Curso Herramientas ante la crisis tras la reforma laboral

La Fundación Confemetal ha programado para el próximo 14 de diciembre la segunda edición de una actividad formativa en la que intervengo, Herramientas Jurídico-laborales ante la crisis. Este seminario ya se impartió el pasado año pero, en esta ocasión, incluye las novedades introducidas por la reciente Ley 35/2010 de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo.

El curso abordará en primer lugar las Medidas salariales, incluida la posibilidad de inaplicación de las condiciones retributivas de convenio que ha introducido la reciente reforma laboral. La exposición de este apartado correrá a mi cargo.

La segunda ponencia estará dedicada a la Modificación de las condiciones de trabajo y a la suspensión individual de la relación laboral, a cargo del también letrado Manuel Valentín-Gamazo de Cárdenas.


Las distintas posibilidades legales de Extinción de la relación laboral serán expuestas por el abogado Miguel Valentín-Gamazo de Cárdenas.

Y, finalmente, la explicación de los Expedientes de Regulación para reducción de jornada, suspensión o despido correrá a cargo de Francisco Quílez Martínez, Inspector de Trabajo y Seguridad Social en Madrid.

El seminario se desarrollará de 10 a 14 h. y de 15'30 a 18'30 h. en  las aulas de la Fundación en la calle Príncipe de Vergara núm. 74-5º, y para más información o inscripciones puede telefonearse al 91 564 95 36 o escribir a informacion@fundacionconfemetal.es.

Curso La Jornada Laboral

El próximo 24 de noviembre imparto en Madrid un seminario sobre La jornada laboral y el tiempo de trabajo, organizado por la Fundación Confemetal.

Este curso presencial de un solo día pretende ofrecer un repaso a la normativa existente sobre el tiempo de trabajo y analizar algunos de los criterios administrativos y judiciales útiles para para resolver las incidencias que suelen plantearse en relación con esta materia en la empresa.

El programa aborda, entre otros aspectos, el concepto y regulación de jornada en el Estatuto de los Trabajadores y en los convenios colectivos, las especialidades en el caso de menores de edad, el control del tiempo de trabajo, los contratos a tiempo parcial, el descanso entre jornadas y dentro de la jornada, el horario, las horas extraordinarias, la nocturnidad y turnicidad, el descanso semanal, las fiestas laborales, los permisos, las vacaciones, la ausencia por lactancia, las posibilidades de reducción de jornada y la modificación de la misma.

La acción formativa se imparte de 10 a 14 h. y de 15'30 a 18'30 h. en Príncipe de Vergara núm. 74-5º, y para más información o inscripciones puede telefonearse al 91 564 95 36 o escribir a informacion@fundacionconfemetal.es.

Que tenemos que hablar de muchas cosas


Centenario de su nacimiento y no podría yo añadir nada que no se haya dicho, que no se sepa. No soy biógrafo, ni historiador, ni literato, ni crítico… Sólo lector. Bueno, algo más: degustador y vividor de la poesía. Porque la narrativa se puede leer desde fuera, como un espectador, o metiéndote en el relato con mayor o con menor intensidad, un ensayo se lee con más o con menos interés, pero la poesía se siente, se saborea, se vive... o nada.

Yo llegué a la poesía precisamente por Miguel Hernández. Creo que, después de los versos que te obligan a conocer en la escuela, la primera vez que un poeta me enganchó realmente, la primera vez que hice mías sus palabras, fue con Miguel. Por él vinieron más poetas y más poemas a mi vida. Pero desde entonces siempre estuvo ahí.

Cuando empecé a escribir este blog, en la columna lateral coloqué bajo mi foto unos versos suyos: "Sonreír con la alegre tristeza del olivo. / Esperar. No cansarse de esperar la alegría (...) / Me siento cada día más libre y más cautivo".

Con Miguel silbé afirmando el pueblo de mi infancia, disfrutando esa vida que es pormenor. En sus versos me refugié en el tiempo de mis primeros amores y mis primeros desamores, cuando me tiraron limones amargos o burlaron mi deseo, pero también cuando el azahar hizo de las suyas o cuando fue la hora del beso. Con Miguel encontré palabras cuando llegaron los adioses y, sin calor y sin consuelo, tuve que ir de mi corazón a mis asuntos. Con Miguel me rebelé ante las injusticias. Conocí la tragedia cainita de España, la que le mató a él. Aún hoy las Nanas de la cebolla me siguen estremeciendo. Pero también con Miguel supe de espíritu de lucha, de vientos del pueblo, de esperanzas, de jurar la alegría, de levantar la risa que hace caer las telarañas. Y, como todos, al paso de los años aprendí a caminar con tres heridas.

Hoy reabro el primer libro de Miguel Hernández que tuve, una antología publicada por Cátedra. Leo la dedicatoria de mis hermanos, que me lo regalaron por mi 17º cumpleaños.

Dentro del libro me encuentro en sus versos mil recuerdos, mil vivencias. Pero también entre sus páginas tres cosas materiales escondidas, como las que se guardan en la primera piedra de un edificio para ser halladas años después: la foto de su tumba que saqué en 1991 en el cementerio alicantino; una invitación del Club de Amigos de la UNESCO para un homenaje en 1992, 50º aniversario de su muerte (“abierto estoy, mirad, como una herida./ Hundido estoy, mirad, estoy hundido / en medio de mi pueblo y de sus males”); y una hoja seca de un otoño madrileño de cuando yo era estudiante universitario.

Es el milagro de la poesía que pervive: que se encuentre y se conmueva con las mismas palabras -y con los mismos sentires- un joven nacido décadas más tarde de que al hombre que las escribió le dieran muerte la tuberculosis, la cárcel y el odio.

Ahí seguirán sus versos en el camino, en lo que quede por venir... Que tenemos que seguir hablando de muchas cosas, compañero del alma, compañero.


(Video de Joan Manuel Serrat interpretando las Nanas de la Cebolla, musicadas por Alberto Cortez. Cuando el poeta estaba en la cárcel, su mujer le dice en una carta que sólo come pan y cebolla. En su contestación, él adjunta este poema dedicado a su pequeño hijo).

Un ejercicio sencillo para hoy

“No sé qué hacen buscando a Bin Laden en desiertos remotos y montañas lejanas, cuando es de sobra conocido que el líder de Al Qaeda vive en Venezuela, protegido por el gobierno venezolano (perdón, el régimen venezolano, o sea, el régimen de Chávez, es decir, la dictadura chavista). ¿Que no me creen? Vale, pero no me negarán que al menos es verosímil. Hagan la prueba con sus amistades, díganles que en el telediario han contado que Bin Laden está en Venezuela, y ya verán cómo no ponen mucha cara de sorpresa.

La verosimilitud se construye a base de años lanzando mensajes que apuntan a la Venezuela de Hugo Chávez como la capital del mal universal, donde caben todos los villanos que en el mundo son (...).
Ayer un diario español comenzaba su información así: 'Una vez más, las siglas de ETA se unen al Gobierno de Hugo Chávez.' En efecto, de eso se trata, de conseguir a toda costa que aparezcan Chávez y ETA en la misma frase."

- Bin Laden tiene piso en Caracas. Isaac Rosa. Público, 06.10.10 -

El diario El Mundo publica hoy en su edición impresa nada menos que cuatro páginas en la sección de nacional bajo el encabezamiento común de Lucha antiterrorista.

