Por qué Andrés

El domingo me daré el gustazo de votar a Andrés Herzog. 

Por autenticidad. Porque frente a productos de marketing político, frente a discursos calculados en función de su rentabilidad electoral, Andrés ha hablado con claridad de cosas que me importan. 

Por coherencia. Porque los demás vienen con cargamentos de palabras, pero las mujeres y hombres de UPyD se presentan con hechos. Todos los errores que se les achacan –que son muchos y algunos de ellos muy reales- tienen que ver con haber descuidado su propio interés como partido, con su estrategia, con su comunicación… Pero es significativo que no hay ni un solo reproche sobre incoherencias, incumplimientos o falta de ejemplaridad en su actividad política, cosa que muy pocos -¿acaso alguno?- podrían decir. No he escuchado ninguna crítica de fondo sobre su labor en el parlamento nacional, en el parlamento europeo, en los parlamentos autonómicos de Madrid y Euskadi, en centenares de Ayuntamientos… Porque, allí donde han estando, han trabajado ejemplarmente y de forma congruente con el compromiso asumido con nosotros, los ciudadanos. 

Por ideas. Hay algunas propuestas de UPyD que no comparto y otras muchas sí, como es natural en personas que piensan por sí mismas y no obedecen a un pack ideológico que ya les dan pensado. Digamos que, en líneas generales, yo sería más radical, más “de izquierda”, para entendernos, en lo social. Pero, en lo sustancial, creo necesario que exista una formación progresista que, además, tenga un sentido de proyecto nacional, ése que le falta a la izquierda tradicional de este país, una patología que no se da en la izquierda de ningún otro país de Europa ni de Iberoamérica. 

Por regeneración. Porque ellos fueron quienes abrieron la primera grieta en el bipartidismo que nos asfixiaba. Porque trajeron al debate asuntos de los que nadie hablaba y que llegaron para quedarse: verdadera separación de poderes, reforma constitucional, supresión de diputaciones provinciales, reforma del Senado, transparencia, aforamiento, independencia de órganos reguladores… Y uno importantísimo: la necesitad imperiosa de combatir una corrupción fuertemente enraizada. Tengo memoria y no se me olvida cómo, cuando abrieron sucesivamente cada uno de esos temas, fueron sistemáticamente insultados por ello. Y que hoy, los mismos que les descalificaban, han aceptado que estos debates son inevitables. Y algunos hasta los incluyen sin sonrojo en sus programas. 

Por autodefensa ciudadana. Porque, ante la corrupción que nos empobrece como país, económica y moralmente, salieron del discurso permanente del arrojadizo “y tú más”, del amagar y no dar, del tirarse trastos dialécticos mientras en los hechos se ejercitaba el “hoy por ti, mañana por mí”. Ellos no han tenido nada de qué avergonzarse en materia de corrupción desde que nacieron hasta hoy. Y dieron un paso decisivo: denunciarla y combatirla. Ante la escandalosa dejación de funciones del gobierno y de la fiscalía, ejercieron la acusación popular y sentaron a no pocos corruptos en los banquillos. Andrés ha sido el abogado defensor de los ciudadanos españoles. Sin él y su partido, Rato seguiría siendo un respetable gurú económico y jamás hubiéramos oído hablar de tarjetas black, por citar sólo el caso más relevante de los muchos frente a los que han actuado. Los partidos, incluidos alguno de los emergentes, han criticado esta actuación, que les resulta peligrosa y que nos abre los ojos. Y, por descontado, jamás la han ejercido. Si UPyD no obtiene representación, ¿cómo nos enteraremos de la existencia de esas cloacas? ¿quién sentará en el banquillo a los corruptos? ¿quién evitará que echen encima la manta de un renovado pacto de silencio o apliquen los plazos máximos de instrucción…? Desde luego, los demás no han hecho nunca nada ni remotamente parecido en aquellas instituciones donde han estado. La presencia parlamentaria de UPyD supone una garantía para los españoles decentes. 

Por rebeldía cívica. Porque los poderes políticos y económicos, y sus terminales mediáticas, dictaron la sentencia de muerte civil contra un partido que, con sus errores y aciertos, hizo todo esto y les resultó sumamente peligroso. Todo el guión de estas elecciones ha estado orientado -incluso modificando y vulnerando las reglas del juego democrático vigentes casi cuatro décadas- a predeterminar un escenario a cuatro, como “mal menor” que sustituya al bipartidismo. Unas encuestas cocinadas en las que no se preguntaba siquiera por UPyD han servido para que fuera calando la idea de que no valía la pena "desperdiciar" el voto destinándolo a una formación que previsiblemente no saldría. Y, frente a lo impuesto, frente a lo que quieren los poderosos, frente a los que me dictan los medios, me da la gana no hacerles caso y votar sin taparme la nariz, sin resignarme al “no voto lo que quiero porque como no va a salir…”. No hay ninguna papeleta metida en ninguna urna aún. Y, desde luego, por mí no va a quedar. Voy a votar a quien me apetece, al que han querido silenciar e invisibilizar, al que más incómodo les resulta, al que no han podido domesticar. Y no voy a limitarme a elegir entre las cartas de la baraja que me enseñan los prestidigitadores interesados. 

Un solo diputado de UPyD, Rosa Díez, hizo en cuatro años más que decenas y decenas de diputados de otras formaciones pulsando dócilmente el botón que les ordenaban. Estoy convencido de que un solo diputado de UPyD el domingo hará más por nosotros que decenas y decenas de cargos públicos que, incluso antes de llegar, ya nos han dado amplias muestras de ser sustancialmente más de lo mismo con renovadas marcas. 

Andrés se merece ser diputado. Pero, lo que es más importante, los ciudadanos nos merecemos poder contar con un diputado como Andrés.

Sensibilidad química múltiple y comunidades de propietarios

Publicado en El Blog de Alberche Abogados08.12.15

La sensibilidad química múltiple (SQM) se define como un síndrome ambiental, crónico, limitante y orgánico, causado por exposición a productos químicos y que provoca multitud de síntomas en distintos sistemas corporales. 

Cuando se padece SQM, el cuerpo se sensibiliza a la exposición a químicos sintéticos, deja de tolerarlos y responde de forma anormal. La generalidad de las personas no apreciamos ningún efecto llamativo ante productos químicos de uso cotidiano, como los de limpieza o los de aseo personal. Por el contrario, la exposición del afectado por SQM a una o varias de estas sustancias tóxicas, incluso en dosis bajas, puede afectar de forma severa a su sistema nervioso, al cardiaco, al endrocrino, al respiratorio, al dérmico, al gastrointestinal, al ginecológico… 

En alguna ocasión se nos ha planteado el siguiente problema práctico: ¿Qué pasa si la comunidad de propietarios utiliza, para la limpieza de escalera, ascensor, portal, etc., productos que perjudican el estado de salud de uno de sus vecinos afectado por SQM? ¿Resulta jurídicamente exigible que deje de emplearlos?

Como puede suponerse, no hay nada en la legislación que prevea de forma específica esta situación. La normativa suele estar pensada para los casos más comunes y, lógicamente, no puede contemplar todas y cada una de las situaciones posibles en la realidad. Por tanto, tenemos que dar solución a estos supuestos no previstos a través de principios jurídicos generales y de una aplicación analógica de las normas. 

En un conflicto como el que planteamos entran en colisión dos derechos: por un lado, la posibilidad de que la comunidad elija libremente los productos de limpieza que adquiere y utiliza y, por otro, la salud de uno de los comuneros. Formulado así, prima facie no parece difícil concluir, a la hora de ponderar los intereses en juego, cuál de ellos ha de prevalecer. 

En circunstancias ordinarias, la comunidad de propietarios podría libremente elegir, de entre todos los productos de limpieza existentes en el mercado, aquellos que considere preferibles en términos de calidad o de coste. Pero si resulta que el uso de unos determinados productos -y no así de otros- perjudica gravemente a la salud de un vecino, me parece que, entre los derechos que colisionan, el de la salud es de suficiente entidad como para que prevalezca frente a la mera conveniencia de la comunidad. 

Hay que decir, además, que los productos de limpieza no perjudiciales para el afectado de SQM no tienen por qué resultar menos útiles o más caros que los otros. Pero, incluso aunque tuvieran una eficacia algo inferior o un precio algo más elevado, tampoco esto constituiría, a mi juicio, un argumento relevante frente a algo tan importante como la integridad y la salud personal. 

El artículo 43 de la Constitución incluye, como principio rector de la política social en nuestro país, el derecho a la protección de la salud. Estamos, por tanto, ante un derecho ciudadano con rango constitucional. 

