Libro Nóminas 2010

Acaba de salir la edición anual de mi libro Nóminas, Seguridad Social y Contratación Laboral que, desde 2005, viene publicando FC Editorial y sobre el que ya he hablado en este blog con ocasión de las ediciones de 2008 y 2009.

Se trata de una obra práctica, que procuré que estuviera escrita en un lenguaje comprensible, y que parece tener aceptación en departamentos de gestión laboral de empresas y, sobre todo, en entidades dedicadas a la formación, para su utilización como manual.

En el año 2009 también registró buenas ventas y algunos medios informativos -entre otros, los diarios La Razón y La Voz de Galicia y la revista Agenda de la Empresa Andaluza-, lo reseñaron en sus páginas.

Este año es bastante probable que, si dentro de unos meses se aprueba finalmente una reforma laboral, tengamos que hacer una posterior edición actualizada, pero la editorial ha optado por sacar ya ésta ante la demanda existente. Como siempre, espero que el libro resulte útil a sus destinatarios.

Lo que importa

Estamos dando la vuelta al pueblo, nos detenemos un momento ante la vista panorámica y me pregunta:

- Y así, sin pensarlo mucho, ¿qué te sugiere? Mira tu pueblo y piensa qué momentos que has vivido aquí recordarías.

Y yo le conté tres momentos que recordaba con agrado.

- ¿Te das cuenta de que has pensado en cosas sencillas, vivencias con los demás, que ninguno de los momentos que te han venido a la cabeza tenía que ver con la política, ni con lo profesional, ni con nada parecido…?

- Hombre, también podría recordar algunos momentos gratificantes de ese tipo…

- Ya, pero lo que has dicho es lo que has dicho... Sin pensarlo mucho, de toda tu vida y en relación con el pueblo, los primeros momentos que han venido a tu mente son los que has recordado. ¿Qué te dice eso sobre la importancia de unas cosas y otras, sobre lo que realmente te hace feliz, lo que queda pasado el tiempo…?

- Vale, touché.

(Fotografía de El Hoyo de Pinares: Juan de Pablo Ayuso)

¿Por investigar?

Imaginen un delito grave, de los que más rechazo puedan producirles. ¿Una violación, por ejemplo? Sea. Supongamos, pues, que la víctima de una violación presenta denuncia ante el Juzgado de guardia. Supongamos que el juez que está de guardia no es legalmente competente para asumir la causa y sólo puede y debe realizar las diligencias urgentes. Supongamos que ese juez se siente tan identificado con la víctima y con su padecimiento que decide, en contra de la ley, declararse a sí mismo competente para llevar el asunto. La defensa del presunto violador le hace notar que no le corresponde la competencia legal y que debe pasar la causa al juez competente, pero él continua adelante. Posteriormente, la defensa del presunto violador presenta una denuncia contra el juez por vulnerar la ley conscientemente y el tribunal competente decide por unanimidad admitirla a trámite y, finalmente, abrir proceso.

¿Sería correcto y riguroso, en ese supuesto, un titular periodístico que dijera: “PROCESADO UN JUEZ POR INVESTIGAR UNA VIOLACIÓN? No, ¿verdad? Cuando menos, falta algo.

Pues eso. A Garzón, digan lo que digan no pocos medios, no se le ha procesado “por investigar los crímenes del franquismo”. Se le ha procesado, como nos pasaría a usted y a mí si lo hiciéramos, por vulnerar –presuntamente- la ley. Y tendrá la oportunidad de defenderse y de intentar demostrar que no ha sido así.

Ah, y en el ejemplo, para centrarme sólo en el aspecto jurídico y no contaminarlo con el fondo, he señalado un delito claro y perseguible, con un presunto autor identificado y con un móvil en la actuación del juez –la identificación con la víctima- que pueda parecer incluso noble. La cuestión se agravaría si, además de esto, al juez del ejemplo le trajera al pairo determinar la responsabilidad de la violación, le importara un bledo la víctima de la misma y sólo le interesara la repercusión mediática del caso, que es lo que yo creo, aunque esto ya es mi particular y discutible impresión.