El ejercicio que les propongo consiste en que averigüen en menos de treinta segundos qué titular de los siguientes (y de paso ya les anticipo que todo el contenido que va debajo del titular, o sea la información en sí) no tiene nada -pero absolutamente nada- que ver con el resto:

- LOS MOVIMIENTOS DE LA IZQUIERDA 'ABERTZALE'
- Otegi o el devenir político. Reclama a la Audiencia su excarcelación alegando que su estrategia no es la de ETA
- Txeroki, fumando espero
- Barrena protagoniza una gira política pese a la prohibición de la Audiencia. Se suma a los jefes de Batasuna que se mueven sin temer perder la libertad provisional
- Moncloa niega haber anunciado que ETA va a dar nuevos pasos
- Kale Borroka: Queman un coche de la Diputación de Vizcaya

- LA OPINIÓN DEL EX PRESIDENTE
- Aznar alerta de maniobras para legalizar Batasuna. Advierte del intento de usar un “lenguaje viscoso” para no condenar a ETA
- Uribe teme la política nuclear de Chávez
- Basagoiti: “Cuarentena electoral a Batasuna”. El líder del PP vasco pide que se les aparte cuatro años “de las instituciones y el dinero”

- LA ACCIÓN JUDICIAL
- El TC critica que se archivase sin investigar la denuncia de un etarra. Ordena al juzgado que reabra las diligencias para aclarar si fue objeto de torturas
- Los forenses contradicen a la Guardia Civil. Los peritos independientes creen que Portu y Sarasola sufrieron patadas y puñetazos
- La Fiscalía insta a reclamar al etarra que dio un domicilio cubano

Con un par. Metido con calzador en la sección España y bajo el epígrafe genérico Lucha antiterrorista. Y así todos los días. Y así casi todos los medios. Como la lluvia fina de la que hablaba Aznar en su momento. E incluso a veces como auténticos aguaceros, sin cortarse un pelo.

Éste es el caso con el que me he desayunado hoy, pero esta cuestión daría para un análisis más detenido, una entrada extensa en la que los ejemplos podrían ser muy abundantes. A ver si un día me pongo con ello. A Pascual Serrano le da para un capítulo amplio de su interesantísimo libro Desinformación y para una sección casi fija en las perlas informativas que recoge mensualmente en su blog.

Y –lo adelanto ya- no hablo de defender a Chávez o de criticarlo, de reflexionar sobre las cosas que hace bien y las que hace mal... No, el debate que propongo en esta ocasión no es ése. Y de hecho, creo que enturbiaría el que realmente planteo. Porque no hablo de la crítica periodística legítima y razonada: eso es precisamente lo que defiendo. Hablo de la manipulación sistemática e interesada: de no pocas noticias falsas, de rectificaciones y desmentidos que se silencian, de tergiversación de mensajes y declaraciones, de titulares equívocos, de medias verdades, de diferencia de tratamiento informativo con respecto a otros casos, de lo que se dice y lo que se calla… Y yo hace tiempo que dejé de creer en las casualidades.

Lo malo es que esto requiere un tiempo que no tengo, para búsqueda y recopilación de datos… Pero si fuera periodista o politólogo y tuviera que hacer una tesis doctoral, siempre digo que el tratamiento informativo sobre Venezuela en España (de Chávez para acá, claro está: con el delincuente Carlos Andrés Pérez era otra cosa) podría ser una materia más que jugosa.

Curso sobre Despido tras la Reforma Laboral

El próximo 19 de octubre tendrá lugar la tercera edición del seminario Despido Objetivo y Disciplinario, organizado por Fundación Confemetal y de cuya coordinación docente vengo ocupándome. Este año, incluye en su temario las novedades introducidas por la reciente Ley 35/2010 de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo.

El abogado D. Miguel Valentín-Gamazo Cárdenas abrirá la jornada analizando los supuestos que permiten la extinción por causas objetivas, en los que la reforma laboral ha introducido diversas modificaciones.

A continuación, Dña. Emilia Ruiz-Jarabo Quemada, Magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y Profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, se ocupará en su ponencia de analizar los requisitos formales y el procedimiento de extinción por causas objetivas individual y colectiva.

Ya por la tarde, D. Manuel Valentín-Gamazo Cárdenas, también abogado en ejercicio e Inspector de trabajo excedente, centrará su exposición en las causas y el procedimiento del despido disciplinario.

Y yo cerraré esta actividad formativa, dedicando mi ponencia a la actuación de la empresa ante la impugnación de la decisión extintiva: estrategias, pruebas, efectos, acuerdos, etc.

El seminario tendrá lugar en calle Príncipe de Vergara núm. 74 de Madrid, en horario de 10 a 13'30 y de 15 a 18'30 h. y para ampliar información o formalizar inscripciones pueden dirigirse a informacion@fundacionconfemetal.es o telefonear al 91 564 95 36.

¿Sabes lo de Varguitas?

En un café del jirón Azángaro pidió un té con limón, que saboreó muy despacio. Miró de reojo un diario atrasado y en la primera página aparecía la imagen de Vargas Llosa, el escritor. “Ese vivo que se casa siempre con alguien de su familia: así no hay sorpresa”, pensó sonriendo. Lo acercó y comenzó a leer que le habían concedido el Premio Nobel “por su cartografía de las estructuras del poder y por sus aceradas imágenes…”. Cerró el diario. “Estos suecos parece que hablan en sueco hasta cuando se les traduce al castellano”, murmuró entre dientes. Se levantó y al salir dejó de propina el doble de la cuenta. En una librería refugiada en un pasillo del jirón de la Unión, hojeó novelitas de carátulas llameantes y letra manoseada y minúscula, mirando sin ver, hasta que precisamente una del escritor premiado encendió sus ojos, un segundo. La compró y salió.

Todavía ambuló un rato por el centro, el maletín bajo el brazo, el sombrerito arrugado en la mano, fumando sin tregua. Oscurecía ya y las calles estaban desiertas cuando entró al Hotel Maury y pidió una habitación.

Le alcanzaron una ficha y tuvo la pluma levantada unos segundos donde decía profesión, escribió al fin funcionario. El cuarto estaba en el tercer piso, la ventana daba a un patio interior. Se metió en la bañera y se acostó en ropa interior. Manoseó La ciudad y los perros. Luego apagó la luz. Pero no pudo atrapar el sueño hasta muchas horas después.

Desvelado, permanecía de espaldas, el cuerpo inmóvil, el cigarrillo ardiendo entre los dedos, respirando con ansiedad, los ojos fijos en la sombra oscura de arriba.

***

El viento hacía tintinear las calaminas del techo y las trombas de agua salpicaban el interior de la vivienda. Era una sola habitación, partida por un biombo de madera y protegida por una empalizada de costales embutidos de piedras y tierra: a un lado estaba el puesto de la Guardia Civil, con un tablón sobre dos caballetes –el escritorio- y un baúl donde se guardaban el libro de registros y los partes del servicio. Al otro, juntos por la falta de espacio, los dos catres. Se alumbraban con lámparas de querosene y tenían una radio de pilas que, si no había desarreglos en la atmósfera, captaba Radio Nacional y Radio Junín. El cabo y el guardia pasaban tardes y noches pegados al aparato, tratando de escuchar las noticias de Lima o de Huancayo. Esa tarde la radio roncaba entrecortada que habían otorgado un importante premio a un literato peruano. “Don Mario, el que perdió las elecciones contra el Chino”, dijo Tomás. Lituma recordó entonces una novela que había leído años atrás, una de militares y putas que le dejó un compañero. Qué don ése de saber contar historias. “Dicen que es buen escritor. Y, además, a mí siempre me pareció buen tipo. Ahora creo que anda viviendo por España”, comentó el cabo. Sentados al pie de una descolorida imagen del Corazon de Jesús –un anuncio de Inca Cola- escucharon llover, varios minutos.