Pero, además, en la propia Ley de Propiedad Horizontal encontramos ejemplos en los que la comunidad de propietarios asume determinados gravámenes para hacer posible la integración, la convivencia o el desarrollo personal de quienes habitan el edificio. Por ejemplo, pensemos en el artículo 10.1.b), que impone la obligación de acometer las obras y actuaciones necesarias a fin de garantizar la accesibilidad, cuando en la comunidad residen mayores o personas con discapacidad. Resulta difícil sostener que, si la ley obliga incluso a ejecutar obras para garantizar a personas con movilidad reducida un uso de los elementos comunes adecuado a sus necesidades, sin embargo pueda impedirse dicha utilización a vecinos afectados por SQM por una mera decisión discrecional de optar por unos productos de limpieza en lugar de otros. 

Por tanto, nuestro consejo práctico es que el vecino afectado por SQM ponga en conocimiento de la comunidad de propietarios su situación, de forma fehaciente (por ejemplo, burofax con certificación de texto y acuse de recibo, escrito registrado en la administración de la finca, etc.), exponiendo las consecuencias que para él tiene el uso de productos perjudiciales y realizando una petición expresa de que se utilicen otros alternativos que no le causen esos efectos negativos. Resulta recomendable, además, facilitar un listado de los mismos, que facilite el cumplimiento por parte de la comunidad. 

Si la Junta no accede, en ese caso se debe impugnar el acuerdo en vía judicial, de conformidad con lo previsto en el artículo 18.1 a) y c) de la Ley de Propiedad Horizontal. Y aconsejamos solicitar la adopción de una medida cautelar para que así, durante el tiempo que tarda en tramitarse el procedimiento, su salud no se vea agravada. La demanda habrá de ir acompañada de informes médicos y de todos los datos necesarios para que el juez, que de ordinario no será conocedor de esta problemática, pueda ser consciente de la misma y decidir con conocimiento de causa. 

Creo que, desde los argumentos que hemos expuesto de forma muy sintética, el enfermo de SQM puede perfectamente conseguir que su comunidad use productos de limpieza que resulten inocuos –o lo menos perjudiciales posibles- para su salud, obteniendo incluso la tutela judicial si ello fuera necesario. 

No obstante, lo esperable y deseable es que no haya que acudir al amparo de la Justicia y que la buena voluntad, la ética y la razonabilidad de los demás comuneros lleve a adoptar una decisión que permita mantener limpias las zonas comunes sin agredir gravemente a la salud de una de las personas que viven en el edificio. 

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Más información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental, para afectados, profesionales y personas interesadas, en el completísimo Servicio de Información que mantiene en la red la documentalista y afectada por SQM María José Moya Villén.

Humanidad en la abogacía, entrevista en Sintonía TV Rioja



Mi querida amiga Nuria Aragón Castro, conferenciante, escritora y muchas más cosas, me ha entrevistado para su programa Amor y Vida TV, que se emite los miércoles en Sintonía Televisión Rioja y ésta es la grabación del programa que salió el pasado 2 de diciembre. 

Nuria lleva años defendiendo planteamientos de vida alternativos, ecología, bioconstrucción, espiritualidad, veganismo, etc. En su programa se acerca a cuestiones cotidianas desde su muy personal perspectiva y en esta ocasión ha querido charlar conmigo sobre mi visión de la abogacía. 

Nuria cuenta cómo se extrañó al conocer cuál era mi profesión: "Carlos me dijo 'yo soy abogado' y yo me quedé sorprendida porque es una persona muy humana..."... Con ese punto de partida, vamos conversando, contrastando tópicos, explicando qué es para mí el oficio de abogado, por qué lo elegí, la importancia del no siempre bien comprendido derecho de defensa, algunos casos peculiares que he llevado -SQM, homeschooling...- o aquellos que tienen un trasfondo más humano -violencia de género, discapacidad, mobbing...- , el concepto de abogacía preventiva, los libros que he escrito...

Si os fijáis al fondo, veréis cómo poco a poco va atardeciendo y se nos hace de noche en el Retiro de Madrid. Fue una conversación muy agradable, que tiene mucho que ver con la broma que aparece en una columna lateral de este blog: "...que hasta un abogado puede tener su lado humano".

El cuatripartito o la profecía autocumplida


If men define situations as real, they are real in their consequences 
(Teorema de Thomas) 

La pequeña grieta que UPyD fue abriendo, modesta y trabajosamente, en el muro de un rocoso bipartidismo contribuyó a que éste acabara resquebrajándose. Una de las manifestaciones de la onda expansiva del 15-M, el fenómeno Podemos, hizo quebrar en las Elecciones Europeas el esquema dominante de dos grandes partidos incuestionables. Y, finalmente, por esa senda abierta, desfila ahora plácidamente Ciudadanos, un partido circunscrito durante años a Cataluña y que había fracasado en sus anteriores intentos de expansión nacional. 

En ese movimiento sísmico, el riesgo de que se colaran fuerzas políticas diferentes, con nuevos usos y nuevas ideas, que pusieran en peligro los pactos de silencio y el reparto del pastel vigentes durante décadas, era evidente. ¿Cómo neutralizarlo? Pues haciendo que la inevitable ruptura del modelo esté controlada y limitada en sus efectos. Rendidos ya a la evidencia -no deseada- de que resulta imposible salvar el bipartidismo, se acepta como mal menor un bipartidismo con ruedines. 

Mejor un bloque de cuatro partidos asentados, que un pluralismo más amplio. Y, por descontado, mucho mejor que un esquema cambiante y abierto, algo ciertamente peligroso para el establishment político y los poderes económicos que lo sostienen. De Podemos se espera que pueda dar apoyo al PSOE cuando le falte la mayoría absoluta y, si es posible, irle domesticando. De Ciudadanos se espera que sea la bisagra por excelencia, que dé apoyo al PP, e incluso al PSOE, cuando les falte esa mayoría, y ni siquiera hace falta domesticarle: viene así ya de serie. 

Pero este nuevo cuatripartito aceptado a regañadientes por el sistema, se enfrentaba a algunos obstáculos menores, dos pequeños competidores a los que había que neutralizar: Izquierda Unida y Unión, Progreso y Democracia. Sobre todo este último, una formación ciertamente peligrosa, porque hasta ahora ha hecho lo que ha dicho, porque no ha aceptado las porciones de la tarta que "le tocaban" (ni en Consejos televisivos, ni en el Poder Judicial, ni en ningún otro órgano de aquellos que debieran ser independientes) y porque ha pasado de las palabras a los hechos sentando en el banquillo a corruptos de todos los colores. 


Y para ello, todo el sistema, desde el gobierno hasta los medios de comunicación privados -que, al fin y al cabo, en algunos casos son terminales de los poderes económicos-, no ha dudado incluso en cambiar de facto las reglas del juego vigentes durante casi cuatro décadas.

Siempre, siempre, sin excepción alguna, en la etapa democrática, la información electoral había tenido en cuenta los votos obtenidos en las anteriores elecciones y la representación existente en ese momento. La vigente Ley Electoral adopta ese criterio para todo: reparto de espacios públicos para la propaganda electoral (artículo 55), locales gratuitos para actos (artículo 57), espacios en medios de comunicación públicos (artículos 60 y siguientes)… Y también impone a los medios privados, en el artículo 66.2, obligación de neutralidad informativa y respeto al pluralismo, precepto que en esta ocasión se están saltando abiertamente.  

Por vez primera en cuarenta años, interesa sentar un nuevo criterio que no sea la representatividad actual. Y lo han encontrado: las encuestas. De pronto, ése ese el nuevo baremo que nunca se aplicó pero que ahora nadie parece cuestionar. Jamás ningún partido que no estuviera previamente representado había gozado, ni por asomo, del nivel de proyección y de apoyo mediático que se ha concedido a Podemos y Ciudadanos: ni el CDS en 1982, ni el PRD y la "Operación Roca" en 1986, ni UPyD en 2008 pudieron soñar algo similar...

Pero lo peor no es que se haya incluido a los llamados emergentes, aún extraparlamentarios. Lo escandaloso es la exclusión sistemática y deliberada de partidos que sí tienen representación y que desde el poder se desea que desaparezcan.

Las encuestas son el nuevo paradigma que se utiliza para que, en la foto fija de opciones que se ofrezca al electorado, entren con calzador las dos nuevas patas del modelo, mientras se invisibiliza a los díscolos. Se insiste en presentar sistemáticamente en todo momento las elecciones como una partida que se disputa sólo a cuatro. Como a dos no puede ser, se acepta que sean cuatro como mal menor, pero ni uno más. Y mucho menos si ese uno es un elemento respondón e imprevisible.

Hoy, los debates y la información, hasta en sus más pequeños detalles, están ya plenamente adaptados a ese guión preconcebido de elecciones con sólo cuatro contendientes. ¿De verdad creen que es una simple casualidad?

