El prestamista ya tiene un muerto


¿Qué hace un laboralista como tú metido en temas penales?, me preguntan algunos compañeros que me conocen desde hace tiempo.

Supongo que uno es abogado antes que laboralista y que a veces nos toca cumplir una función social a la que no podemos sustraernos. Y, claro está, también uno es persona mucho antes que abogado.

Hace ya unos años un amigo me pidió que le llevara la oposición a una reclamación dineraria contra él ante un Juzgado. Cuando comenzó a explicarme cómo se habían desarrollado los hechos, me di cuenta de que estábamos ni más ni menos que ante una estafa. Una clara estafa. Y que, previsiblemente, ese modus operandi, tan elaborado, que habían utilizado para engañarle a él, estaría siendo usado en muchos más casos.

Tirando del hilo pacientemente, a través de internet y de redes sociales, venciendo muchas desconfianzas y temores, hablando con afectados y con otros abogados… poco a poco fui descubriendo la existencia y la forma de actuar de una trama delictiva que lleva años actuando con absoluta impunidad.

La llevanza de estos casos –ajenos a mis áreas de dedicación habitual y cuyas víctimas son personas con serias dificultades dinerarias- no tiene rentabilidad en lo económico, en contra de lo que el principal imputado y sus cómplices suelen insinuar contra mí. Pero sí me ha enriquecido humanamente, algo que ellos nunca comprenderán o que incluso les provocará risa. Porque me he encontrado a montones de personas que creían que su caso era único y estaban solos; que a veces se resistían a denunciar porque se avergonzaban de haber caído en este engaño; que, como bien explicaba una afectada, estaban doblemente victimizadas: primero por la estafa y luego por el desamparo social, político, administrativo, judicial...; que necesitaban unirse entre ellos, compartir sus experiencias, poner en común información valiosa para todos, darse ánimos. Que necesitaban sentir que alguien creía en ellos y les defendía.

Así fue como conocí a Rafa y su tenaz empeño en sacar adelante la asociación ADEVIF para agrupar a las víctimas de este tipo de delitos, sabedor de que sólo la unión hace la fuerza. Y a Juan, que resiste presiones auténticamente mafiosas por atreverse a ofrecer en su blog, a cara descubierta, información muy útil para afectados de estafas hipotecarias. Y a tantas y tantas personas que, conmigo o con otros compañeros asistiéndoles jurídicamente, están intentando pelear casos indudablemente complicados, de una dificultad probatoria inmensa. Que están procurando, gracias a unos cuantos informadores valientes, romper poco a poco el manto de silencio y complicidad que cubre esta enorme red apenas conocida, en la que el lucro desmedido de ciertos tipos sin escrúpulos ha destrozado la vida a tantas familias.

Y en esto, cuando has compartido tantos momentos de dificultades, de dudas, pero también de pequeñas victorias y, sobre todo, de apoyo y de conocimiento mutuo, cuando ves que gente sumida en auténticos dramas consigue sacar ánimos de quién sabe dónde…, te llega la noticia de que Javier se ha quitado la vida.

Es imposible no sentirse golpeado, por lo irreversible, por la tragedia de una familia rota y un hijo que crecerá sin padre, por tantos porqués como te asaltan en momentos así.

A Javi lo conocí en una reunión de afectados de la Comunidad Valenciana. Compartimos reunión de trabajo y luego amistosa comida. Me llevó en su furgoneta a la estación de tren para que pudiera volver a Madrid. No lo veré más.

El prestamista ya tiene un muerto. No sé si es el primero, tal vez no. Pero es el primero que yo conozco, al que pongo cara, voz y recuerdos. Ni siquiera con una tragedia así podemos apelar a su conciencia, porque dudo de que albergue algo parecido un individuo así, que lleva años haciéndose rico a base de engañar sistemáticamente a personas a las que sabe que arruinará y destrozará la vida.

Es una lucha complicadísima y hasta el momento no tenemos respaldo de nadie, sólo el apoyo mutuo entre los propios afectados. Pero sé de dónde partíamos y sé dónde estamos, y hemos dado pasos importantes. Y no tenemos voluntad de pararnos. No sé si conseguiremos que se haga justicia o no. Pero sí estoy seguro de algo: lo vamos a intentar por todos los medios.