(Los textos originarios son de Mario Vargas Llosa -el juego consiste en averiguar de qué dos obras suyas están extraidos-..., excepto, claro está, los intercalados que más les chirríen, de los que él no tiene ninguna culpa).

(Ilustración: retrato de Vargas Llosa, de Julián Grau Santos).

De huelga, pese a todo

Quienes tienen la paciencia de seguir este blog saben que he sido muy crítico con los dos grandes sindicatos, cómplices de la irresponsabilidad política que hemos padecido al tiempo que más de dos millones de personas perdían irremediablemente su empleo.

Cuando el Gobierno negaba la existencia de la crisis misma y, en consecuencia, la necesidad de adoptar decisión alguna, estos sindicatos callaban. Cuando, en vísperas electorales, el presidente, con la peregrina excusa de incentivar el consumo, anunció el regalo indiscriminado de cuatrocientos euros como medida estrella que, según el Ministro de Economía de entonces, ya agotaba el margen de maniobra ante la recesión, los sindicatos no abrieron la boca. Cuando el ejecutivo pensó después que, con una inyección rápida y masiva de dinero a los Ayuntamientos, destinada a obras de muy desigual necesidad y acierto, conseguiría contener durante unos meses las cifras de paro en tanto llegaban tiempos mejores, UGT y CC.OO. siguieron en absoluto silencio. Cuando el Gobierno inyectó solvencia a la banca, con miles de millones de euros procedentes de fondos públicos, sin siquiera exigir a cambio que cumpliera su elemental función de otorgar crédito, cuando los dos grandes partidos se pusieron de acuerdo en dar prioridad a la salvación del sistema financiero sobre la salvación del sistema productivo, cuyo derrumbe estaba provocando situaciones dramáticas a muchas personas, los grandes sindicatos continuaron sin mover un solo dedo.

Durante estos años, tan duros para tantas pequeñas empresas y tantas familias, UGT y CC.OO. no cumplieron con su deber de exigir con insistencia la implementación de políticas activas de empleo, con su deber de alzar una voz crítica y exigente, con su deber de defender activamente a las víctimas de la crisis. Incluso llenaron más sus arcas participando en la negociación de EREs y en procedimientos judiciales. Estaban a partir un piñón con el Gobierno y compartían su principal tesis: sólo hay que esperar pacientemente a que escampe y lo importante es que salgamos de ésta sin recortes sociales. Ninguno de los sindicatos recordó al ejecutivo que, más allá de garantizar un subsidio de desempleo, su principal obligación era intentar que millones de personas no tuviesen que ir precisamente al desempleo. La diana de las críticas sindicales no era entonces un Gobierno inoperante y sin respuestas, sino un empresariado y una oposición al acecho que querían aprovechar la coyuntura para disminuir derechos sociales.

Con dos millones de parados más, los sindicatos encontraban inexplicables motivos de celebración y se iban de paella compartida con el Ministro de Trabajo el 1º de mayo. Invitaban al Presidente del Gobierno a intervenir en sus Congresos, sin el menor atisbo de crítica o de exigencia, y Zapatero incluso les agradecía expresamente su cariño y les prometía que no iba a olvidar nunca esa dejación de sus responsabilidades sindicales.

En esa situación, los trabajadores, y todos los que querían serlo y no podían, no encontraban valedor alguno, mirasen hacia donde mirasen, y afrontaban su situación personal como les era posible.

Pero el discurso del Gobierno acabó dándose de bruces con la tozuda realidad de una crisis más aguda en sus consecuencias y más prolongada en el tiempo de lo previsto. Y los poderes económicos finalmente le han impuesto ajustes que, como de costumbre, caen sobre los sectores populares y ni rozan levemente a los beneficiarios de la burbuja o a los responsables de la crisis.

Se suben los impuestos sobre el consumo, desaparecen deducciones tributarias en la renta, se decide no seguir apoyando fiscalmente a quienes adquieren con esfuerzo su primera vivienda, desaparecen las ayudas a la natalidad, se rebaja sustancialmente su salario a todos los empleados públicos, se congelan los ingresos de los pensionistas, se impone una reforma laboral que facilita y abarata el despido y que crea un nuevo negocio lucrativo en torno a la necesidad de búsqueda de trabajo…

Entonces los sindicatos, perplejos ante ese giro, a desgana, con mala conciencia, deciden convocar una irremediable huelga general. Y les parece incluso una “putada” –Toxo dixit- el tener que hacerlo, cuando a mí la lista de auténticas putadas me parece la que he transcrito en el párrafo anterior.

Así las cosas, entiendo la razonable reacción de muchos ciudadanos de desentenderse, de no secundar esta medida, de no querer seguir a quienes antes no abogaron por sus intereses cuando más lo hubieran necesitado.

Y a pesar de todo… yo hoy apoyo la huelga.

Porque si algo tengo que criticar a los sindicatos no es que convoquen una huelga, sino que no la hayan convocado antes.

Porque no hay una tercera vía, porque nadie ha propuesto una alternativa para manifestar nuestro descontento: o se hace huelga y entonces Méndez y Toxo te cuentan entre quienes la han secundado, o se va a trabajar y entonces son Corbacho y Zapatero los que te cuentan entre quienes han dado la espalda a la protesta, sintiéndose más legitimados para seguir adelante con sus medidas. Y, llegados aquí, entre Guatemala y Guatepeor, tengo clarísimo dónde prefiero estar.

Algunos se justifican diciendo que no servirá para nada. Pero convendría recordar, por aleccionador, lo que pasó hace unos meses en el Metro de Madrid. El ejecutivo de Aguirre seguía la misma receta –en estas cosas, PP y PSOE siempre están de acuerdo- y quería recortarles el sueldo a los trabajadores de esa empresa pública. Éstos se pusieron en huelga. La reacción de los políticos y los medios fue la misma que ahora: poner el foco de atención en el incumplimiento de los servicios mínimos, en la tremenda faena que supone para los madrileños la incomodidad de no tener transporte público, etc. Que el ciudadano de a pie pensara que sus enemigos eran los empleados del metro y no la clase política. Pero los representantes de los trabajadores pusieron sobre la mesa, ante el silencio informativo, una alternativa: le dijeron a la empresa y al Gobierno autonómico de qué partidas podía obtenerse un ahorro equivalente, qué gastos menos importantes podían recortarse antes de tocar el sustento de sus familias. La Thatcher española, que soñaba con doblegar a los sindicatos en ese pulso, dio marcha atrás, aunque intentó que la cosa no trascendiera demasiado. Y la disminución salarial del 5 % se quedó al final en el 1 %. La Comunidad de Madrid y el aparato mediático le pusieron sordina al acuerdo, posiblemente para que no cundiera este peligroso ejemplo. Pero si los funcionarios de este país hubieran hecho antes lo mismo, si hubieran respondido masivamente a la convocatoria de huelga del 8 de junio, si hubieran combatido la medida fácil de meter la tijera sobre sus economías domésticas en lugar de hacerlo sobre tantos gastos superfluos, tal vez hoy no estarían pagando mensualmente con sus nóminas las subvenciones a la banca y los derroches incontrolados del Plan E.