Pero, ¿y si las encuestas tomadas como criterio no hubieran dado carta de naturaleza a esa pretensión y aparecieran otras opciones? Pues se conjura ese riesgo por el sencillo recurso de no preguntar por las mismas. Metroscopia, por ejemplo, ha reconocido expresamente que en sus sondeos no pregunta por UPyD. Si no se pregunta por ellos, obviamente no salen en las encuestas y se transmite repetidamente a la opinión pública la idea de que no tendrán ninguna representación, de que apoyarles será un "voto desperdiciado". Muchos ciudadanos no elegirán la papeleta de UPyD alegando eso de "yo les votaría, pero como no van a sacar nada…”. En la encuesta del CIS, donde obligadamente tienen que preguntar por ellos, la previsión resultante es que Andrés Herzog sí obtendría escaño por Madrid. Pero en las encuestas cocinadas de los distintos medios, obviamente no aparecerá.

Se nos quiere hacer creer que estos partidos no salen en las encuestas porque la gente no les vota. Y es exactamente al revés: no les votarán si no salen en las encuestas. La gente elige libremente, cierto, pero en la mayor parte de los casos entre aquellas opciones que considera con posibilidades reales de obtener representación. Se nos da a entender también que no se pregunta en las encuestas por estos partidos porque no tienen apoyo, pero esto también es exactamente a la inversa: no pueden recibir apoyo porque ni siquiera se pregunta por ellos.

Profecía autocumplida. Todo bajo control. El guión de un nuevo sistema a cuatro ya está escrito y se cumplirá irremediablemente el 20 de diciembre. A no ser que haya un sector de la ciudadanía que no se resigne a esta descarada manipulación… Un sector que no conciba las elecciones como un concurso donde tienes que acertar quién va a ganar, sino una consulta democrática donde preguntan quién te gustaría a ti que ganara.

Intervención en Repor de TVE


El pasado 22 de noviembre en Canal 24 horas y el 24 de noviembre en La 1 de TVE, el programa Repor emitió El préstamo maldito, un gran trabajo periodístico de Vanesa Benedicto (redactora) y Sara Boldú (cámara) en el que me entrevistaron y pude denunciar de nuevo la trama de presuntas estafas hipotecarias que encabeza el prestamista imputado Antonio Arroyo.

En el reportaje se da la palabra a otras víctimas, como Dolores, Pilar, Alfredo, Juan (el presidente de la asociación Stop Estafadores), su pareja Carol, o Gracia (delegada de la asociación en la zona Sur). 

El espacio incluyó la opinión de un representante del notariado, Fernando Rodríguez Prieto, y de una psicóloga forense que explica los mecanismos del engaño, Ana Isabel Gutiérrez Salegui.

También entrevistan al propio Arroyo, que se autoretrata muy bien con su habitual sonrisa cínica y su desprecio a las víctimas. 

Mi princesa roja

Como Javier Villán, fui a ver Mi princesa roja más por interés político o histórico que artístico: a mí también me aburren los musicales. 

- ¿Cómo? Si a ti te gusta mucho la música…- se extrañaba una amiga. 
- Sí, pero no los musicales 
- Y te gusta el teatro… 
- Sí, sí, y el cine. Pero no me gusta que de pronto los personajes de una obra o de una película se me pongan a cantar 
- Eso es que no has visto “Chicago”… 
- Sí lo he visto. En Broadway. 
- Vale. Definitivamente, no te gustan los musicales. 

De Mi princesa roja, me interesaba el personaje: José Antonio Primo de Rivera es uno de esos nombres de nuestra historia, mitad desconocido, mitad tergiversado con tópicas etiquetas, que merecerían cuando menos esa “brecha de serena atención” que él mismo reclamaba en su testamento. Pero vivimos lamentablemente en un país que no conoce y, por tanto, no aprecia, su propia historia. Un españolito de a pie lo normal es que no tenga ni la más remota idea de quién fue Inés Suárez (a no ser que haya leído a Isabel Allende) o el gran caminante Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Todos habíamos visto decenas de películas sobre Enrique VIII y Ana Bolena, o sobre Eduardo VII y Mrs. Simpson, y no habíamos visto ni una sola sobre Isabel de Castilla, hasta que no hace mucho TVE emitió la magnífica serie. Melchor Rodríguez es incómodo para la memoria de unos y de los otros y, en consecuencia, ignorado. Raro sería un universitario español que pudiera decirnos más de dos frases sobre quién fue Azaña. Besteiro no tiene ni una mala calle en la ciudad de Madrid, que por el contrario sí ha levantado una estatua en Nuevos Ministerios al sectario y totalitario Largo Caballero. En fin, perdonen mi desahogo. Una pena. Por esto son impagables ideas como la de Javier Olivares y su Ministerio del Tiempo

En la cárcel de Alicante, entre los papeles de José Antonio que quedaron en una vieja maleta, se encontraba un telegrama que mezclaba francés e inglés y sólo decía: “Je pense à toi. Love. Elizabeth”. Nadie sabía de quién era esa firma hasta que José Antonio Martín Otín, Petón, lo desveló en un libro tan interesante como conmovedor: El hombre al que Kipling dijo sí. Se trataba de Elizabeth Asquith, una mujer inglesa casada con el aristócrata y diplomático rumano Antoine Bibesco. Años después de fusilado José Antonio, en 1940, Elizabeth publicó una novela y en su dedicatoria cumplió una vieja promesa: “To José Antonio Primo de Rivera. I promised you a book before it was begun. It is yours now that it is finised. Those we love die for us only when we die” (“A José Antonio Primo de Rivera. Te prometí un libro antes de que lo comenzara. Es tuyo ahora que está acabado. Aquellos a los que amamos mueren para nosotros sólo cuando morimos”). 

Mi princesa roja narra la historia de ese amor imposible en el Madrid de los años treinta. El conflicto entre los sentimientos y los ideales, en el contexto de una España convulsa que se encaminaba a una sangrienta guerra civil. 

Es un espectáculo austero, sin duda, pero más que digno. Álvaro Sáenz de Heredia ha resuelto algunas limitaciones de forma novedosa, introduciendo en la escenografía precisamente lo que mejor conoce, los recursos cinematográficos, con un magnífico y vistoso resultado. 

La trama, aunque modifica o simplifica algunas situaciones y hechos reales en aras de que funcione lo narrativo y lo dramático, resulta tremendamente sugestiva. 
Y destaca sobre todo la brillantez de las interpretaciones. El tenor Juan Carlos Barona transmite muy acertadamente algunos de los rasgos del protagonista: su entusiasmo, su vitalidad, su compromiso, sus conflictos internos… Ha dado, además, una lección de pundonor artístico, porque tuvo que sustituir a Jesús Cisneros, subiéndose a un tren en marcha sin apenas tiempo y no sólo no desentona, sino que alcanza notable altura. Irene Mingorance consigue cautivarnos y revivir el encanto personal que debió de tener Elizabeth. Sonia Reig, La Muerte, está sencillamente deslumbrante en su papel. El barítono Paco Prado, con el personaje de Azaña, también ofrece una destacable interpretación. Y así todo el elenco: Cecilia Regino como Pilar Azlor, Nacho Brande como Federico García Lorca, Félix Granado en la doble caracterización del Príncipe Bibesco primero y el General Franco después… Y también la gran ejecución de todos los bailarines, aunque confieso que yo me fijaba especialmente en Cecilia Di Stella, qué le voy a hacer... 

Ojalá los testimonios corran de boca en boca y el gran trabajo que han hecho todos los artistas, los creadores y el equipo técnico, tenga el éxito que se merece. Desde luego, yo se lo recomiendo si tienen interés por las buenas historias y les atraen el arte y la belleza.

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Algunas informaciones y críticas publicadas sobre Mi princesa roja

- El Confidencial, 14.12.14: José Antonio Primo de Rivera, el musical
- La Razón, 27.12.14: Las amantes de José Antonio
- Coverset, 30.10.15: Mi princesa roja, el musical, por Clara Sánchez
- El Mundo, 29.10.15: La princesa roja y su amante azul, por Fernando Sánchez Dragó
- Escena Madrid, 30.10.15: Mi princesa roja, el musical
- El Mundo, 05.11.15: La mujer que amó José Antonio, por Javier Villán

Intervención en Más vale tarde, de La Sexta

El 14 de octubre participé como invitado en Más vale tarde, que presenta Mamen Mendizabal en La Sexta TV. Compartí mesa con colaboradores del programa como Manu Marlasca, Rubén Amón y Chema Crespo

El magazine dedicó un amplio e interesante bloque a usura y estafas en préstamos no bancarios. Tuve oportunidad de denunciar, una vez más, la escasa y deficiente regulación legal de este sector en nuestro país, lo que facilita la existencia de un gran número de prácticas fraudulentas.

A través de los reportajes que se intercalaron, tuvimos ocasión de conocer varios casos de víctimas de distintas operativas irregulares.

Y di algunas pautas de actuación, animando a actuar tanto en vía civil -oponiendo cláusulas abusivas- como en vía penal en los casos en los que estamos ante una auténtica estafa. 

