Cursos de Verano de Fundación Confemetal

Fundación Confemetal ofrece a partir del 15 de julio un programa de Cursos de Verano a distancia, abiertos a cualquier persona, y bonificables por las empresas que los ofrezcan a sus trabajadores.

Entre la amplia oferta formativa, que puede consultarse en este folleto, se encuentran los cursos Derecho Laboral para no expertos y Fiscalidad y Régimen Jurídico de la Empresa, en los que colaboro habitualmente en elaboración de contenidos y tutorización.

Para información e inscripciones puede escribirse a informacion@fundacionconfemetal.es o llamar al teléfono 91 564 95 36.

Aún mejor que un masaje en un SPA

Seguro que, si han visto Pretty Woman (¿queda alguien que no?), recuerdan la escena. Vivian (Julia Roberts) no se había sentido muy bien tratada en ciertos establecimientos. Y entonces el acaudalado Edward Lewis (Richard Gere) decide acompañarla. Anuncia a los dependientes que se va a gastar una cantidad disparatada y seguidamente les dice:

- No sé si me han entendido bien: queremos que nos hagan mucho, mucho la pelota.

Y Vivian al final queda encantada de sentirse tan atendida y tan bien tratada.

Cuando llega mi cumpleaños, yo me digo a mí mismo: ya que los dígitos de mi edad siguen creciendo sin remedio los muy cabrones, por lo menos voy a aprovecharme y a dejarme querer.

Y encima tengo dos importantísimas ventajas respecto al personaje de Richard Gere:

1º. Que no tengo que prometer dinero para que las personas que me importan me traten de fábula y me hagan sentir fenomenal. De hecho, confieso que si quisiera ofrecer pasta por ello, no lo tendría nada fácil.

2º. Que no me tratan bien por interés, fingiendo, sino que me felicitan y me hacen sentir querido ¡¡¡con sinceridad!!!

O sea, un lujo impagable.

En fin, que aquí estoy disfrutando, preparado para irme a tomar unas cañas, después de estirarme como un gato mirando los mensajes del muro de Facebook, atendiendo el teléfono de vez en cuando y leyendo correos, en los que mucha gente dice cosas fantásticas sobre mí, que no me creo, pero que me suenan muy bien. Y no importa tanto la cantidad de personas que me lo dicen como la calidad humana de las mismas.

Y esto, ya digo, sin que haya tenido que poner previamente dinero encima de la mesa ni ordenar: quiero que me hagáis mucho, mucho la pelota. Un regalazo, vamos.

(La fotografía es de la celebración de mi 26º cumpleaños, en El Cuchi, y aparezco con tres compañeras de mi trabajo de entonces, M. Paz, Marga y Mayte).

Matilde y Lincoln

Aunque es sabido que soy gatero confeso, después de la muerte de Nico no quería tener por ahora otro gato en casa.

Pero mi amiga V. se tenía que marchar durante unos meses a Londres por motivos de trabajo y me pidió que, si podía, me quedara con uno de sus dos felinos. Le contesté que no me venía muy bien y que seguramente a sus gatos tampoco, por la vida caótica y dispersa que llevo. Pero que, si finalmente no encontraba otra opción, en ese caso me dejase a ambos. En realidad, da lo mismo uno que dos, y me parecía un poco cruel tener que separarlos después de tanto tiempo conviviendo. Ya que tenían que adaptarse a un lugar extraño y dejar de ver a V. unos meses, al menos que se hicieran mutua compañía.

Así que les presento a mis compañeros temporales de piso. El sr. Lincoln es, obviamente, el de la barba blanca. Y Dña. Matilde es la negrita.

V. se presentó en casa con los dos gatos, con todo el equipaje de éstos y con un cargamento de cálidos regalos para mí -velas, vinos, infusiones...- que, sin embargo, me gustan mucho más cuando los compartimos. Me colgó por ahí una frase muy apropiada para mi momento vital: "La hora más sombría nunca dura más de sesenta minutos". Cuando se marchó, me dijo que, como eran pocos meses, como ella vendría alguna vez y como yo también iré por Londres en breve, no nos iba a dar tiempo a echarla de menos... Menospreciaba mi velocidad.

