usted le va a matar el alcohol", "y a usted Marcial Lalanda").

Carlos56 dijo...

Ameno, instructivo e interesante su trabajo. Gracias.

En el blog de Oroel dejé una cita, de Gabriel Celaya, que relacionaba a Federico G. Lorca con Jose Antonio Primo de Rivera. Leída su entrada empiezo a pensar que el ambiente intelectual previo a la guerra era un “toto revolutum” en el que existían menos fronteras ideológicas de las que hoy les atribuimos.

Un cordial saludo, Carlos56.

Anónimo dijo...

Como siempre, Carlos, magistral. Yo no le tenía mucha simpatía a Foxa´. Es más lo único que había leído de él "Madrid de Corte a Checa" me parecíó un texto sectario, compendio de tópicos sobre el "rojerío".
Ahora después de leerte a tí, me caé mucho mejor. Como a los del Atleti nos ponen las derrotas y los censurados, coincido contigo: Que sigan prohibiendo para que con esto de la Memoria Histórica acabemos recordando.
Un abrazo.
Txuspan

Óscar dijo...

Hola Carlos:

Desde luego que me parece una vergüenza la censura de un acto donde se quería homenajear la trayectoría literaria de una persona, independientemente de su adscripción ideológica o partidaria.

Lo que si me parece, no censurable (ya que cada uno es muy libre de ir con quien le de la gana), pero sí sospechoso es la asociación cultural Fernando III. He entrado en su web http://acfernandotercero.blogspot.com/
y he visto que organiza actividades con Alternativa Joven, el brazo juvenil del Movimiento Social Republicano, una organización del espectro ultraderechista. Estos "jóvenes alternativos" organizan campeonatos de dardos para recaudar fondos para Josué, el asesino confeso de Carlos Palomino.

Ahora que tú nos has hablado de Foxá, al cual no conocía de nada, espero poder hacerme con alguna de sus obras para poder conocerlo. La tal Medrano ha quedado como lo que supuestamente quería censurar, como una franquista de tomo y lomo. Qué cosas no veremos en IU. Pero, ¿no te parece que le hace flaco favor la asociación Fernando III a Foxá convocando un acto en su homenaje yendo de la mano de quien va?

Un abrazo.

Carlos dijo...

Carlos 56, gracias por tu comentario. Sí conocía la cita de Celaya sobre la amistad entre Lorca y José Antonio, que él conoció por boca del propio Federico.

Pues ya somos dos, Txuspan. A mí no me atraía Foxá ni políticamente (pero no por falangista, sino por ser de los conservadores que se acercaron a la Falange por distintos motivos, en este caso supongo que con buena fe, pero en otros muchos desde luego no) ni literariamente (no es mi estilo ni mi temática. Pero basta que me lo prohíban...

Hola, Óscar, no conocía ese dato, la vinculación de la A.C. Fernando III con los del MSR. Lógicamente, ni que decir tiene que no albergo la más remota simpatía por ese tipo de grupos y personajes, todo lo contrario. Y que, en efecto, el propio Foxá se removería en su tumba si alguien pretendiera reivindicarle desde semejantes planteamientos. Pero fíjate que la denegación del local municipal no se hace porque los organizadores tengan -que desconozco si es así- un ideario xenófobo o violento o hayan mantenido actitudes o comportamientos de ese tipo, por ejemplo. La censura la justifican desde el Ayuntamiento en función del propio literato homenajeado y eso es lo que no resulta de recibo en mi opinión.

Carlos dijo...

Ah!! Después de publicar el artículo se me ocurrieron más nombres que sería deseable que prohibieran y censuraran, a ver si así los rescatamos: Leopoldo Panero, Álvaro Cunqueiro, Ángel María Pascual...

fandestéphane dijo...

Carlos he dado cuerda a mi blog, si te pasas serás la nota discordante jajaja y le darás prestigio.

Saludos

PD: Un besazo a la Medrano

Carlos dijo...

Ya me he dado una vuelta por allí, Fandestéphane.

Carlos dijo...

Muy recomendables las acertadas reflexiones de uno de los intervinientes en el homenaje a Foxá.

Un post que escribió al hilo de la prohibición:

http://fuegoconnieve.blogspot.com/2009/10/cincuenta-anos-sin-foxa-y-eternidad-de.html

Y otro que acaba de publicar:

http://fuegoconnieve.blogspot.com/2009/10/la-oportunidad-de-foxa.html

Bernardo Rivero dijo...