Éste es el vídeo de mi participación: 

El mobbing, a debate en la Sección de Derecho Laboral del Colegio de Abogados

El pasado 8 de octubre tuvo lugar en el Colegio de Abogados de Madrid una jornada sobre Actuación profesional del abogado ante el mobbing, que cosechó un gran éxito en cuanto a número de inscritos y a los favorables comentarios de cuantos asistieron. La organizó la Sección de Derecho Laboral que tengo el honor de presidir y participaron dos ponentes de lujo: Juan Ignacio Marcos, abogado y coordinador de una iniciativa pionera, el Observatorio Vasco sobre Acoso Moral y Discriminación en el Trabajo, y Ana Isabel Gutiérrez Salegui, psicóloga y perito. 

Ana nos explicó didácticamente el concepto de mobbing, diferenciándolo de otras figuras. Nos detalló sus fases, los síntomas y los daños finales que provoca en la persona acosada. Expuso también lo que debe contener un buen dictamen pericial y dio algunos consejos prácticos a los abogados para una adecuada atención a las víctimas. 

Por su parte, Juan Ignacio, posiblemente el abogado que más sabe de esto en nuestro país, se centró en analizar las principales cuestiones sustantivas y procesales que nos plantean a los abogados los casos de acoso y a ofrecernos pautas desde la normativa, la jurisprudencia y desde su amplia experiencia práctica. 

Cerró el acto un extenso e interesante turno de preguntas. 

Dada la enorme demanda de compañeros que se quedaron sin poder asistir, al completarse, el aforo, ya estamos preparando una segunda edición. 

Sobre esta jornada recogieron crónicas el digital jurídico Lawyerpress.com, la propia web del ICAM y el boletín Otrosí.net.

La niña y la higuera

Publicado en El Diario de Ávila, 23.09.15

Cada año, al llegar las fiestas de San Miguel, dedico algún artículo a El Hoyo de Pinares, a rescatar algún episodio de historia medieval, a recobrar el retrato de personas singulares de esta villa, a ahondar en curiosidades… En esta ocasión, os voy a recomendar un libro: La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero. Entre sus páginas vais a encontrar también algún trocito de nuestro pueblo. 

Hace años –escribe Rosa-, al principio de nuestra relación, fuimos a una casita que sus padres tenían en un pueblo de montaña de la provincia de Ávila. Pablo había pasado allí los lentos, formidables veranos de la infancia, y me fue enseñando el paisaje de su niñez: el camino al río, el bosque, la poza donde se bañaba”… Pablo es Pablo Lizcano, pareja de la escritora durante más de dos décadas. Y sí, el pueblo abulense de montaña es El Hoyo de Pinares. 

El padre de Pablo, Manuel Lizcano Pellón, asentó su segunda residencia –Torre los Cantos- en nuestra localidad hace largo tiempo, calculo que alrededor de cincuenta años. Mi padre se refería a él con afecto y un respeto casi reverencial. Nunca le vi inclinarse ante la riqueza o el poder, pero sí ante la inteligencia. Y siempre, reconocer la bondad. Manuel Lizcano me dio esa impresión cuando me lo presentó: un hombre sabio y entrañable. 

Luego pudimos conversar brevemente en unas pocas ocasiones. Alguna de ellas intenté convencerle para participar en alguna actividad pública –por ejemplo, le propuse que diera un año el pregón de fiestas- y siempre declinó mis invitaciones con amabilidad. Intuyo que para él El Hoyo de Pinares era, sobre todo, lugar de refugio, donde encontrar la tranquilidad necesaria para escribir o para descansar. Y sospecho también que era persona discreta y poco amiga del bullicio. 

Algunos de los libros que publicó están datados precisamente en nuestro pueblo. Su consideración y cariño por esta villa queda fuera de toda duda con sólo leer lo que afirmó en 1991 en estas mismas páginas de El Diario de Ávila: “Con ocasión de mis frecuentes viajes profesionales, como sociólogo, por las Españas lejanas que prácticamente son toda Iberoamérica y Filipinas, a menudo he recordado los bosques de esta pequeña España de Hoyo de Pinares. Un punto privilegiado de la Castilla serrana de Ávila, próximo a la tierra de Madrid, donde se abre paso entre los dos macizos de Guadarrama y de Gredos, nuestra doble memoria clásica de las dos Castillas, la del Cid y la de Don Quijote”. 

Los hijos de Manuel y de su esposa María Jesús, entre ellos el periodista Pablo Lizcano, pasaron aquí muchos fines de semana y aquellos veranos de su infancia, como recuerda la novelista. 

Pablo murió en 2009, con sólo 58 años. Yo desconocía que estaba casado con Rosa Montero. Lo supe cuando leí el artículo que ella escribió en El PaísUna vida, se titulaba-, uno de esos textos que uno tiene de cabecera, para recordarnos de vez en cuando lo que somos. 

En pleno duelo por esta pérdida, llegó a las manos de Rosa el diario que la científica Marie Curie escribió tras el fallecimiento de su esposo Pierre. A partir de esa lectura y de sus vivencias personales, la escritora construye un libro muy personal, difícilmente clasificable, donde entabla un diálogo cercano y cómplice con el lector. Y, como suele suceder cuando se mira de frente y con naturalidad a la muerte, la vida late con fuerza en todas sus páginas. 

De hecho, da cierto pudor destacar el elemento local, la conexión con nuestro pueblo, en una obra que, claro está, va en otra dirección, que explora en el mundo de los sentimientos, del dolor, del amor, de las amistades, de las contradicciones, de la tenacidad, de las limitaciones... y de cientos de cosas más. Si lo traigo a colación es porque, sin duda, es una curiosidad para las personas vinculadas a El Hoyo de Pinares, pero, obviamente, no pasa de ser un dato anecdótico. Y el libro lo recomiendo no sólo porque aparezcan reflejados de refilón nuestros paisajes sino, especialmente, por todo lo demás. 

Al comienzo de la senda, al salir del pueblo, hay una higuera. Aquella primera vez me la mostró y me contó su historia: a finales de agosto, mientras los frutos terminaban de madurar, una niña se sentaba bajo las ramas y se pasaba las horas cantando para espantar a los pájaros y evitar que picotearan los higos. A Pablo la escena debió de maravillarse: me la contó ese día y muchos más, cada vez que íbamos al pueblo (…)”.

¿Quién sería aquella niña, que hoy será una mujer de nuestro pueblo? ¿Recordará los días en que cantaba bajo la higuera para mantener alejados a los pájaros? 

Rosa se pregunta qué pensará uno antes de morir. Y está convencida de que aquella fue “una escena luminosa y crucial en la imaginería de Pablo”. 

La niña y la higuera, eran de El Hoyo de Pinares. De Pablo Lizcano, aquella mirada asombrada del niño. Y Rosa Montero pone las palabras mágicas del escritor. Para enseñarnos cómo lo grande de la vida se esconde en lo pequeño.

Documental Chicas nuevas 24 horas: contra la trata de mujeres

Mabel Lozano es sobradamente conocida como presentadora de programas televisivos y como actriz de televisión y de cine, donde ha trabajado a las órdenes de directores de la talla de Berlanga o Garci. Pero, además, en los últimos años ha llevado a cabo una fecunda labor como directora de documentales que destacan por su calidad y por su compromiso social: Voces (contra la trata de mujeres) (2007), La teoría del espiralismo (2009) sobre deportistas paralímpicas, Las sabias de la tribu (2010) que se acerca a la singular generación de mujeres de la posguerra y Madre (2012) acerca de la maternidad en el siglo XXI. 

Ahora, Mabel vuelve sobre la compraventa de mujeres con fines de explotación sexual en Chicas nuevas 24 horas, un trabajo que se estrenó en el Festival de Cine de Málaga. Yo tuve oportunidad de verla recientemente en la Cineteca de Matadero Madrid. En estos días se está exhibiendo en los cines Zoco de Majadahonda. Y, con imágenes recogidas durante la realización de la película, se ha organizado también una exposición fotográfica que el 23 de septiembre llega a la Casa de América, acompañada por una mesa redonda

Chicas nuevas 24 horas nos recuerda que esta esclavitud de nuestros días genera 32.000 millones de dólares, el tercer negocio más lucrativo tras la venta de armas y el narcotráfico, y tiene como víctimas a casi dos millones y medio de personas, de ellas prácticamente el 80 % mujeres y niñas. 

El documental se construye precisamente a partir del contraste de poner en relación un planteamiento de puro negocio rentable con la dramática realidad de la explotación de seres humanos. Seguimos el testimonio real de varias mujeres que fueron sometidas a trata. Y Mabel lo presenta sin caer en la tentación de la recreación sensacionalista o efectista. La realidad que nos muestra es por sí sola elocuente. 

Creo que realmente es mejor no contar mucho más: hay que verlo, sin más. Yo salí verdaderamente impresionado. Y le pasó lo mismo al resto de espectadores que abarrotaron la sala durante los días de proyección en Madrid: absoluto silencio durante la estremecedora película y un significativo y unánime aplauso final. 

