En Confilegal, opinión de cuatro abogados sobre reformas laborales


Publicado en Confilegal, 11.06.2016

¿SE PUEDE DEROGAR LA REFORMA LABORAL Y SEGUIR GENERANDO EMPLEO EN ESPAÑA? 

Luis Javier Sánchez.

Alrededor de esta cuestión los partidos políticos diseñan parte de su estrategia electoral criticada por los expertos en Derecho del Trabajo. Cuenta atrás para unas nuevas elecciones legislativas en nuestro país. Ese 26-J estará marcado por la búsqueda de soluciones a nuestro deteriorado mercado laboral. La cifra de paro sigue siendo muy alta pese a que recientemente se bajó de los cuatro millones de desempleados.

En este reportaje, prestigiosos laboralistas como Luis Enrique de la Villa, Fernando Vizcaíno de Sas, Martín Godino y Carlos Galán analizan el momento que vivimos y ofrecen sus propuestas al Gobierno que salga de las urnas.

¿Es posible derogar la reforma laboral del 2012¿ ¿Se puede tener un contrato único? ¿Y qué pautas hay que seguir para mantener la estabilidad en el empleo?

El catedrático del Derecho del trabajo, Luis Enrique de la Villa, maestro de varias generaciones de abogados laboralistas, es socio en la actualidad del despacho Roca Junyent.

Cerca de cincuenta años diseñando con otros expertos lo que es hoy el Derecho del Trabajo en nuestro país. Su opinión es contundente: “No hay vuelta atrás en la reforma laboral. Los políticos que hablan de su derogación no saben lo que dicen”.

En su opinión, la reforma laboral no es un producto identificable. “Su inicio es en el 2008 cuando el presidente socialista Zapatero vio que la situación se agravaba y que había que tomar algunas medidas. Sólo en disposiciones con rango de ley hay un centenar. Dicha reforma se extiende en estos últimos siete años”, explica.

Lo que se busca, sobre todo, son cambios en tres o cuatro asuntos como “las indemnizaciones por despido, la eficacia de los convenios colectivos, modificaciones salariales y a algunas normas de contratación, realmente “, apunta De la Villa.

Nuestro interlocutor es partidario, en ese escenario más sencillo de contar con “un contrato indefinido y otro centrado en las administraciones públicas, cuya capacidad de contratación es relativa. Al mismo tiempo se podrían aceptar algunos contratos temporales: eventual, interinidad, y obra y servicio, que deberían mantenerse. El problema es el uso fraudulento de estos contratos para no hacer contratos indefinidos”.

CONTRATO ÚNICO

Con este planteamiento, la idea de Ciudadanos de un contrato único queda desterrada de su mente: ”Ahora lo llaman contrato estable. Desde el sentido común se advierte que no puede funcionar. Prefiero el marco que le he comentado, con el apoyo de la Inspección de Trabajo para evitar cualquier fraude”.

Bajar por debajo de los cuatro millones de desempleados es una buena noticia, aunque para este laboralista hay que tomar esta información con cautela: “Mucho tiene que ver el verano, habrá que ver si en septiembre se mantiene ese crecimiento del empleo”.

Como mensaje a los políticos para generar empleo, De la Villa recomienda “la necesidad de clarificar nuestro ordenamiento laboral y depurar aquellas normas que ya no tengan vigencia. El gobierno que salga de las urnas debe comprometerse a crear un marco laboral estable”.

Sobre la bajada de las cotizaciones sociales, lo ve complicado. Máxime cuando el país que necesita esa aportación para mantener la hucha de las pensiones. “Habría que compensar la bajada con subida generalizada de impuestos”, comenta.

TRESCIENTAS NORMAS DESARROLLAN LA REFORMA

Martin Godino es socio director de Sagardoy Abogados y presidente de ASNALA (Asociación Nacional de Abogados Laboralistas): “La reforma laboral ha afectado a más de trescientas leyes en este periodo de tiempo. Buscar su derogación total es impensable desde el punto de vista práctico”, señala.