No es casualidad que, en estas semanas previas a la huelga general, la derecha mediática –es decir, prácticamente todos los medios- haya orquestado una dura campaña contra los sindicatos y sus dirigentes. Era una oportunidad de oro, no sólo para intentar hacer fracasar esta huelga, sino para obtener réditos del desprestigio que se han ganado a pulso, para debilitar definitivamente el único obstáculo que pueden encontrar, hoy y en el futuro, las políticas neoliberales que algunos nos presentan falsamente como las únicas posibles, sensatas y ortodoxas.

No es casualidad que la lideresa Aguirre haya arremetido justo ahora contra los liberados sindicales, que la mayor parte de los medios hoy nos haya hablado sólo de los piquetes coactivos y prácticamente nada sobre las justificadísimas causas de la huelga... La lamentable actuación de los sindicatos les ha hecho perder credibilidad ante los ciudadanos, no hemos visto ni el menor atisbo de autocrítica y nadie, salvo ellos mismos, va a salir en su defensa. Y, de esta manera, han ofrecido en bandeja una oportunidad de oro a todos los interesados en que el movimiento sindical en España salga seriamente debilitado.

Sí, hay piquetes, hay excesos, condenables sin duda. También los hubo en huelgas anteriores y, sin embargo, en ninguna ocasión hubo esa unanimidad política e informativa en convertir eso en portada, para distraernos de la cuestión fundamental que hoy se sustanciaba. Nadie ha hablado de los otros piquetes, igual de reales pero menos burdos, mucho más sutiles: la ajustada economía familiar de quienes no están de acuerdo con estas medidas injustas pero no pueden permitirse el perder ni un solo euro de sus ingresos mensuales; la presión silenciosa que sienten quienes tienen un contrato temporal –o sea, la inmensa mayoría- que puede prorrogarse o no a su término; el miedo a transmitir una imagen de inconformista o de problemático, porque quien hace huelga puede estar mal visto y ver cortada su progresión profesional; y ese ejército de piquetes formado por políticos, patronos, editorialistas, portavoces y tertulianos que transmite la idea de que no hay alternativas y que lo más lógico del mundo es que nosotros soportemos el peso de esta crisis que otros generaron.

Sí, la financiación de los dos grandes sindicatos es más que cuestionable. Pero es la misma desde hace décadas. ¿Por qué precisamente abrir ahora este debate, por qué esta maniobra de distracción mientras nos están metiendo la mano en la cartera? La financiación de los sindicatos es tan absolutamente discutible como la de la patronal de la que ninguno de estas voces denunciantes ha hablado, como la de algunas ONGs y asociaciones meramente instrumentales ante la que todos miran para otro lado, y algo menos escandalosa que la de los partidos políticos que nadie osa cuestionar.

Sí, Méndez y Toxo han tenido una actuación impresentable. Pero la campaña de desprestigio orquestada estos días, los ataques aireados a bombo y platillo justamente ahora, hubieran podido multiplicar por diez sus argumentos si se refirieran a los gestores de muchas entidades financieras o al personaje que encabeza aún hoy la patronal española, por ejemplo. Y no he visto nada ni remotamente parecido.

No se ha pretendido incentivar la autocrítica en los sindicatos, la reflexión o el debate de fondo sobre estas cuestiones. Lo que se ha intentado es aprovechar que los sindicatos viven, justificadamente, horas bajas ante la opinión pública, para desmontar esa última resistencia ante unas fórmulas económicas bendecidas por la banca, la gran patronal y los dos macropartidos que se alternan en el poder.

Ésta es la huelga general más justificada desde que tengo uso de razón. Los convocantes no son, desde luego, el mejor ejemplo de casi nada. Pero si tengo que elegir, prefiero estar donde siempre he estado en ocasiones anteriores: en el gesto de rechazo a las políticas antisociales, en la no resignación ante esa fórmula tan repetida de que los beneficios y los pelotazos siempre vayan a bolsillos privados y las pérdidas siempre acabemos pagándolas entre todos, en la creencia de que la economía tiene que estar al servicio de las personas y no las personas al servicio de la economía.

Es una ardua disyuntiva. Pero si tengo que entrar en un cómputo, prefiero que me cuenten entre los que no se resignan que entre los que indirectamente lanzan el mensaje de que van a tragar con todo. Me fastidiaría reforzar a Méndez y Toxo, a su complicidad de estos años, a su visión burda y caricaturesca estilo Chikiliquatre, a su negociete... Pero mucho más me fastidiaría avalar la idea de que la política de mi país no la diseña un gobierno democrático sino los poderes fácticos, que se decide fuera de aquí y que no hay nada que hacer salvo aguantarse. Mucho más me fastidiaría respaldar la gestión de ese títere errático llamado Zapatero, a ese Rajoy que se frota las manos porque encima de allanarle el camino le van a dar el trabajo sucio ya hecho, a ese dechado de virtudes llamado Díaz Ferrán que tan bien representa a un determinado modelo empresarial que ha proliferado estos años de atrás en nuestro país…

Prefiero consolarme pensando que hay otros sindicatos, minoritarios pero dignos, que han tenido posturas diferentes durante este tiempo y que hoy han sabido dónde tenían que estar. Prefiero incluso esperar, ingenuamente, que las grandes centrales sindicales hagan algo de autocrítica o afronten alguna regeneración, antes que respaldar la desautorización o el desmantelamiento del movimiento sindical sin sustituirlo por nada.

Me parece que, como dice Toxo, la sociedad española se juega mucho hoy. Si el mayor recorte de derechos sociales no encuentra rechazo ciudadano, el camino queda despejado para que éste o cualquier gobierno futuro pueda ir más allá. Tanto como quiera. Porque no habrá nadie que se atreva ya a convocar una respuesta contundente ante el miedo a fracasar en la apuesta. Si esto cuela, cuela todo. A pesar de todos los pesares, es preferible un contrapeso deficiente que ningún contrapeso.

Curso Derecho Laboral para no expertos 2010

Para el próximo martes 28 de septiembre, la Fundación Confemetal convoca una nueva edición de Derecho Laboral para no expertos, seminario que imparto desde hace años y que viene programándose presencialmente en abierto, además de ser demandado a medida por determinadas empresas y ofrecerse también en modalidad a distancia. De la buena acogida de esta actividad nació mi libro del mismo título, que publicó FC Editorial y del que recientemente ha visto la luz su segunda edición actualizada.

El curso pretende ofrecer una visión global e introductoria sobre las normas que rigen la relación laboral en España, en torno a las cuales gira una porción muy significativa de la actividad empresarial. "Se responde así -explicamos en su presentación- a la necesidad de quien se acerca por vez primera a esta área y desea tener una panorámica general, para después ir profundizando en posteriores actividades formativas. También para quien no tiene responsabilidades de primera línea en el departamento de personal pero, por estar encuadrado en el mismo en tareas auxiliares o complementarias, ve conveniente conocer la materia al menos de forma genérica. Igualmente para el pequeño empresario que opera con asesoramiento externo pero desea tener algunos conocimientos básicos para poder así afrontar incidencias y decisiones que se le plantean en el día a día". El seminario, además de ofrecer una perspectiva teórica, "permitirá también apuntar algunas utilidades y consejos de tipo práctico".