En todas sus intervenciones públicas, Mabel Lozano está poniendo el acento en la posibilidad de prevención que existe. El perfil que se busca en los destinos más frecuentes (fundamentalmente, Europa Occidental) es conocido. Y la procedencia de las mujeres sometidas a trata también está muy localizada geográficamente. Por eso, Chicas nuevas 24 horas es, entre otras muchas cosas, una apelación a las conciencias y a la responsabilidad ante una lacra que nos concierne a todos. Un llamamiento a que los poderes públicos y los ciudadanos no sigamos mirando para otro lado.

Los apellidos de El Hoyo de Pinares (Ávila)

Publicado en el Programa de Fiestas San Miguel 2015 de El Hoyo de Pinares.

¿Qué apellidos portan los actuales vecinos de El Hoyo de Pinares? ¿Qué significan, de qué modalidades son, de dónde provienen…? No soy experto en Genealogía, ni en Heráldica, ni en Etimología, ni en Historia... Así que espero que el lector me sepa perdonar las involuntarias imprecisiones, las carencias o los errores en que pueda incurrir en estos modestos apuntes. Nacen con la única intención de despertar la curiosidad, de incitar a mis paisanos a ahondar en su propia historia familiar. 

El origen histórico de los primeros apellidos se sitúa en la necesidad de diferenciar a unas personas de otras cuando tenían el mismo nombre de pila. Surgen de manera informal y, ya en el siglo IX, se aprecia la tendencia a añadir, a continuación del nombre propio, alguna identificación familiar. Al contrario de lo que sucede hoy, los apellidos no se imponían a un recién nacido: no necesitaba diferenciarse. Los elegía y comenzaba a usar de adulto. Y no tenían por qué ser idénticos a los de sus hermanos. 

En el siglo XVIII, en las clases altas de Castilla, comenzó a utilizarse el sistema de doble apellido, primero el paterno y después el materno. Durante el XIX, este uso se extiende por España y por casi toda Iberoamérica… Y a mediados de esa misma centuria pasará de ser una simple costumbre a convertirse en norma administrativa. Nuestro sistema histórico de apellidos es peculiar, porque en muchos países, como es conocido, aún hoy la mujer pierde el suyo y adopta el del varón al contraer matrimonio. En España no sólo se mantiene el doble apellido sino que, en el año 1999, se reguló la posibilidad de invertir voluntariamente el orden y colocar como primer apellido el materno, opción reforzada con la nueva regulación legal en 2011. 

Los apellidos originarios y más extendidos, desde época visigoda y durante toda la Edad Media, son los llamados patronímicos, que implicaban una referencia al linaje paterno. La mayoría de ellos en castellano terminan en “ez”, porque se formaron a partir del genitivo latino de la tercera declinación (“is”) según sostienen numerosos historiadores. En El Hoyo de Pinares, como en el resto de España, son amplia mayoría estos apellidos patronímicos. Así, tenemos, entre los acabados en “ez”, Álvarez (que significaba hijo de Álvaro), Estévez (de Esteve), Fernández (de Fernando), González (de Gonzalo), mi segundo apellido Gutiérrez (de Gutierre), Hernández (de Hernando), López (de Lope), Jiménez (de Jimeno), Martínez (de Martín), Méndez (de Mendo), Pérez (de Pero, lo que hoy sería Pedro) o Sánchez (de Sancho). También en nuestro pueblo hay algunos patronímicos finalizados en “az”, como es el caso de los Díaz (hijos de Diego), e incluso en “anz”, como Herranz (de Hernán o Hernando). Menos usuales son los acabados en “oz”, aunque podemos citar Muñoz (hijo de Munio). 

En determinados casos, el apellido adoptado era el mismo nombre del padre, pero tal cual, sin derivación ni sufijo. Ejemplos de ello en El Hoyo de Pinares serían: Alonso, Beltrán, García (nombre vasco éste, Gartzia, que es hoy, a su vez, el apellido más frecuente en toda España), Gil, Jorge, Martín, Miguel, Pablo o Pascual

No es infrecuente que se formasen apellidos a partir de una característica física o de un rasgo de la personalidad del sujeto. Hoyancos con apellidos de este tipo podrían ser los Blanco (por tener la piel o el cabello de este color) o los Agudo, por ejemplo. Muy probablemente sea también el caso de Royo (porque royo, o roya en femenino, era alguien de pelo rubio o de tez rojiza). Desconozco si Propios podría encuadrarse o no en este grupo, porque también puede constituir referencia a un origen (De Propios). En este bloque sí entraría obviamente el mío, el apellido Galán, de procedencia aragonesa, que apuntaría al carácter o la apariencia de sus primeros portadores. 

Algunos apellidos tienen resonancias religiosas, como es el caso de Abad, De la Asunción, San Andrés o el muy frecuente Santamaría o Santa María

Muchos apellidos españoles hacen mención a un lugar, a un accidente geográfico, a un elemento arquitectónico… Entre los que ostentan los habitantes de El Hoyo de Pinares hallamos Carvajal (un carvajal es un robledal de gran extensión), Navas (una nava es una zona de tierra llana entre montañas), Robledo (sitio poblado de robles) o Del Prado… También podríamos incluir aquí Plaza o De la Fuente. Otro apellido muy presente en El Hoyo de Pinares desde tiempos medievales, Ayuso, procede de un adverbio castellano en desuso que significa abajo

No son pocos los apellidos toponímicos, que aluden a una procedencia territorial o, en el caso de nobles, a solares de su posesión. En nuestro pueblo es muy habitual el apellido Gallego, que en sus inicios designaría, como es evidente, a personas originarias de Galicia. Más curioso es Ochando, probablemente relacionado con la aldea de tal nombre, perteneciente al municipio de Santa María la Real de Nieva (Segovia), pero que a su vez proviene del nombre euskérico Otxando u Otsando, tal vez por la procedencia de sus fundadores o primeros pobladores. No sería descabellado pensar que el apellido Luque evoque la villa del mismo nombre en la provincia de Córdoba, que dio origen a varios títulos nobiliarios (el primero de ellos el de Conde de Luque, otorgado por Felipe IV en 1642 a Salvador Venegas de Córdoba). Marín también obedecería a este criterio, quizá relacionado con el actual Concello de Marín, en la provincia de Pontevedra… ¿Y el apellido Morán qué significaría? Pues en la Edad Media se llamó moranes a los hijos nacidos de una mora y existe también algún municipio con esa denominación, como Morán (Huesca). 

Sobre el origen y procedencia de Ferrera hay tantas posibilidades que me resulta imposible aventurar siquiera una conjetura acerca de su presencia en El Hoyo de Pinares. Y lamento no poder apuntar tampoco certidumbre alguna sobre otro apellido muy propio de aquí y muy peculiar, Tabasco, que apenas ostentan 900 personas en toda España… ¿Tendrá algo que ver con la región mexicana del mismo nombre? 

Puede haber apellidos que hagan referencia sencillamente a objetos, como es el caso de Barril, Cubos… Y los hay que aluden a un animal: León, Lobato… 

Y termino con un tipo de apellidos muy habitual: el que se refiere a oficios de sus portadores originarios. En El Hoyo de Pinares un caso notorio es Tejedor, que en principio designaría a alguien dedicado a la confección textil, y que está presente en nuestro pueblo desde la Edad Media, entonces escrito como Texedor. La palabra de origen árabe Albarrán designaba, según el diccionario de la Real Academia Española, al “mozo soltero dedicado al servicio agrícola”, aunque también se aplicaba sencillamente al pastor principal de un ganado. Otro caso de apellido hoyanco relativo a oficio es Cubero, que puede referir al fabricante o vendedor de cubos (en ese caso posiblemente no el recipiente en el que todos pensaríamos hoy, sino la pieza central en que se encajaban las ruedas de los carruajes) o al de cubas (el recipiente de madera que se usa para contener vino y otros líquidos). 

LA SINGULARIDAD DE UN APELLIDO: ORGANISTA 

Entre los apellidos de oficios, hay un caso excepcional en nuestro pueblo: Organista. Como es obvio, hace referencia al músico que tocaba el órgano. Pero no encontraréis un apellido más genuinamente hoyanco que éste. 

Según el Instituto Nacional de Estadística, en toda España únicamente hay 264 personas que tienen Organista como primer apellido y 265 como segundo. Para que nos hagamos una idea comparativa, en nuestro país existen más de 920.000 Fernández de primero y más de 930.000 de segundo. Y hay casi un millón y medio de García de primero y otros tantos de segundo. 

Los Organista españoles prácticamente viven todos en dos provincias: en Madrid, 142 residentes lo portan en primer lugar y 146 en segundo; y en Ávila, 86 como primer apellido y 84 como segundo. 

Pero la procedencia, incluso de los Organista empadronados en Madrid, parece clara: de los 264 que lo tienen como primer apellido en todo el país, más de la mitad, 150, nacieron en la provincia de Ávila, según el INE. Y de los 265 que lo portan en segundo lugar, 144 son abulenses de nacimiento. 