A su juicio, tras ese comentario están siempre determinados cambios concretos como los que señalaba el PSOE “en los derechos de los trabajadores de empresas contratistas multiservicios; convertir en temporal la flexibilidad interna de las empresas o la modificación del despido colectivo tanto en la contratación como en el propio despido colectivo, entre otras”, apunta.

Para este jurista, el planteamiento de Podemos es más rupturista. “Son planes disparatados. Reducen el despido colectivo a si sólo hubiera pérdidas en la empresa, con lo cual el otro despido por causas técnicas, organizativas y productivas se suprimiría. O la autorización administrativa para determinadas medidas. Esto sí es una vuelta atrás regresiva”, cuenta.

Por su parte, PP y Ciudadanos son continuistas en materia laboral. “Lo que llama la atención es la modificación de la contratación laboral que propone el partido de Albert Rivera. El contrato único que defienden creo que es difícil de articular técnicamente aunque tiene cierto sentido”, comenta.

En este escenario, aún el empresario cree que hacer un contrato indefinido va a dificultar su extinción el día que tenga que hacerlo por diferentes circunstancias. “El porcentaje de indefinidos no se mueve de la franja que oscila entre el 23 y el 27 por ciento. Reducir la protección entre contrato indefinido y temporal como sugiere el Banco de España podría ayudar como incentivo” aclara.

Sobre la bajada del desempleo por debajo de los cuatro millones de parados, señala Martín Godino que es fruto a que el crecimiento económico existente ha venido acompañado de crecimiento en el empleo, aunque precario.

“Con los datos en la mano, la reforma laboral ha sido buena aunque es posible que técnicamente pudiera introducirse mejoras”, dice.

De cara al Gobierno saliente de las urnas, recomienda que “hay que incentivar la actividad económica que impulsa la contratación de forma directa. Al mismo tiempo habría que buscar mejoras en las cotizaciones sociales para la pequeña empresa, aquí el empleo puede crecer rápidamente. Hay que apoyar a los emprendedores y startups y fomentar la economía colaborativa, a la vez que incrementar el número de contratos indefinidos”

JUECES MODIFICAN LA REFORMA LABORAL

Fernando Vizcaíno de Sas es el socio director del área laboral de Jiménez de Parga Abogados. Habla del efecto “champagne”, cercano a la demagogia, cuando se habla de derogar la reforma laboral. “El PSOE colaboró mucho en la aprobación de la ley. Tampoco creo que haya sido tan mala. Aquellos aspectos negativos ya los han modificado los jueces”, apunta.

En su opinión, sería un error volver a atrás y buscar su derogación. “En su momento supuso un cambio profundo de la normativa laboral de nuestro país. Se introdujeron elementos con flexiseguridad, o cambios en la negociación colectiva, o en la movilidad interna o geográfica en las empresas. Con este cambio nos adaptábamos a la realidad de la Europa actual”.

Sin embargo, esta reforma ha generado mucha precariedad laboral. “Las leyes no crean empleo, suele ser un cúmulo de circunstancias. Pero sÍ ha generado el efecto psicológico en los empresarios de que ahora el despido es más barato. Creo que, además, el concepto de un empleo para toda la vida ha cambiado. Son otros tiempos”.

Para este estudioso de nuestro Derecho Laboral hay cuestiones, como los datos de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), que son sintomáticos. “En los años 2013 y 2014 crecieron mucho, luego hubo un bajón el pasado año y en este primer trimestre han crecido, según los expertos por miedo a que se modifique de forma sustancial la reforma laboral”, indica.

A su juicio, el papel de los jueces en esta reforma laboral sigue siendo excesivamente notable. “Ha desaparecido la ultraactividad de los convenios; la mayor parte de los ERES colectivos se han anulado por diferentes aspectos formales cuestionables. Éste es un asunto que sí se debiera revisar a corto plazo. Su actuación no es sólo en caso de vulneración de derechos fundamentales como se ha visto en la práctica”.

Sobre el contrato único que ha defendido Ciudadanos como medida para generar empleo estable, Vizcaíno de Sas no lo ve práctico: “No puede tener el mismo contrato un joven en prácticas que un profesional que lleva treinta años en una empresa. El debate debe centrarse en el contrato indefinido y su extinción, junto con el contrato temporal y sus especifidades. Hay que simplificar nuestro régimen de contratación”.