En el temario se aborda la relación laboral entre empresa y trabajador y las fuentes del Derecho Laboral. Se ofrece un panorama de la contratación laboral en España, explicando las características de los contratos de trabajo más utilizados. Se estudian las principales cuestiones relacionadas con el salario y con las percepciones no salariales, así como las que se refieren al tiempo de trabajo (jornada, horas extraordinarias, vacaciones, permisos, reducciones de jornada, etc.). Se repasan los principales derechos y obligaciones de empresario y trabajador, con referencia al régimen disciplinario en la empresa. Y se analiza, como no podía ser de otra forma, la problemática más común en la extinción del contrato de trabajo (baja voluntaria, despido, extinción por causas objetivas... y los procedimientos de impugnación).

La jornada formativa se desarrolla en las aulas que la Fundación tiene en Madrid, en la calle Príncipe de Vergara núm. 74, 5ª planta, en horario de 10 a 14 y de 15'30 a 18'30 h. Para más información o inscripciones, puede telefonearse al 91 564 95 36 o escribir a informacion@fundacionconfemetal.es.

Con su mochila a otra parte

"También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver,
pero habrá que empujarla
para que pueda ser".

- José Antonio Labordeta, Canto a la Libertad-


Se podía discrepar de sus ideas y opiniones, como es lógico, pero no parece que pueda discutirse que fue un hombre íntegro y honrado.

Sus compromisos en distintos ámbitos los asumió con sentido de la responsabilidad: todo lo hizo con una extraordinaria dignidad, ya fueran canciones, documentales de televisión, poemas o labores de representación política.

En estos tiempos de cantantes prefabricados por el marketing, de telebasura infumable y de una clase política que sólo defiende su propio interés, se echará de menos el soplo de aire limpio que nos traía la creatividad, la lucidez, la coherencia y la humanidad de este aragonés que hoy nos ha dejado.

(Ilustración: óleo de Carlos Blasco).

La ventana de la abuela en el siglo XXI

En el pueblo de mi infancia –supongo que en casi todos-, cuando el tiempo lo permitía, la gente sacaba algunas sillas fuera de las casas, buscando el sol suave de primavera o un poco de fresco en las noches de verano.

La silla en la puerta. Para coser, para leer, para charlar, para mirar... Era la forma de no estar entre cuatro paredes cuando no ibas a ir a ningún sitio concreto. La forma de conectar con la vida exterior, de saber qué sucedía en la calle, de ver pasar a alguien y preguntarle por sus cosas o que se detuviera a interesarse por ti…

Mi abuela paterna vivía en la planta superior de un bar y por eso no sacaba la silla a la calle. Pero la tenía siempre junto a su ventana. Cuando no estaba trajinando y tenía tiempo muerto, se sentaba y desde allí observaba quién entraba, quién salía, quién pasaba, qué pasaba.

Una vez mi tío hizo una foto de la fachada del local (el desaparecido Café-Bar Pinarsol de mi familia) y arriba se veía a mi abuela, sentada como casi siempre al lado de la ventana, mirando desde dentro. Pero ella, octogenaria que no se llevaba muy bien con las tecnologías, lo negaba: “Yo no estaba ahí, me habrás puesto tú”, aseguraba ante la sonrisa de mi tío, en los tiempos en que había que revelar los carretes y no existía el Photoshop.

Cuando estoy en casa y no ando trajinando, cuando tengo un ratillo muerto, casi automáticamente tiendo a conectarme a internet. Digo entonces lo que me apetece, lo que se me ocurre, a todos en general o a alguien en particular. Miro qué anda haciendo algún amigo -a veces geográficamente lejano-, qué es de su vida. Me encuentro con algún conocido que me enseña una foto, me señala una noticia curiosa del periódico, me muestra un video o me recomienda una canción. O recojo un saludo o unas palabras de ánimo que alguien me dejó al pasar por allí. Puedo leer, escuchar música o curiosear por casi cualquier rincón del mundo sin moverme de la silla.

Y entonces es cuando pienso que internet es mi forma de asomarme a la vida exterior mientras estoy en casa. Como la ventana de la abuela Adela.

Grandes inventos de la Humanidad: el llamador inalámbrico de camareros

Ya sé que el título grandilocuente evoca (sólo para las generaciones que conocieron el legendario TBO) a los inventos del profesor Franz de Copenhague, pero éste resulta que existe de verdad. A mí me soprende que a nadie se le hubiera ocurrido antes algo tan simple y tan útil, y que seguramente acabará generalizándose. Últimamente ya lo he encontrado en dos restaurantes a los que he ido, pertenecientes a conocidas cadenas.

Se trata del Pulsa y Voy, un artilugio para avisar al camarero, idea similar a los sistemas que ya se utilizaban por ejemplo en los aviones o en los hospitales, pero inalámbrico, para que pueda situarse sobre las mesas sin complicadas instalaciones.

El pulsador inalámbrico ocupa menos que un cenicero y tiene tres botones: uno genérico pensado para que acuda el camarero (se supone que para pedirle algo), otro para reclamar específicamente que te traigan la cuenta y el tercero es el que utilizan para anular la llamada una vez atendida.

Pulsa y Voy es la marca comercial (creo que de la empresa Vellux) que yo he encontrado instalada las dos veces en que he tenido ocasión de usarlo (y la que creo que ha desarrollado mejor estrategia de marketing utilizando los propios medios informativos) pero se comercializan otros productos similares, como los de Tes, Mmcall, Feberca, etc.

Yo siempre bromeaba diciendo que en las Escuelas de Hostelería enseñaban la asignatura de moverse entre las mesas esquivando miradas. Para los que tenemos tan poca voz y tanta timidez que parecemos invisibles este aparatito es un gran invento.

Tal vez perderemos la costumbre de dar voces diciendo “camarero”, el más educado “por favor” o el más castizo “jefe”… Y perderemos ese gesto universal de escribir en el aire para que nos traigan la cuenta... Pero yo creo que no voy a echar de menos tan arraigadas tradiciones hispanas.

Con el pulsador, mi experiencia es que todo fue muy rápido y sin tener que estar a la caza y captura del dependiente del establecimiento a ver si se dignaba mirarnos.

También creo que es un instrumento muy práctico para los propios empleados de hostelería, que así no tienen que estar constantemente pendientes de las mesas, porque si se les necesita ya les avisa su receptor. En realidad, bien utilizado, mejora la productividad en el negocio.

Bueno, pues ya les he hecho publicidad gratuita, pero me parece que se lo merecen. Yo ya me he hecho un entusiasta del Pulsa y voy y espero encontrármelo cada vez con más frecuencia.

Embajador de Euskadi

Basquetour, la Agencia Vasca de Turismo, ha puesto en marcha una nueva web, Euskadi Saboréala / Euskadi Gozaezazu, que pretende ser un punto de encuentro para los amigos del País Vasco, un portal de participación ciudadana en la difusión de los numerosos atractivos de esa Comunidad.

Yo ya he colaborado en la sección de fotografías de la misma con unas imágenes de Labastida y Laguardia, así como en la sección de enlaces con la entrada de este blog que dediqué al viaje a la Rioja alavesa.

Por ello, he recibido ya el simbólico nombramiento como Embajador de Euskadi y, como además fui uno de los primeros inscritos, me han enviado también amablemente un regalo. 