Fuera de Madrid y de Ávila, apenas hay un 15 % del total: encontramos sólo algunas familias Organista en Cataluña, en la Comunidad Valenciana… Y todas las que he podido identificar en realidad provienen de nuestro pueblo. 

Estoy absolutamente convencido de que la totalidad de los Organista de España posee alguna vinculación con El Hoyo de Pinares. Yo sostengo que este apellido en todo el territorio nacional proviene de una única persona, de una única rama familiar, y que se inició en nuestro pueblo. 

En ninguno de los grandes repertorios de genealogía hispana se menciona siquiera este apellido, por infrecuente. Las webs heráldicas tampoco lo suelen incluir. Sólo he encontrado unas pocas líneas en una página, misapellidos.com, donde dice literalmente: “La mayoría de personas con este apellido proceden de la localidad de El Hoyo de Pinares (Ávila) sin que se conozcan otras procedencias diferentes. Por tratarse de un apellido relativo a un oficio o profesión parece que puede tener origen en los judíos conversos que se quedaron en España tras la expulsión acordada por los Reyes Católicos”. 

¿Y qué pasa con los Organista de otros países? En aquellas naciones europeas que fueron destino del exilio político o de la emigración socioeconómica española, en cuanto tomamos contacto con algún portador del apellido, suele tener, en efecto, alguna relación familiar con nuestro pueblo… Creo que aquí tengo que aprovechar para saludar afectuosamente a la familia de nuestro amigo Ángel Organista, de Francia. 

Pero en la Europa Central y del Este existen también algunas familias -austriacas, húngaras, polacas, rusas…- que se apellidan precisamente así, Organista en español. 

Encontramos asimismo el apellido en América, en lugares como Colombia y, sobre todo, en México y en Estados Unidos (en la pobladísima Norteamérica hay tantos Organista como en España)… ¿Serán los Organista del otro lado del Atlántico parientes de los nuestros? No he encontrado referencias a algún portador hoyanco de este apellido que “cruzara el charco”, ni en los listados de pasajeros de los primeros viajes a “las Indias” ni en las posteriores migraciones económicas o políticas. No quiere decir que no exista, pero yo no lo he hallado por ahora. Muchos Organista americanos conservan también nombres de pila genuinamente españoles y, si hacemos un rastreo en registros de aquel país, encontramos que un tal Crescencio Organista falleció en 2004 en algún lugar no determinado de EE.UU., que un Gregorio Organista murió en 1979 en Los Ángeles o que la defunción de un Hilario Organista se produjo en Nueva York en 2007. Pero otras veces el apellido en castellano se ha unido ya a nombres en inglés, y así, entre los naturales de California, constan, entre otros, Rachel Organista (nacida en 1925), Richard Organista (en 1927) o Sarah Organista (1929), al igual que en Pensilvania había nacido un Peter Organista en 1903, por citar sólo algunos ejemplos. 

Si yo llevara este apellido tan poco común y que, al menos en nuestro país, es tan específicamente hoyanco, utilizaría las webs genealógicas que existen para indagar sobre el mismo. O cuando menos crearía un grupo en Facebook, denominado así, “Apellido Organista”, y tendería lazos con los pocos que lo llevan en todo el mundo, para recoger datos y ponerlos en común. Seguramente, si cada uno se remonta a lo que conoce de su familia, a lo que le han contado, a lo que puede preguntar, los resultados serían sumamente curiosos. Lanzado el reto queda. A ver si algún Organista se anima… 

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Bibliografía: 

- Índice de los 40 tomos del Alfabeto General de Apellidos. Francisco Zazo y Ulloa y Francisco Zazo Rosillo. Manuscrito. 1778. 
- Ensayo histórico-etimológico-filológico sobre apellidos castellanos. José Godoy Alcántara. Imprenta Ribadeneyra, Madrid, 1871. 
- La evolución de los apellidos. Artículo de Miguel de Unamuno. Suplemento literario de El Nervión, Bilbao, 27 junio 1892. 
- Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Españoles y Americanos. Alberto y Arturo García Carraffa. Imprenta Antonio Marzo, Madrid 1920-63. Tras su fallecimiento, fue completada, a partir del tomo XVI, por Endika de Mogrobejo, 1995. 
- Geografía lingüística de los apellidos españoles (algunos aspectos). Artículo de Manuel Ariza Viguera. Anuario de Estudios Filológicos, 2001. 
- Los apellidos más extendidos en España, apuntes onomásticos y genealógicos. Artículo de Antonio Alfaro de Prado Sagrera. Cuadernos de Genealogía nº 3, 2008. 
- Los apellidos: origen, evolución y transmisión. Artículo de Juan Carlos González Ternero. Cuadernos de Genealogía nº 8, 2010. 
- La transmisión de apellidos. Introducción común a las cartas genealógicas elaboradas por el historiador Francisco Ortiz Lozano. Ardales (Málaga). 

- Portal de Archivos Españoles (PARES) del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
- Hispana. Portal de recursos digitales del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes
- Portal Movimientos Migratorios Iberoamericanos del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes 
- Sephardim, genalogía sefardita 

Hombres de la mar, barcos de leyenda. Museo Naval

Hace unos años, viajando por Costa Rica, trabé conversación con un ciudadano estadounidense que iba a pasar unos días en el Caribe. Al saber que yo era español, me habló de nuestro país con gran admiración y exhibiendo un notable conocimiento histórico. Frecuentemente, he comentado con amigos que me hubiera gustado que muchos de mis compatriotas hubieran podido escuchar aquella charla. 

En un determinado momento me preguntó: “¿Y sabes lo que más admiro de España?”. Y no, no era la paella, ni la selección de fútbol, ni la transición política... “Sus navegantes”, me dijo. 

Conversamos sobre ello y al final me aseguró que yo era de los pocos españoles que había conocido que sabía de qué me estaba hablando. Y que, en ocasiones anteriores, le había sorprendido el profundo desconocimiento de mis compatriotas sobre su propia historia. ¡Qué me va a contar! Si, de los españoles con los que ha hablado, yo –que apenas tengo unos conocimientos rudimentarios- soy el que más sabe de esto, vamos realmente mal. 

El norteamericano me decía: “La navegación hoy puede ser difícil, pero imagínate entonces, con aquellas naves, con los pocos utensilios técnicos que existían y con los limitados conocimientos científicos y aun geográficos... Es verdaderamente prodigioso lo que hicieron”. 

Y así seguimos, hablando del cambio de la navegación basada en meras referencias físicas a la navegación astronómica, de algunas grandes expediciones de la historia y de algunos grandes marinos. 

Hace poco me acordé de este hombre. Fue en el Museo Naval en Madrid. Después de tantos años en esta ciudad de adopción, seguía siendo una asignatura pendiente visitarlo.

Y la excusa perfecta fue la exposición Hombres de la mar, barcos de leyenda, comisariada por Arturo Pérez Reverte. Era una muestra modesta –por el limitado espacio y por los fondos con que se ha podido contar- pero muy sugestiva. El recorrido nos llevaba a bordo de unas cuantas naves reales, como la Victoria de Elcano, la Numancia, el San Juan Nepumoceno de Trafalgar, el Bounty de Rebelión a Bordo, la galera Marquesa de Lepanto, el célebre Titanic, el acorazado Bismarck… y a otras de ficción como el Argo de Jasón y los Argonautas, La Hispaniola de La Isla del Tesoro, el Pequod de Moby Dyck o el Nautilus que imaginó Julio Verne. 

La exposición ya ha terminado, pero el Museo Naval es permanente. Y es una auténtica gozada recorrer, mediante numerosos objetos, obras de arte y algunos audiovisuales, la evolución, los hechos y los nombres de nuestra historia en la mar. Encontrarte con Colón y aquella fascinante aventura que cambió la historia; con los hermanos Yáñez Pinzón; con Juan Sebastián Elcano, el vasco que completó la primera vuelta al mundo y demostró la esfericidad de la tierra; con ese gigante de la navegación llamado Juan de la Cosa, entre otras muchas cosas el primer cartógrafo que dibujó un mapamundi que incluía el continente americano; con Núñez de Balboa, el primer europeo que alcanzó el Pacífico; con la hazaña de otro vasco, Blas de Lezo, el bravo estratega que impidió la toma de Cartagena de Indias por los británicos; o con Churruca y la batalla de Trafalgar... 

Si un día quieren viajar en el tiempo y surcar los mares acompañados por esos grandes navegantes, acérquense. Merece la pena.

Analizamos los datos de empleo en la tertulia de actualidad Enfoque

El viernes 4 de septiembre tuve ocasión de participar en la tertulia Enfoque, emitida por Hispan TV, un espacio presentado de lunes a viernes por Joaquín Mulén y dedicado a temas de actualidad política. En esta misma emisión participaron los periodistas Adrián Ibáñez y Juan Tortosa y el profesor de Ciencias Políticas Rubén Herrero, con los que pude debatir sobre empleo.

En el debate subrayé cómo los datos publicados están mostrando, en el fondo, leves variaciones de ida y vuelta debidas a la estacionalidad del empleo. 