Me alegro mucho de que estos dos revoltosos estén por aquí. Me lo paso bien con sus reacciones y sus trastadas. Ha sido un total acierto no separarlos, porque creo que Lincoln lo hubiera pasado peor en el cambio. Al final, seguro que me dará penilla cuando se marchen. Tendré que ir más a verlos.

A Matilde la conozco desde pequeñaja. Es completamente negra, como casi todos los gatos que he tenido –Set, Suski, Nico…-: a veces pienso que siempre tengo el mismo gato en mi vida. Es atrevida y enseguida curioseó en cada rincón de la casa. Muy inquieta, no para. Y tremendamente cariñosa conmigo: en cuanto me siento o me tumbo, ya la tengo encima.

Lincoln es un gato muy especial. Casi es de doble tamaño que su inseparable Matilde. Tiene mucho pelo (si fuera una oveja de lana, sólo con lo que suelta diariamente podría hacer un buen negocio a espaldas de V.). Es mucho más miedosillo que su compañera: mientras Matilde exploraba el nuevo territorio sin temor, él se estrenó escondiéndose en el recoveco más remoto. A pesar de vivir en un minipiso, durante algunos días me descubrió escondites que no intuía ni que pudieran existir. Le costó ir ganando confianza, pero ahora ya está en su salsa. Va siempre más a su bola, pero cuando quiere que le hagas caso, se acerca a ti muy zalamero y es un auténtico encanto de animalillo.

Un par de días grabé a ratillos algunas de las andanzas de Lincoln y Matilde por la casa y le envié el video a V., para que tuviera un pequeño recuerdo de sus gatos y, de paso, no estuviera preocupada y comprobara que están adaptados a su nuevo hábitat.

Carlitos C., después de ver las imágenes, me dijo que ya no era yo quien dejaba a los gatos vivir en mi casa. Que, a estas alturas, claramente eran los gatos los que me permitían vivir en la suya.

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Reflexiones de un abogado sobre la violencia de género


Hace unos meses hice referencia en una entrada de este blog a la entrevista que me hicieron, en mi condición de abogado, para el reportaje La violencia de género elaborado por la televisión online Hola News.

Aunque ya incluí entonces -y lo acabo de reiterar en el párrafo anterior- el enlace al reportaje íntegro -que me parece de interés por la información que aporta y por los restantes profesionales que intervienen-, tengo ahora disponible también el video sólo con esa parte del reportaje, es decir, los fragmentos de mis declaraciones, así que lo comparto con ustedes.

En la entrevista, la periodista me preguntó por mi experiencia desde que empecé como abogado, comentando tanto los avances de estos años a la hora de afrontar este complejo problema como las carencias que todavía existen. También salió a colación el tratamiento informativo del tema y sus efectos. No faltó la pregunta sobre cómo ve un abogado el derecho de defensa, incluido el del maltratador. También me pidieron mi opinión sobre los brazaletes para garantizar las órdenes de alejamiento (por cierto, los dispositivos instalados en el tobillo, con los que ilustran en el reportaje mis declaraciones, son más discretos y menos estigmatizantes, como yo pedía, que los brazaletes propiamente dichos, o sea, los colocados en la muñeca). Finalmente, hago referencia también en mi intervención la exclusión de los delitos de agresión sexual de la Ley Integral de Violencia de Género.

Como también comenté en su momento, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad me escribió, a raiz de darles a conocer este reportaje, compartiendo que "además del amplio catálogo de medidas previstas en la Ley y los sucesivos planes de desarrollo de la misma, la sensibilización e implicación de toda la sociedad en la lucha para la erradicación de esta lacra que supone la violencia de género es fundamental; queda aún mucho trabajo por delante, que no sería posible sin la implicación de toda la sociedad en esta lucha tan importante. En efecto, la actuación de los operadores jurídicos es de suma importancia, pero es una pieza más en el complejo puzzle multidisciplinar de profesionales implicados en la erradicación de la violencia de género".

Subraya que, gracias a iniciativas como ésta, "se avanza en la comprensión del fenómeno de la violencia de género desde un enfoque integral, con la participación de profesionales de dilatada experiencia en tan diversos ámbitos",

Finalmente me manifiestan que "valoramos sinceramente la implicación y colaboración de personas como usted en la lucha contra la violencia de género y en la sensibilización sobre la complejidad de este tipo de violencia sobre la mujer, tan extendida en nuestra sociedad".