Ya expliqué anteriormente, en Un tiempo nuevo para Euskadi, mi vinculación con esta tierra y mi sincero cariño hacia el País Vasco. Así que estoy encantado de ser uno más en dar a conocer una Comunidad enormemente rica en naturaleza, monumentos, historia, tradiciones, cultura... Y, a pesar de la dictadura del miedo, rica en personas que merecen la pena.

Memoria del paraíso en el programa radiofónico Es Amor

El texto Memoria del paraíso, que había sido publicado originariamente como relato en este blog, resultó elegido el 28 de julio -tras adaptarse su redacción a forma epistolar- como carta ganadora del día en el espacio nocturno Es Amor, que dirige en esRadio Ayanta Barilli y que en verano presenta Eva Guillamón.

En este posdcast podéis escuchar el texto tal y como fue emitido en el programa. (Como podéis comprobar, hay un par de pequeños errores en la locución: donde la presentadora lee "los inciertos amigos" el texto original decía "los inciertos caminos" y donde lee "el desierto" era "el destierro").

Un interesante estudio (...de una Universidad alemana, ¿eh?)

Siento pisarle el terreno al muy recomendable blog de divulgación científica de Bernardo Rivero, pero no puedo resistirme a compartir esta información. Quien me dice a mí, ahora que llega el verano, que no están ustedes afectados por estos mismos síntomas y viviendo en la ignorancia.

Siempre me han llamado la atención estas investigaciones del tipo de “los que tuvieron un radiocassette en su casa de pequeños tienen un 10 % más de posibilidades de desarrollar alopecia de mayores”. Me pregunto quién toma la decisión de estudiar estas cosas… e incluso quién financia esos útiles e imprescindibles trabajos.

Estábamos en Argentina en marzo cuando Carlitos C. oyó que me estaba riendo yo solo delante de la televisión y se acercó con curiosidad.

- Es que es un estudio científico muy interesante. Escucha, escucha…

Y el presentador del informativo argentino explicaba:

- … Entonces cuando el hombre está estresado, le gustan más tipos de mujeres, lo mismo rubias que morochas…

Yo partiéndome de risa y Carlos C. perplejo:

- Pero ¿qué es esto?

- Que de verdad es un estudio científico… Cuidado, que es de una Universidad alemana, o sea un trabajo muy riguroso.

- Ah, si es de una Universidad alemana, no me digas más, gente muy seria… ¿han dicho qué Universidad?

- No, sólo que es alemana… El estudio demuestra que, cuando los hombres tienen estrés, se sienten atraídos por más mujeres y de más diversos rasgos... En fin, que tenga uno que venir a miles de kilómetros para enterarse de lo que le pasa...

- Tú tienes mucho estrés –cayó en la cuenta-. Te lo he notado cuando vamos por la calle y pasan algunas argentinas

La noticia en el diario Clarín tenía un tono concluyente: “Así lo asegura un estudio realizado por una Universidad alemana, que sostiene que cuando los varones se estresan se sienten atraídos por más y variadas mujeres”. “El estudio sobre psicología de la atracción sexual –continuaba el periódico- fue publicado en 'Proceedings of the Royal Society B' y por el diario 'The Guardian'. Señala que, habitualmente, las personas se sienten atraídas por parejas con rasgos faciales similares a los suyos, pero que –tras una breve experiencia estresante- las preferencias de los hombres cambian para incluir una variedad más amplia de mujeres. Johanna Lass-Hennemann, que dirigió el estudio en la Universidad de Trier en Alemania, dijo que los resultados de la investigación sugieren que los animales pierden sus preferencias de apareamiento normal cuando están bajo estrés. ‘Los hombres tienen una tendencia a acercarse a compañeras diferentes y a calificarlas como más agradables cuando están estresados’, señaló”.

Si lo dice una Universidad alemana, no cabe ponerlo en tela de juicio. Pero, además, el rigor científico del trabajo salta a la vista en cuanto se detalla tanto la muestra como el sistema empleado para llegar a estas conclusiones. No tiene desperdicio: “En el estudio participaron 50 estudiantes heterosexuales que fueron divididos en dos grupos. A los del primero se les pidió que metieran un brazo en un balde de agua helada durante tres minutos antes de comenzar la prueba. Y a los del segundo se les pidió lo mismo pero con agua a temperatura corporal. Los latidos del corazón y los niveles de cortisol, la hormona que se libera bajo presión, indicaron que los hombres en el primer grupo estaban significativamente más estresados antes de la prueba que los otros participantes. En la prueba en sí, a los hombres se les mostró una serie de imágenes en una computadora. Algunas eran de objetos del hogar y otras de mujeres desnudas. Algunos de los rostros de las mujeres fueron alterados digitalmente para parecerse al voluntario u otro de los participantes. A lo largo de la prueba, los científicos registraron ruidos ocasionales para asustar a los hombres, mantenerlos estresados y registrar sus reacciones (…). A los hombres también se les pidió que dijeran cuán atractivas y excitantes eran las imágenes. Mientras que los hombres ‘relajados’ reaccionaron como se esperaba y dijeron sentirse atraídos por mujeres que se parecían a ellos, los varones estresados describieron como más atractivas a las mujeres de facciones diferentes”. 

“Yo con la Universidad alemana a muerte”, proclamó Carlos C. cuando una chica escéptica se atrevió a dudar lo que no es más que pura ciencia: un estresamiento de estudiantes por el procedimiento de frío+susto y una posterior constatación de gustos ante imágenes.

Estoy muy agobiado a causa del trabajo, me lo ha dicho el médico. Pero lo hubiera sabido antes si leyera Proceedings of the Royal Society B y hubiera observado –poniéndome fotos delante o simplemente haciéndome salir a la calle- que me gustan muchas mujeres y que no se parecen físicamente en nada a mí. Qué estrés.

(Ilustración: fotograma de la película Big Shots)

Cursos de Verano de Fundación Confemetal

Fundación Confemetal ofrece a partir del 15 de julio un programa de Cursos de Verano a distancia, abiertos a cualquier persona, y bonificables por las empresas que los ofrezcan a sus trabajadores.

Entre la amplia oferta formativa, que puede consultarse en este folleto, se encuentran los cursos Derecho Laboral para no expertos y Fiscalidad y Régimen Jurídico de la Empresa, en los que colaboro habitualmente en elaboración de contenidos y tutorización.

Para información e inscripciones puede escribirse a informacion@fundacionconfemetal.es o llamar al teléfono 91 564 95 36.

Aún mejor que un masaje en un SPA

Seguro que, si han visto Pretty Woman (¿queda alguien que no?), recuerdan la escena. Vivian (Julia Roberts) no se había sentido muy bien tratada en ciertos establecimientos. Y entonces el acaudalado Edward Lewis (Richard Gere) decide acompañarla. Anuncia a los dependientes que se va a gastar una cantidad disparatada y seguidamente les dice:

- No sé si me han entendido bien: queremos que nos hagan mucho, mucho la pelota.

Y Vivian al final queda encantada de sentirse tan atendida y tan bien tratada.

Cuando llega mi cumpleaños, yo me digo a mí mismo: ya que los dígitos de mi edad siguen creciendo sin remedio los muy cabrones, por lo menos voy a aprovecharme y a dejarme querer.