Respecto a las medidas concretas para que el futuro Gobierno genere empleo apunta: “Insistir en un contrato temporal sin causa, junto a la bajada de los costes de la Seguridad Social, aún muy cara en nuestro país. También volvería a rescatar la ultraactividad de los convenios y negociación tal y como estaban antes de la reforma. Nuestros jueces tienen mucho poder”.

EVITAR MÁS PRECARIZACIÓN

Carlos Galán dirige Alberche Abogados, despacho laboralista que asesora a pymes y profesionales. Al mismo tiempo es el responsable de la sección de Derecho Laboral del ICAM desde sus inicios. “Veo bastante improbable de que la reforma laboral se derogue”, comenta.

En el caso supuesto de una victoria socialista en las próximas elecciones, cree que se modificarían algunos aspectos de dicha reforma, sin hacer una marcha atrás en toda regla. “Técnicamente no es sencillo ese regreso al pasado porque en diciembre se aprobaron unos textos refundidos de nuestras principales normas”, destaca.

Para este jurista, haber bajado la barrera de los cuatro millones de desempleados es una buena señal, pero no hay que confiarse: “Se ha tocado fondo en la destrucción de empleo y todo el ajuste que tenía que hacerse se ha hecho. La recuperación empieza lentamente, aunque el empleo que se crea es de peor calidad y más precario”.

Medidas de fomento de la contratación, como la tarifa plana de la Seguridad Social han hecho mucho más en estos años de crisis para mejorar nuestros datos de empleabilidad “que las medidas para facilitar el despido”, señala Carlos Galán.

Recuerda que esta reforma laboral [en cuanto a medidas de flexibilización interna] ha llegado tarde: “Se ha destruido en estos años mucho empleo en nuestro país”.

Sobre el contrato único que esgrime Ciudadanos, señala que “es partidario de un contrato estable como modelo estándar, con una indemnización que sea creciente y que habría que discutir. Sin embargo, deberían existir otras modalidades de contratos, como prácticas, formación e incluso interinidad, que deberían seguir existiendo”.

En su opinión falta cultura e incentivos en nuestro país para que el empresario haga más contratos indefinidos y a veces “mejor asesoramiento jurídico, porque la contratación temporal en fraude de ley tiene todas las desventajas de la contratación indefinida, sobre todo si el trabajador reclama tendrá una indemnización como si fuera indefinido”.

Respecto a las medidas que el futuro Gobierno debería tomar en consideración para generar empleo estable, señala la necesidad de modernizar el marco de relaciones laborales, donde se desarrollen mecanismos extrajudiciales de solución de conflictos y un clima fluido en la empresa. “Además hay que escuchar a empresarios y a trabajadores y sacar conclusiones”.

Finalmente, para este jurista, “las medidas deben ser más de incentivos que de precarización del mercado laboral”. Sobre la bajada de las cotizaciones de la Seguridad Social, advierte de que es un arma de doble filo: “Esa cuota ayuda a mantener las pensiones. Si se disminuye habría que mantener los ingresos via impuestos”.

La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Cuatro y Telecinco


El grupo Mediaset difundió el 26 de mayo, en Informativos Telecinco, Noticias Cuatro, y en un reportaje de la agencia Atlas, la información sobre la sentencia judicial que condena a una empresa de servicios por el acoso laboral sufrido durante varios años por uno de sus empleados, una persona con discapacidad intelectual.

El reportaje incluyó declaraciones mías como abogado del trabajador en este proceso judicial.

La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Telemadrid


El informativo Telenoticias, de Telemadrid incluyó el 26 de mayo de 2016 información sobre la sentencia condenatoria a una empresa por acoso a un empleado con discapacidad psíquica, caso en el que fui abogado de la víctima. 

La noticia incluye unas breves declaraciones mías y, a continuación, una interesante entrevista con Alberto Alemany, de la Fundación Carmen Pardo Valcarce.