Cristina me da como caso perdido

- ¿Te vas a quedar a dormir en nuestra casa en Reyes?
- Sí.
- ¿Vas a venir con X [nombre de chica]?
- No, yo solo.
- ¿Tú no tienes novia?
- No -le digo.
- Pues hazte una.

El padre, Mario, que escucha la conversación, interviene para apoyar esa lógica tan aplastante de su hija de siete años:

- A ver, Galán, "hazte" una.
- Claro, claro...

Yo sigo el juego con Cris:

- Pues a ver, dime tú una que creas que me vaya bien como novia...
- Tere.
- Ésa no puede ser, la Tere que tú conoces es mi hermana. Y además es novia de Burgui, con el que jugabas una vez a hacer el gato.
- Pues entonces no sé.
- Piensa a ver. Una que conozcas y que te guste para mí: no sé, a lo mejor alguna chica de las que trabajan en la oficina con tu padre, alguna vecina tuya, o una madre de niños de tu cole que sea maja...

Se queda un rato pensativa, pero enseguida me da por imposible. Mira a su padre y reclama ayuda para quedar liberada de tan titánica tarea:

- Joooooo, papá, que se la busque él...
- Jajajajajaja, di que sí, hija, que se la busque él.

(Fotografía de Mario Marín).

4 comentarios:

tacho dijo...

Pues eso ¡qué te la busques! o ¡que no te la busques!...........haz lo que quieras para seguir siendo feliz.

MRC dijo...

Para buscarla necesitas tiempo.

Saca tiempo para ti.

Eh! estas guapo en esta foto

CAROLINA dijo...

¿Pero los novios hay que buscarlos?

Pues me acabo de enterar..., ¡con razón yo no tengo ninguno!

Ánimo con "la búsqueda".

carlos dijo...

No, por lo visto, no te los buscas, sino que te los "haces", eso quedas un día con Cristina y ella te lo explicará.

Yo buscar, lo que se dice buscar, como que no busco tampoco mucho.

Bueno, la parte simpática yo creo que está en que yo pretendía ver quién pensaba ella que me "pegaba" como novia, porque me despertaba curiosidad qué visión tendría ella. Pero la gracia está en que le desbordó esa "misión imposible" y que en vez de pasar de mí buscó incluso apoyo paterno para verse liberada. Yo me partía.