Y encima tengo dos importantísimas ventajas respecto al personaje de Richard Gere:

1º. Que no tengo que prometer dinero para que las personas que me importan me traten de fábula y me hagan sentir fenomenal. De hecho, confieso que si quisiera ofrecer pasta por ello, no lo tendría nada fácil.

2º. Que no me tratan bien por interés, fingiendo, sino que me felicitan y me hacen sentir querido ¡¡¡con sinceridad!!!

O sea, un lujo impagable.

En fin, que aquí estoy disfrutando, preparado para irme a tomar unas cañas, después de estirarme como un gato mirando los mensajes del muro de Facebook, atendiendo el teléfono de vez en cuando y leyendo correos, en los que mucha gente dice cosas fantásticas sobre mí, que no me creo, pero que me suenan muy bien. Y no importa tanto la cantidad de personas que me lo dicen como la calidad humana de las mismas.

Y esto, ya digo, sin que haya tenido que poner previamente dinero encima de la mesa ni ordenar: quiero que me hagáis mucho, mucho la pelota. Un regalazo, vamos.

(La fotografía es de la celebración de mi 26º cumpleaños, en El Cuchi, y aparezco con tres compañeras de mi trabajo de entonces, M. Paz, Marga y Mayte).

Matilde y Lincoln

Aunque es sabido que soy gatero confeso, después de la muerte de Nico no quería tener por ahora otro gato en casa.

Pero mi amiga V. se tenía que marchar durante unos meses a Londres por motivos de trabajo y me pidió que, si podía, me quedara con uno de sus dos felinos. Le contesté que no me venía muy bien y que seguramente a sus gatos tampoco, por la vida caótica y dispersa que llevo. Pero que, si finalmente no encontraba otra opción, en ese caso me dejase a ambos. En realidad, da lo mismo uno que dos, y me parecía un poco cruel tener que separarlos después de tanto tiempo conviviendo. Ya que tenían que adaptarse a un lugar extraño y dejar de ver a V. unos meses, al menos que se hicieran mutua compañía.

Así que les presento a mis compañeros temporales de piso. El sr. Lincoln es, obviamente, el de la barba blanca. Y Dña. Matilde es la negrita.

V. se presentó en casa con los dos gatos, con todo el equipaje de éstos y con un cargamento de cálidos regalos para mí -velas, vinos, infusiones...- que, sin embargo, me gustan mucho más cuando los compartimos. Me colgó por ahí una frase muy apropiada para mi momento vital: "La hora más sombría nunca dura más de sesenta minutos". Cuando se marchó, me dijo que, como eran pocos meses, como ella vendría alguna vez y como yo también iré por Londres en breve, no nos iba a dar tiempo a echarla de menos... Menospreciaba mi velocidad.

Me alegro mucho de que estos dos revoltosos estén por aquí. Me lo paso bien con sus reacciones y sus trastadas. Ha sido un total acierto no separarlos, porque creo que Lincoln lo hubiera pasado peor en el cambio. Al final, seguro que me dará penilla cuando se marchen. Tendré que ir más a verlos.

A Matilde la conozco desde pequeñaja. Es completamente negra, como casi todos los gatos que he tenido –Set, Suski, Nico…-: a veces pienso que siempre tengo el mismo gato en mi vida. Es atrevida y enseguida curioseó en cada rincón de la casa. Muy inquieta, no para. Y tremendamente cariñosa conmigo: en cuanto me siento o me tumbo, ya la tengo encima.

Lincoln es un gato muy especial. Casi es de doble tamaño que su inseparable Matilde. Tiene mucho pelo (si fuera una oveja de lana, sólo con lo que suelta diariamente podría hacer un buen negocio a espaldas de V.). Es mucho más miedosillo que su compañera: mientras Matilde exploraba el nuevo territorio sin temor, él se estrenó escondiéndose en el recoveco más remoto. A pesar de vivir en un minipiso, durante algunos días me descubrió escondites que no intuía ni que pudieran existir. Le costó ir ganando confianza, pero ahora ya está en su salsa. Va siempre más a su bola, pero cuando quiere que le hagas caso, se acerca a ti muy zalamero y es un auténtico encanto de animalillo.

Un par de días grabé a ratillos algunas de las andanzas de Lincoln y Matilde por la casa y le envié el video a V., para que tuviera un pequeño recuerdo de sus gatos y, de paso, no estuviera preocupada y comprobara que están adaptados a su nuevo hábitat.

Carlitos C., después de ver las imágenes, me dijo que ya no era yo quien dejaba a los gatos vivir en mi casa. Que, a estas alturas, claramente eran los gatos los que me permitían vivir en la suya.

Reflexiones de un abogado sobre la violencia de género


Hace unos meses hice referencia en una entrada de este blog a la entrevista que me hicieron, en mi condición de abogado, para el reportaje La violencia de género elaborado por la televisión online Hola News.

Aunque ya incluí entonces -y lo acabo de reiterar en el párrafo anterior- el enlace al reportaje íntegro -que me parece de interés por la información que aporta y por los restantes profesionales que intervienen-, tengo ahora disponible también el video sólo con esa parte del reportaje, es decir, los fragmentos de mis declaraciones, así que lo comparto con ustedes.

En la entrevista, la periodista me preguntó por mi experiencia desde que empecé como abogado, comentando tanto los avances de estos años a la hora de afrontar este complejo problema como las carencias que todavía existen. También salió a colación el tratamiento informativo del tema y sus efectos. No faltó la pregunta sobre cómo ve un abogado el derecho de defensa, incluido el del maltratador. También me pidieron mi opinión sobre los brazaletes para garantizar las órdenes de alejamiento (por cierto, los dispositivos instalados en el tobillo, con los que ilustran en el reportaje mis declaraciones, son más discretos y menos estigmatizantes, como yo pedía, que los brazaletes propiamente dichos, o sea, los colocados en la muñeca). Finalmente, hago referencia también en mi intervención la exclusión de los delitos de agresión sexual de la Ley Integral de Violencia de Género.

Como también comenté en su momento, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad me escribió, a raiz de darles a conocer este reportaje, compartiendo que "además del amplio catálogo de medidas previstas en la Ley y los sucesivos planes de desarrollo de la misma, la sensibilización e implicación de toda la sociedad en la lucha para la erradicación de esta lacra que supone la violencia de género es fundamental; queda aún mucho trabajo por delante, que no sería posible sin la implicación de toda la sociedad en esta lucha tan importante. En efecto, la actuación de los operadores jurídicos es de suma importancia, pero es una pieza más en el complejo puzzle multidisciplinar de profesionales implicados en la erradicación de la violencia de género".

Subraya que, gracias a iniciativas como ésta, "se avanza en la comprensión del fenómeno de la violencia de género desde un enfoque integral, con la participación de profesionales de dilatada experiencia en tan diversos ámbitos",

Finalmente me manifiestan que "valoramos sinceramente la implicación y colaboración de personas como usted en la lucha contra la violencia de género y en la sensibilización sobre la complejidad de este tipo de violencia sobre la mujer, tan extendida en nuestra sociedad".

Tiempo para escribir

Decía George Bernard Shaw que no sentía necesidad de escribir igual que no sentía necesidad de respirar. Para mí escribir es algo natural, un mero ejercicio de supervivencia. “Este chico o escribe o se muere”, dijo una persona muy inteligente cuando yo tenía diecisiete años. Lo conté al inaugurar este blog, en Escribir es vivir.