Tenemos centenares de razones para seguir luchando, hasta donde tengamos que llegar. Razones con nombres y apellidos. Y, aunque ya no esté, Javi seguirá siendo cada día una de ellas.

Crónica en Lawyerpress de la presentación de La empresa ante la Inspección de Trabajo

Publicado en Lawyerpress.com, 24.07.13

LA EMPRESA ANTE LA INSPECCIÓN DE TRABAJO HERMANA  EN SU PRESENTACIÓN A JURISTAS Y EXPERTOS EN RECURSOS HUMANOS

El salón de actos del Club 567, en la madrileña calle de Velázquez, se vio desbordado ayer para acoger la presentación de La empresa ante la Inspección de Trabajo, de FC Editorial, el quinto libro jurídico que publica el abogado laboralista y profesor Carlos Javier Galán, director del despacho Alberche Área Jurídica. Entre el numeroso público presente se encontraba la Decana del Colegio de Abogados de Madrid, Sonia Gumpert, acompañada de dos integrantes de su Junta de Gobierno, Carmen Pérez Andújar y Maite Nadal. No faltaron a la cita destacados nombres de la abogacía madrileña, entre ellos Javier Cremades, que ostenta la presidencia de honor del propio Club Abogados 567. 

Junto al mundo jurídico, el de los RR.HH. y relaciones laborales: se registró también amplia afluencia de responsables de recursos humanos y relaciones laborales de diversos sectores, así como representantes de agrupaciones empresariales -como la Confederación Española de Empresas del Metal, la Confederación Española de Empresas de Economía Social o la Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia, entre otras- y de los sindicatos CC.OO. y UGT. No faltaron profesionales del ámbito de la mediación, de la comunicación, técnicos de prevención de riesgos laborales, jueces, formadores… y, en definitiva, un amplio abanico de asistentes tanto del mundo jurídico como del ámbito empresarial. 

Abrió el acto Manuel Luna Fernández, miembro del Consejo Asesor del Club anfitrión, quien explicó los fines y actividad de esta entidad y presentó a los oradores. 

Andrés Sánchez de Apellániz, Secretario General de la Confederación Española de Empresas del Metal y actual Director General de su Fundación, destacó la larga trayectoria de colaboración profesional con el autor del libro, Carlos Javier Galán, en el ámbito editorial y de la docencia. Aseguró que ”libros como éste son los que los empresarios queremos tener, manuales prácticos que nos expliquen cómo actuar ante las situaciones que se nos plantean en nuestra labor y, en este caso, cómo afrontar con garantías un proceso inspección de trabajo, que de entrada suele generar muchas inseguridades”. 

Martín Godino, socio director del bufete Sagardoy, intervino en el acto en su calidad de Presidente de la Asociación Nacional de Abogados Laboralistas (ASNALA), de la que es también socio el autor del libro. Para este prestigioso letrado, “en España existe una amplia producción editorial de tipo académico, pero son mucho más escasos trabajos como éste, escritos desde la perspectiva de un profesional y con un enfoque claramente práctico”. 

Elogió el interés del volumen en su conjunto pero afirmó que el capítulo titulado Qué puede y qué no puede hacer un inspector le había parecido un ejemplo de claridad expositiva y utilidad. Considera que “existe un gran desconocimiento sobre aquellas funciones de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social diferentes de la vigilancia y de la actuación sancionadora, como es el caso de la mediación, un papel que se pretende potenciar en un futuro inmediato”. 

Por su parte, Yolanda Ramírez, abogada, mediadora y directora de recursos humanos, afirmó, desde su intensa experiencia profesional, que “el día a día en los RR.HH. es muy complicado: las relaciones laborales, los procesos de selección, la formación, las políticas retributivas, los contratos, las nóminas, la seguridad social, los planes de igualdad, la prevención de riesgos laborales, los juicios y un sinfín de cuestiones que, previstas o no previstas, hay que gestionar diariamente. Y, de repente, nos llaman de un centro de trabajo para informarnos que tienen allí al Inspector de Trabajo. Y eso, obviamente, también hay que gestionarlo”. Para la colaboradora de Lawyerpress, éste es el motivo de que se agradezca la publicación de un manual que detalle de forma sencilla cómo abordar este proceso: “El libro explica qué es y cómo se organiza la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, qué puede y qué no puede hacer la Inspección, cómo puede iniciarse la actuación inspectora y cómo se desarrolla, sin olvidar las infracciones y sanciones en el orden social y el procedimiento sancionador. Se trata de una herramienta muy útil para los responsables empresariales”. 