Los escasos puestos de trabajo que se crean, a ritmo muy lento, ni siquiera han permitido aún recuperar plenamente la destrucción de empleo producida durante el propio gobierno actual. Además, se caracterízan por la mala calidad en cuanto a jornada y salario y por su elevada rotación. 

Creo que, para que podamos hablar de una recuperación profunda y sostenida, sería imprescindible abordar un cambio en el sistema productivo del país que, en cuatro años de mayoría absoluta del PP, ni siquiera se ha planteado. 

La mejora de algunas cifras macroeconómicas no está teniendo, además, reflejo en la vida cotidiana de los ciudadanos. Y recordé algo elemental: "La economía no es un fin en sí misma, la economía tiene que estar al servicio de las personas".

Éste es el vídeo completo del programa:

Tears in heaven

Decididamente, hay personas dotadas para el arte. No sólo por la voz, también por la puesta en escena. Hay personas con la sensibilidad y el talento necesarios para crear magia a su alrededor. 

Es una tarde de verano en Madrid. Él entra en el vagón de metro. No dice nada, no se presenta, no da las gracias, no pide perdón...

Lleva música pregrabada con una gran calidad de sonido y, en cuanto el tren echa a andar, comienzan a sonar unos acordes que nos resultan familiares...

Pronto, su voz, sin micro, se apodera de todos, comienza a atraer todas las miradas y todos los oídos.

Él mira sólo al suelo o al techo del tren, no cruza la vista con nadie, como si estuviera viviendo dentro de la música y de las palabras… 

Time can bring you down, 
time can bend your knees, 
time can break your heart, 
have you begging please, begging please… 

Se ha hecho el silencio y nadie permanece indiferente. Es imposible. 

En 1991, Connor, un niño de cuatro años, moría al caer desde el piso 53 del edificio de Nueva York donde vivía su madre. Su padre, Eric Clapton, le dedicó una hermosa canción, Lágrimas en el cielo

I must be strong and carry on.
'Cause I know 
I don’t belong here in heaven. 

Esta semana sonó en el metro de Madrid. Al finalizar, todo el vagón entregó unas monedas. Pero el momento era impagable.



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(Ilustración: Metro de Barcelona, de Eclectic Box, tomada de Urban Sketcher Spain)

El cebo... en Las Navas del Marqués

Tomás García Yebra es un periodista y escritor agudo y ocurrente, de prosa ágil y agradable de leer. Nació en Madrid pero está vinculado a un pueblo casi vecino del mío, Las Navas del Marqués (Ávila). 

Como periodista, le había leído en El Semanal, pero hace años descubrí su faceta más literaria con la Historia Secreta de Las Navas del Marqués, que luego tuvo una segunda parte. Contra lo que cabía esperar, el libro no era de interés meramente localista, sino que conseguía que sus retratos y sus relatos pudiesen resultar amenos, interesantes o divertidos a alguien que ni siquiera conociera el pueblo. 

García Yebra escribió también Desmontando a Cela, un libro valiente y con vocación polémica. A lo largo de sus páginas, nos muestra que es compatible ser un grandísimo escritor con desplegar mucha habilidad y pocos escrúpulos a la hora de diseñar eso que ahora se llamaría “marca personal” y generar un negocio en torno a la misma. 

Lo último que leí de él hace un par de veranos -y se lo recomiendo en estos días en que hay más tiempo para la lectura- es El Cebo, un personal homenaje a la mítica película de Ladislao Vajda

No conozco a nadie que haya visto El Cebo –y especialmente si fue durante la infancia- que no guarde años después la impresión de sus impactantes imágenes en blanco y negro y su inquietante trama. García Yebra la vio con 9 años.

El autor se da el capricho literario de construir su particular versión de El Cebo en los pinares de Las Navas del Marqués, con escenario y personajes locales, algunos reales, otros imaginarios y sospecho que varias mezclas. Y a continuación, atrapa al lector en una trama llena de guiños y de detalles ingeniosos. 

“Diviértete para que se diviertan los demás”, decía Hölderlin. Es la frase que García Yebra ha estampado como declaración de intenciones al comienzo de esta obra. No puede ser más reveladora.

Declaraciones a Lawyerpress: ¿hace falta otra reforma laboral?

Publicado en Lawyerpress.com, 23.07.2015

¿ES NECESARIA UNA SEGUNDA REFORMA LABORAL? EXPERTOS LABORALISTAS OPINAN SOBRE ESTA CUESTIÓN

Lawyerpress / Luisja Sánchez 

¿Es necesaria una segunda reforma laboral para acabar con los flecos pendientes de la primera? En el día de ayer, esta pregunta era contestada por cuatro expertos reconocidos, cada uno perteneciente a una de las asociaciones judiciales que configuran el mapa judicial. En este reportaje, damos la oportunidad a diferentes abogados laboralistas como Fernando Vizcaino de Sas, socio director de laboral de Jiménez de Parga Abogados, Ignacio Hidalgo, socio director de Chavarri Abogados, Carlos Javier Galán, socio director de Alberche Area Jurídica y presidente sección laboral del ICAM e Hilda Arbonés, abogada laboralista y profesora asociada de la Universitat de Girona. Como el lector podrá ver, al igual que el Derecho tiene muchas y varias interpretaciones, las respuestas de nuestros interlocutores son diversas aunque su lectura revela puntos de vista bien fundamentados. Lo que sí subyace de sus declaraciones es que el poder judicial no es un obstáculo y que, guste o no guste, está haciendo su labor en esta compleja reforma laboral que ha cambiado nuestro modelo de relaciones laborales desde hace tres años. 

Fernando Vizcaíno de Sas, es el socio director de Laboral de Jiménez de Parga Abogados. Ésta es su reflexión sobre una segunda reforma laboral: “Si a Carlos de Secondat, barón de Montesquieu, Rouseau o Voltaire, les hubieran preguntado si creían necesaria una segunda Revolución Francesa que mejorase la de 1789 ¿qué creen ustedes que hubieran contestado? La reforma laboral de 2012 fue una revolución. Defensores y detractores están de acuerdo en esto. Decía Alexis Tocqueville que: '…en una revolución, como en una novela, la parte más difícil de inventar es el final…'. Una cosa es que la reforma laboral tenga aún un largo recorrido para llegar a ver su final y otra que haya que darle la vuelta como a un calcetín y cambiarla de arriba a abajo.” 

Para este letrado es evidente que “la reforma concedió un poder de decisión amplio a los jueces. Pero su peor fallo fue introducir un extremo rigorismo formal para, luego, volver a la vieja nulidad por defectos formales; intentar cambiar las reglas de juego de la negociación colectiva sin concretar, de forma clara y rotunda, qué norma era aplicable concluido el periodo de ultractividad o flexibilizar la contratación sin volver a las fórmulas que funcionaron en el pasado como el contrato temporal no causal. Con cambiar estas tres teclas, probablemente, se arreglaría el problema acotando las decisiones judiciales a la justicia o no de lo que se juzga y no dando al juzgador el camino (¿fácil?) de las nulidades a esgalla”.  

A juicio de Vizcaíno de Sas “como me pongo la toga todos los días, respeto a los jueces y la independencia de la justicia. No creo que se deban limitar sus funciones jurisdiccionales en ningún caso. Esto no es una guerra entre políticos y jueces, como un juicio no es un conflicto entre abogados y jueces, sino entre partes que enfrentan sus discrepancias a un árbitro imparcial que juzga en Derecho. No hay que ir 'contra nadie sino a favor de un mejor marco de relaciones laborales que haga a España competitiva y cree empleo. Eso la reforma laboral, pese a todo, lo está logrando y se pone de ejemplo en nuestro entorno como un buen hacer en materia social. Ha costado, como toda revolución, pero un país no aguanta revoluciones cada año. El grito de 'Liberté, égalité, fraternité, ou la mort!'  para nosotros es el de 'flexiseguridad'. Está funcionando y no hay que hacer una segunda reforma, sino mejorar la que tenemos. Los jueces no son el enemigo”. 

¿UNA NUEVA REFORMA QUE PARE A LOS JUECES? NO, GRACIAS

Ignacio Hidalgo, socio del Departamento Laboral de Chávarri Abogados, destaca que “las recientes declaraciones del Vicepresidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a propósito de la conveniencia de una nueva 'reforma laboral' que limite la judicialización y, en cierta forma, dificulte las posibilidades de interpretación judicial de las normas, han levantado ampollas y críticas desde muchos sectores. Y no es de extrañar que así sea, al menos desde mi punto de vista, porque parten de dos premisas de dudosa validez: que la judicialización de los conflictos la provocan las normas y que los jueces pueden llegar a no interpretar las normas si éstas son más claras”. 