Entrevista sobre violencia de género en Hola News

Hace algunos meses el programa de televisión por internet Hola News elaboró un reportaje sobre la violencia de género, en el que incluyeron declaraciones mías


Durante algún tiempo el video publicado en su web daba problemas técnicos y por eso no lo había reflejado en el blog hasta ahora, pero ya lo han reparado y por fin puede verse completo, así que os traigo el enlace por si alguien está interesado.

El programa se abre con una introducción sobre cómo se contempla este problema en la exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Recoge seguidamente la rueda de prensa en la que los ministros del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y de Igualdad, Bibiana Aído, presentaron la aplicación informática Sistema de seguimiento integral de casos de violencia de género.

Continúa con declaraciones de Consuelo Abril, la abogada que preside la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres. Se trata de una asociación privada que viene trabajando desde hace décadas desde una óptica interdisciplinar en el estudio de este complejo fenómeno y que ofrece asistencia social, sanitaria y jurídica a las víctimas. Consuelo recuerda los primeros pasos que se dieron en la materia. Hace algunas consideraciones sobre la llamada violencia económica que, junto con la violencia física y psíquica, es una de las modalidades para las que se está recabando actualmente atención. Se refiere también a la existencia de los llamados juicios rápidos en casos de malos tratos. Comenta algunas de las carencias en la protección a las víctimas. También aborda los problemas que plantea el régimen de visitas con los hijos comunes en los casos de maltrato. Otra cuestión controvertida es la consideración del uso de estupefacientes como atenuante o como agravante en estos supuestos. Apuesta por la necesaria especialización judicial en violencia de género. Aborda la controvertida cuestión de si la atención a las inmigrantes sin residencia que han sido víctimas de violencia puede comportar su expulsión con la actual legislación. Y da su opinión sobre el problema terminológico, considerando que la violencia doméstica es sólo una parte de la violencia de género, denominación que considera internacionalmente aceptada.

La psicóloga Ana Isabel Gutiérrez Salegui, con amplia experiencia en la atención de estos casos, sostiene que siempre ha existido el problema y que ahora se le está prestando mayor atención. Hace alguna referencia al posible efecto “contagio” que pudiera existir en el tratamiento informativo del problema. Llama la atención sobre la necesidad de evitar mitos: no existen perfiles únicos de víctimas, ni en edad (hay maltrato desde la adolescencia hasta la ancianidad) ni de clase social o nivel económico. Se refiere a las particularidades de la violencia psicológica, que comporta un grave deterioro de la autoestima, lo que hace más difícil paliar las secuelas. De hecho, ella considera que ha habido innegables avances, que se cuenta con mejores recursos, pero que sigue existiendo déficit en la atención psicológica. En sus declaraciones también se refiere a los tipos de agresores, la mayoría agresores dependientes (que actúan por dominación machista, en un marco de dependencia emocional) y una minoría de agresores psicopáticos. Un grave problema es la transmisión intergeneracional de patrones de conducta, hecho que hay que atajar con tratamientos preventivos. Pide que haya lugares reservados en los servicios de urgencia para poder mantener entrevistas con posibles maltratadas en adecuadas condiciones. Comenta también el problema de las recaídas, de las mujeres que regresan con su agresor. Y da su opinión sobre las terapias para maltratadores y las terapias para las víctimas.

La también psicóloga Carmen Simón Navajas, de la fundación IRES, recuerda la creación histórica de las primeras casas de acogida. A la hora de considerar los casos de atención a la víctima, diferencia entre los supuestos en los que ella toma la iniciativa y ha asumido conciencia de su situación y aquellos otros supuestos en los que llega por denuncia o intervención de terceros. Considera que el maltratador seguirá ejerciendo la violencia si no se hace un trabajo personal con él. Expone las líneas básicas de los programas de IRES dirigidos a centros educativos, puesto que considera imprescindible la labor preventiva con la infancia y la juventud, para evitar la reproducción del modelo, cuestionando el modelo de masculinidad hegemónica. Aboga por un posicionamiento social e institucional de claro rechazo, un discurso crítico con la tácita complicidad social arrastrada durante siglos. Diferencia el perfil del que es violento específicamente hacia la mujer y del violento en general. También hace una interesante referencia al programa de atención a los hijos que han presenciado la violencia de género y que son víctimas indirectas, puesto que crecen en un entorno de violencia, con un alto riesgo de reproducir conductas, como también había comentado en sus declaraciones Ana Gutiérrez Salegui.