Ramírez quiso también hacer referencia al perfil del autor “porque, cuando hablamos de los libros, hablamos del resultado final, pero también hay que hablar de quien ha dedicado su tiempo y esfuerzo a hacer sencillo y comprensible un tema tan complejo. Para comprender realmente el porqué de las cosas, hay que conocer a sus creadores”. Calificó a este abogado como “paradigma de excelencia y ejemplo de profesionalidad”, una persona “sencilla, de espíritu, abierto, libre y emprendedor” además de “valiente y con gran espíritu de trabajo”. 

En su turno de palabra, Carlos Javier Galán, autor de este manual sobre la inspección de la empresa, dijo sentirse abrumado por la generosidad y el cariño de la presentación y aseguró sentirse rodeado “de un cartel de lujo, de primeros espadas del Derecho y la empresa”, para los que tuvo palabras de reconocimiento y gratitud. Aprovechó para reivindicar su visión del ejercicio de la abogacía, donde “es perfectamente compatible ser un profesional hábil y eficaz con tener valores humanos y éticos”, así como su apuesta por el asociacionismo y por la colaboración profesional: “Me niego a mirar siempre como un mero competidor a quien es, ante todo, un compañero”. 

Galán manifestó su satisfacción por haber tenido ocasión de colaborar estrechamente durante más de una década en la labor de servicio a las empresas que desarrolla Fundación Confemetal, titular del sello editorial, desarrolla y afirmó que en esa labor como docente y como autor descubrió “esa paradoja de que enseñando a los demás aprende mucho uno mismo”. Confesó que nunca ha sido su intención hacer aportaciones doctrinales, sino escribir obras de divulgación jurídica que ayuden a la comprensión de distintos aspectos del Derecho a los no juristas. 

En esa línea, repasó sus anteriores títulos publicados, La empresa ante las Administraciones Públicas. Cómo sobrevivir al "papeleo" (2003), Nóminas, Seguridad Social y Contratación laboral (con ediciones desde 2005 y con nada menos que 12.000 ejemplares vendidos), Derecho Laboral para no expertos (dos ediciones, en 2006 y 2010) y La empresa ante las bajas por incapacidad temporal (2011), en este caso obra colectiva que coordinó y de la que fue coautor. 

El libro que acaba de salir a la luz, La empresa ante la Inspección de Trabajo viene, en su opinión, a cubrir un hueco en el mercado editorial, donde había obras similares para orientar a las empresas ante la inspección de Hacienda pero no ante la ITSS. Explicó que “existen algunas magníficas monografías sobre Inspección de Trabajo escritas todas ellas por inspectores y nos pareció que era bueno aportar la visión complementaria de quienes nos sentamos al otro lado de la mesa en las inspecciones”. 

Este manual práctico, que en palabras de Carlos Javier Galán “en ningún caso puede sustituir al asesoramiento del profesional” subrayó, busca “dotar a las empresas de conocimientos y herramientas para conocer sus obligaciones ante la Inspección pero también sus derechos y garantías”. A continuación el autor firmó ejemplares de su libro, mientras los asistentes tuvieron ocasión de cambiar impresiones compartiendo un vino español. 

(Fotografías: Ana I. Gutiérrez Salegui)

Curso sobre el nuevo procedimiento de los E.R.E.

El próximo miércoles 16 de octubre imparto una nueva edición del curso que analiza, desde una perspectiva práctica, el vigente Procedimiento de despido colectivo, suspensión de contratos y reducción de jornada

Se trata de lo que venía conociéndose (y supongo que coloquialmente seguiremos mucho tiempo llamándolo así) como E.R.E., una regulación hoy contenida en el Real Decreto 1483/2012, y que precisamente ha sido objeto de reciente modificación, que entró en vigor el pasado mes de agosto.

El horario de 10 a 14 y de 15'30 a 18'30 horas. Se celebrará en las aulas de la sede central de Fundación Confemetal, entidad organizadora de este seminario. El programa íntegro puede consultarse aquí. Para información o inscripciones, teléfono 91 782 36 30 o inscripciones@fundacionconfemetal.es