Para este avezado laboralista,“los conflictos no los provocan las normas, ni la mayor o menos oscuridad de éstas. Los conflictos los provocan las decisiones que se adoptan (en la materia a la que nos referimos, habitualmente las decisiones de los empresarios), que no son compartidas por aquellos a los que se dirigen (los trabajadores). Pensar que un despido no se va a impugnar por un trabajador porque la norma diga A o B, es permanecer al margen de la realidad. La disminución de los procesos judiciales, a mi entender, podría llegar si no se adoptaran determinadas decisiones que suelen ser discutidas, si se hiciera algo más de pedagogía sobre el porqué de las mismas, para convencer de su razón de ser, o si se alcanzaran más acuerdos allí donde nacen los conflictos cuando la norma nos exige negociar (o, simplemente y aunque no nos obligue a ello, cuando esto es posible). Pero no se evita un pleito porque el texto de una ley sea más claro o más favorable a una parte concreta”.

A su juicio “pensar que la claridad en las normas limitará, reducirá o evitará el control judicial, constitucionalmente consagrado, es estar, de nuevo, fuera de la realidad. Los jueces tienen obligación de respetar y aplicar las normas, pero interpretándolas al albur no solo de nuestra Constitución, faltaría menos, sino también poniéndolas en conexión con los tratados internacionales ratificados por España y, por supuesto, a la luz de las normas provenientes de la Unión Europea. Y esto no cambiará por mucho que cambien las normas o se pretenda restringir más el papel del juez. Ya en otras ocasiones me he manifestado expresamente en contra de que se vuelvan, una vez más, a modificar las normas y no puedo menos que ser coherente con esas opiniones previas. No hace falta una nueva reforma laboral: el empresario tiene herramientas suficientes en la ley para poder adaptar sus circunstancias a las circunstancias del mercado y no hay que tener miedo a una norma cuando ésta se aplica bien.” 

Hidalgo recuerda que “no creo que quepa duda respecto de que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ya va teniendo el cuerpo suficiente para considerar interpretadas y solventadas muchas de las lagunas técnicas que la norma de 2012 tenía (que las tenía). Si, conseguido esto, volvemos a cambiar las normas, volveremos a tener dos años de dudas sobre cuál será la nueva interpretación judicial (y los efectos perjudiciales de esas dudas, saltan a la vista, por ejemplo, en la estadística sobre despidos colectivos declarados nulos) Otra cosa es que la interpretación judicial, en según qué casos, sea criticable técnicamente, como criticable es, sin duda, la técnica legislativa. Pero es otra cosa de la que podríamos hablar mucho, mucho tiempo…” 

MEJOR "PLAN DE CHOQUE" SERIO QUE REFORMA LABORAL

Carlos Javier Galán, socio director de Alberche Área Jurídica y presidente de la sección laboral del ICAM, tiene otra visión de la cuestión: “Mi opinión, puramente personal, es que no hace falta otra reforma laboral en la línea que se apunta por la CEOE. Tampoco creo que hiciera falta la anterior en los términos en que se produjo. Pienso que debería haberse diseñado y aplicado un plan serio de choque, con medidas que favorecieran la contratación, no los despidos. Mi impresión es que ha ayudado a crear más puestos de trabajo la tarifa plana de Seguridad Social, por ejemplo, que la reforma del despido objetivo. Las medidas de flexibilidad interna en la empresa sí eran necesarias, pero a mi juicio llegaron tarde, cuanto casi todo el ajuste ya se había hecho por la vía de destrucción de empleo”. 

Para este experto laboralista: “Conseguir una mayor definición en la ley, de forma que disminuya la inseguridad jurídica para empresas y trabajadores, sí me parece indudablemente positivo. Pisar un terreno resbaladizo a la hora de adoptar decisiones empresariales, o de reaccionar frente a las mismas, no es el mejor escenario. Y a quienes asesoramos legalmente, la imprevisibilidad nos coloca en una situación complicada. Sin embargo, creo que no es posible anular por completo un cierto margen de interpretación judicial. La función que el artículo 117 de la Constitución y el artículo 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial asignan a los jueces conlleva, en no pocas ocasiones, una labor interpretativa de la norma. Convertir a los jueces en autómatas no me parece viable y tampoco creo que sea deseable”. 

Para reducir el papel de los jueces, Galán señala que “si se quiere reducir ese margen interpretativo, ha de hacerse aplicando buena técnica legislativa, que hace años que brilla por su ausencia, no con formulaciones voluntaristas. Yo me reía al leer en la exposición de motivos de la reforma laboral aquello de 'ahora queda claro que el control judicial de estos despidos debe ceñirse a una valoración sobre la concurrencia de unos hechos'. Pues no, no quedaba claro sólo porque el legislador lo quisiera así o lo enunciara en la exposición de motivos. Si realmente se desea acotar el margen de control judicial, hay que legislar con ese fin en la parte dispositiva y hacerlo bien. Y aun así, el margen nunca será cero, porque el juez no se limita a aplicar una norma aislada, sino que la tiene que poner obligadamente en relación con los principios generales del Derecho, con la Constitución o con los tratados internacionales ratificados por España, por ejemplo.” 

¿OTRA REFORMA LABORAL? 

Para Hilda Irene Arbonés Lapena, abogada laboralista y profesora asociada de la Universitat de Girona, “trascurridos casi tres años y medio de la 'reforma laboral', muy recientemente algunas voces del entorno de la patronal hacían un llamamiento a realizar 'otra' reforma laboral en la que, entre otros extremos,  se ponga fin a la inseguridad que a su juicio provoca la intervención judicial, en especial, respecto a la calificación de los despidos, o que se vuelva a la jubilación forzosa”. En este contexto hace las siguientes consideraciones: “En primer lugar, ciertamente, la reforma ha servido como instrumento para fomentar la 'devaluación interna' del factor trabajo, tanto a nivel de salarios y condiciones como de costes indemnizatorios. Ha sido utilizada por el gobierno como uno de los pilares en que basar la recuperación económica, al no poder acudir al socorrido recurso de devaluación de la moneda como en otras crisis anteriores. Resulta incuestionable que la reforma de la negociación colectiva y la 'volatilidad' de las condiciones laborales no recogidas en convenio colectivo estatutario por decisión unilateral del empresario, han supuesto una merma en las condiciones laborales. También resulta indiscutible que las indemnizaciones abonadas por despido desde 2012 hasta la fecha, y la desaparición de los salarios de tramitación, han provocado unos menores costes indemnizatorios para las empresas”. 

Para esta experta laboralista,“la labor judicial en la interpretación de la reforma ha sido enorme, difícil y de una gran importancia para su supervivencia. Enorme, porque se ha producido una enorme litigiosidad. Difícil, porque la deficiente técnica legislativa ha obligado a extremar el celo y el rigor en la interpretación de normas a veces confusas o contradictorias, como cuando los artículos 40 o 41 del Estatuto de los Trabajadores aluden a causas relacionadas como la competitividad, término puramente económico pero no jurídico. Difícil también, porque los recelos del propio legislador llamaban a los jueces a no entrar en juicios de valor ya en la propia Exposición de Motivos del texto del inicial RDL. Sin embargo, la interpretación judicial ha sido imprescindible para el buen fin de la propia reforma porque, como nos aclara la reciente doctrina del TC, entiende que precisamente la interpretación del TS respecto a la necesidad de hacer una valoración sobre la adecuación racional o conexión funcional entre las causas alegadas y las medidas extintivas o modificativas efectuadas, es necesaria para preservar el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva. Por esta razón, las pretensiones de la patronal respecto a que los jueces y tribunales no entren a valorar las causas de despidos, modificaciones o traslados, resultan sencillamente imposibles en nuestro Estado de Derecho”. 

Un tercer punto que destaca Hilda Arbones tiene que ver con que “todo lo anterior, no quita para que la ley deba ser mejorada para evitar la inseguridad jurídica y la excesiva judicialización de los despidos por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción. También sería aconsejable reformar o aclarar algunas cuestiones respecto a la ultraactividad de los convenios colectivos porque, tras los criterios interpretativos del TS, es difícil que la solución sea satisfactoria tanto para la parte empresarial, que se ve obligada a conservar las condiciones con valor contractual de los trabajadores preexistentes, como para la parte social, que podría verse privada de tales condiciones por una modificación sustancial vía art. 41 ET, por no hablar de la situación de indefinición en la que quedarían los nuevos trabajadores incorporados.” 

Por último, apunta que “respecto de la jubilación forzosa a los 65 años, hemos de decir que va en contra de todas las tendencias en los países de nuestro entorno, de las recomendaciones del Pacto de Toledo y de la propia supervivencia de nuestro Sistema de Pensiones tal y como lo concebimos hoy". La conclusión final a la que llega nuestra interlocutora es que “el Derecho del Trabajo ha pasado de ser un protector contra la desigualdad material, a un instrumento de política económica y, por ello, señores de la patronal, preguntémonos, ¿la actual situación económica, política y social aconseja 'otra vuelta de tuerca' a los derechos sociales? ¿Es que no hemos salido ya del 'túnel de la crisis' como dice el Gobierno?”.