El reportaje incluye algunos datos del caso de Nagore Laffage, la joven de 20 años que fue estrangulada durante los sanfermines 2008 y de las declaraciones del homicida en el juicio.

En mi entrevista, subrayo que la violencia de género es un problema complejo con enfoques multidisciplinares, no es sólo un problema jurídico, los abogados somos una pieza más. Considero que, aunque todavía quede mucho por hacer, en los últimos años se han producido avances muy importantes en la legislación, en la consideración social del fenómeno y en los recursos existentes para darle respuesta. Como contraste, recuerdo mis primeras experiencias y dificultades en casos de violencia de género. Creo, sin embargo, que hay que reflexionar en torno al tratamiento informativo que se da al problema, que no siempre se hace desde la responsabilidad. En mi entrevista no falta afrontar una pregunta incómoda e inevitable: el derecho de defensa del maltratador y, por supuesto, defiendo el derecho de defensa en general como pieza clave en el Estado de Derecho. Preguntado por los brazaletes, pido que sean discretos para que no estigmaticen al portador (sobre todo cuando son medidas cautelares, donde hay mera denuncia y aún no hay condena), pero considero que sí es una medida que puede resultar efectiva para controlar las órdenes de alejamiento. Y me pregunto por qué la Ley Integral dejó inexplicablemente fuera de su ámbito los delitos de agresión sexual.

Rosa María Garriga Lorente, directora de la fundación Asistencia y Gestión Integral (AGI) en Barcelona. Se refiere a los recursos de alojamiento para mujeres maltratadas. Coincide con algo también manifestado previamente en el reportaje por Ana Gutiérrez Salegui: que el caso de Ana Orantes (la mujer que fue quemada por su ex marido tras denunciar en televisión las amenazas que sufría) marcó un punto de inflexión. Recuerda la creación de las primeras casas de acogida, en una realidad social en la que todavía no había conciencia del problema. Explica cómo la mujer llega con baja autoestima, a menudo autoculpabilizándose. Hoy hay una mayor conciencia social y, aunque aún la media temporal es insatisfactoria, se denuncia antes. También insiste en el problema que ya habían comentado las dos intervinientes anteriores, de los niños como víctimas, a veces directas y en todo caso indirectas. En los casos de muerte cree que la mayoría de víctimas no habían denunciado, aunque en otras no han funcionado adecuadamente las respuestas. Hace algunas consideraciones sobre las medidas alternativas para maltratadores, que ella considera preferibles a los trabajos en beneficio de la comunidad, porque en el primer caso hay un intento de terapias de rehabilitación. Rosa explica que lo primero que se hace cuando llega una víctima a sus centros es evaluar su estado para determinar las medidas adecuadas y diseñar una atención individual. Aborda también la cuestión de las terapias a los agresores y sus perfiles.

El reportaje explica el contenido de los servicios del teléfono de asistencia 016.

Finalmente, Fernanda Perna Álvarez, coordinadora de la Comisión de Investigación de los Malos Tratos a Mujeres, narra su experiencia en la atención telefónica en su asociación, donde no sólo se reciben llamadas de víctimas, sino también de personas cercanas a éstas.

El video ofrece también algunos datos sobre las víctimas jóvenes de la violencia de género.

Y termina con una referencia a las intervenciones que la actriz Nicole Kidman realizó ante la comisión del Congreso de los EE.UU. y la asamblea de la ONU, como Embajadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), recabando mayor atención para este problema.