Carlos, esta entrada de tu blog me llega al alma; como ciudadano de una sociedad democrática (que, al parecer, no lo es del todo) y como hermano de uno de los involuntarios protagonistas (el poeta y traductor Antonio Rivero Taravillo).
No voy añadir mucho más a lo ya dicho sobre este vergonzoso asunto (¿no es un horror lo de la "censura preventiva"?), pues mi hermano Antonio lo ha explicado magnífica, y sinceramente, en "Fuego con nieve".
Tan sólo añadir que, dados los tiempos que corren, me siento un privilegiado por tener una mentalidad abierta y crítica. Eso me permite leer El Mundo y Público, a Ramiro Ledesma y Carlo Frabetti, a Miguel Hernández y Dionisio Ridruejo, etc., etc. Creo que tú, Carlos, también perteneces a este grupo.
En fin: "Libre te quiero ..."
Saludos.
P.S.: Me encantaría que prohibiesen los escritos de Ramiro Ledesma Ramos para que, al menos así, naciera la curiosidad por leer artículos como "Hans Driesch y las teorías de Einstein", "El causalismo de Meyerson", etc. Y, sobre todo, "La filosofía, disciplina imperial. Notas para una fenomenología del conocimiento filosófico", obra indispensable.

JavierN dijo...

Que pena dan estos personajes sectarios, que en nombre de la Libertad, censuran a los demás por no tener sus mismas ideas, a lo mejor era más tolerante Foxá que esta necia, que por lo que me temo poca literatura ha entrado en su cabeza en toda su vida.

No defienden la Memoria Histórica por Lorca, que dicen que sólo fue un artista (y lo era), y los falangistas lo fusilaron?.

Que fácil es ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Estos comunistas de pacotilla quieren cambiar la Historia a su acomodo, quieren ganar ahora, 70 años después la Guerra Civil en los despachos lo que no supieron ganar en las trincheras.

Enhorabuena Carlos, me parece un blog muy interesante. Un abrazo.

Javier Núñez

Carlos dijo...

Hola, Bernardo. No sabía -o no recordaba- que Antonio fuera hermano tuyo. Me parece que los dos post suyos que he recomendado son muy sinceros y acertadísimos en cuanto al planteamiento. Pues sí, es repulsivo este sectarismo y, si en política es nocivo, cuando lo llevamos al terreno de lo cultural nos empobrece aún más. Un abrazo.

Hola, Javier. Pues sí, yo creo que Foxá era más tolerante que ellos, seguro. Y no es el típico apologeta del régimen franquista ni de lejos. Pero, aunque lo hubiera sido, si se plantea una reivindicación literaria no se entiende esto de la censura previa. Saludos.

Carlos dijo...

Siguen en sus trece. Es fantástica la argumentación de esta gente:
http://www.abc.es/20091014/cultura-libros/felipe-alcaraz-defiende-veto-20091014.html
Así entienden la cultura. Un clientelismo sectario igual que el que practican en la política.
Como somos muy demócratas, nosotros decidimos quién es fascista. Nosotros decidimos quién y quién no tiene calidad literaria y quien es digno o no de que ustedes le hagan un homenaje, no van a decidir ustedes a quien homenajean así, libremente.
El criterio aplicable es muy claro, no admite lugar a dudas: este autor ¿era de los nuestros o no? Y ya está.
No hace falta dar argumentos: Foxá tuvo una hiperactividad franquista porque lo digo yo, ¿para qué voy a aportar un solo dato? Pero es que, incluso aunque la hubiera tenido, eso no influye en la calidad litearia que tenga o que no tenga.
Y qué asco dan cuando se apoderan de nombres de nuestra cultura, que son patrimonio de todos los españoles. A estos individuos de IU que como Ezker Batua comparten viaje con el PNV, el nacionalismo vasco y la derecha más rancia de Europa, Blas de Otero les daría de mamporros si levantara la cabeza.

Finisterre dijo...

Hola Carlos y hola a tod@s:

Opino sobre el final de tu último comentario.

El PNV no es la derecha más rancia de Europa; es la ultraderacha más arcaica y chupacirios de Europa y tal vez del mundo; son los auténticos neonazis de la era actual. Y con éstos -sí, sí, con éstos- pactó el PP (el mismo que ha gobernado con el aborto y ahora lo va a utilizar como bandera electoral -yo en esto, en lo del aborto, ni entro, ni salgo; es otro debate-) y ha pactado y pacta el PSOE, pero no pactaron como partidos políticos sino como gobernantes de nuestro país.

Lo de IU, es que ya es una vergüenza irreparable. Qué mentira tan grande, qué decepción y qué manera de mofarse del pueblo y de la gente que creyó en una tercera alternativa. De lo que empezó siendo una plataforma, sólo quedó el PCE; y el resto, por molestos, por revolucionarios, por independientes, por no sectarios, por alternativos...¡Todos a la puñetera calle! Tan sencillo les fue mentir a los que creyeron o creímos en ellos como les supuso cambiar la placa de PCE de la sede del Parque del Conde de Orgaz (la zona más cara de todo Madrid) por la de IU, una vez consiguieron la subvención por ser quiénes eran. Que con su pan y sus metros cuadrados a miles de euros se la coman. Eso sí, que no nos engañen más.

Un abrazo.