Cuando a la antipática Rosa Regàs le otorgaron el Premio Planeta, declaró algo que me pareció muy atinado. Que emplearía el importe multimillonario del premio en comprar lo que más le importaba: tiempo. Con cierta holgura económica, podía dedicarse con tranquilidad a escribir lo que quisiera, sin verse obligada a asumir otras tareas que le distrajeran de lo que realmente quería hacer.

Echo de menos tener tiempo para muchas cosas. Entre ellas, tiempo para escribir. Por ejemplo, sobre los políticos que defienden blanco con la misma hostilidad militante y la misma simpleza con la que defenderán negro unos meses más tarde. Sobre algunas cuestiones de las que los medios convencionales no hablarán y que a mí como ciudadano sí me interesan. Sobre viajes que me llenaron el alma y de los que tengo acumulados fotografías e historias pendientes de contar desde hace demasiados meses... Escribo en el blog menos de lo que me gustaría, porque las obligaciones profesionales me comen. Y los ratos libres me encuentran tan agotado mentalmente que no tengo la disposición necesaria para pensar y para ponerme a escribir.

No es que no encuentre temas o que la pantalla en blanco me pueda. Todo lo contrario. Buceando dentro de mí, mirando a mi alrededor, leyendo los periódicos o caminando por la calle, se me ocurren todos los días decenas de asuntos sobre los que me gustaría decir algo. Decir algo sin ningún interés, seguramente, pero no se puede pedir todo.

En una hoja anoto a veces aquellas ideas que van surgiendo, para desarrollar cuando tenga tiempo. Luego algunas sí se convierten en una entrada de La nota discordante y las voy tachando. De otras nunca llego a ocuparme, generalmente porque cuando tengo ocasión ya han caducado, por el ritmo galopante de la actualidad. Otra vez el tiempo devorándolo todo.

Sentados cerca del Cañón del Colca, un espectacular cóndor levantó de pronto el vuelo y pasó por sorpresa casi a centímetros de nuestras cabezas. Alguien me dijo entonces que seguramente las mejores fotografías son algunas que no se hacen y te llevas guardadas en tu retina. Yo no sé si las mejores entradas hubieran sido algunas de las que nunca escribí.

Me propuse a mí mismo que este blog tenía que ser un placer, me prometí que nunca se convertiría en una obligación más, porque ya tenía obligaciones más que de sobra.

Y en esas estoy, cuando saco hoy un poco de tiempo para escribir que no saco tiempo para escribir. Coherentemente contradictorio. Como yo mismo.

(Fotografía del autor)

Saramago, in memoriam

"No es verdad. El viaje no termina jamás. Sólo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...".

(Viaje a Portugal, 1981).

(Ilustración de Pedro Covo, revista Barman).

Segunda edición del libro Derecho Laboral para no expertos

Coincidiendo con la Feria del Libro de Madrid 2010, FC Editorial (este año, en la caseta 213), lanza la segunda edición, puesta al día en el contenido, de mi libro Derecho Laboral para no expertos.

Este manual nació de la experiencia de varios años de impartir, tanto en modalidad presencial (ya informé en este mismo blog de las convocatorias de 2008 y 2009) como a distancia, un curso con el mismo título.

En su contraportada se explica que es un “manual práctico de consulta sobre las principales normas en el ámbito del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social” y, como el propio título ya anticipa, “por su enfoque y su lenguaje no es un libro dirigido al experto laboralista, sino al empresario o trabajador que quiere ver resueltas sus dudas en términos comprensibles”.

“El texto ofrece respuestas a más de 250 preguntas, referidas a los aspectos más comunes de la relación laboral, tales como modalidades de contrato, salario, jornada, permisos y vacaciones, sanciones, despidos, actividad sindical, cotizaciones sociales o prevención de riesgos laborales, entre otros muchos”.

Memoria del paraíso

Encontró en sus ojos la misma obstinación por crecer, la misma hambre de vivir. En su guarida, los mismos libros subrayados, las mismas inquietudes. En sus palabras, la misma rebeldía insobornable.

Tuvieron noches de luna y cervezas, de largas conversaciones. Rieron, rieron, rieron. Acarició su pelo, besó sus labios, juntaron sus cuerpos. Y a menudo se les hizo de día con los ojos abiertos.

Soñó en silencio con compartir la isla utópica que ella iba inventando, los inciertos caminos, el riesgo de la aventura y el calor amigo de su hoguera india.

Pero sólo estaba permitido vivir el momento, prohibido asomarse al mañana. Era fácil olvidar esta norma no escrita, tanto como difícil imaginar un futuro sin ella.

Y ella fue quien lo expulsó, mientras apartaba su mirada. Jamás pensó escuchar esa orden de su boca, pero no le sorprendieron los motivos que no dijo. Hacía ya tiempo que en aquel paraíso no quedaba sitio para él.

Había mordido la manzana, claro, pero ésa no era la causa. Si lo fuera, no importarían entonces la herida ni el destierro: por nada ni nadie hubiera renunciado a aquel intenso y jugoso bocado de vida.

(Fotografía del autor: Muchacha en el Café de los Poetas. Buenos Aires, marzo 2010).

Libre te quiero

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
-Agustín García Calvo-

Porque no nos hicimos promesas, prometo ahora que nunca te trataré como territorio conquistado.

Sabré siempre que eres , que no eres mía.

Cada despertar, la vida empieza de nuevo, sin deudas heredadas.

Cada día, intentaré seducirte, intentaré merecerte, intentaré que encontremos motivos para caminar juntos.

Respetaré tus espacios propios y procuraré buscar, contigo, espacios compartidos. Donde nos una el deseo y la complicidad.

Los sentimientos tienen que nacer de la libertad, no de la obligación. No sentimos porque esté escrito en un papel o garantizado con un anillo. Sentimos porque, al abrir los ojos, sabemos que seguimos queriendo querernos. También hoy.

(Ilustración: Mochila verde, de Francisco Mallo).

Curso sobre Subcontratación entre empresas

El próximo miércoles 26 de mayo imparto el curso La subcontratación entre empresas, organizado por Fundación Confemetal.

En los últimos años ha tenido un evidente auge el fenómeno del outsourcing o subcontratación, por el que una empresa, en lugar de utilizar recursos y mano de obra propia, opta por una serie de fórmulas que suponen la utilización de medios técnicos y humanos externos a la misma.

En la jornada repasaremos algunas de las características de este fenómeno, los problemas que plantea y sus implicaciones legales, en particular en el ámbito de la corresponsabilidad tributaria y de obligaciones salariales y de Seguridad Social.

Además, se hará referencia a la normativa específica sobre subcontratación en el sector de la construcción y a la nueva figura del autónomo económicamente dependiente.

El seminario se imparte de 10 a 14 h. y de 15'30 a 18'30 h. en Fundación Confemetal, Príncipe de Vergara núm. 74 de Madrid. Para información e inscripciones puede escribirse a informacion@fundacionconfemetal.es o llamar al teléfono 91 564 95 36.

Vamos a soñar más fuerte

Curso sobre Absentismo laboral


El próximo martes 11 de mayo me ocupo de la coordinación docente del curso Cómo controlar y reducir el absentismo laboral, organizado por la Fundación Confemetal.

Manuel Valentín-Gamazo, abogado laboralista y mediador del SIMA, abordará las causas legales del absentismo (enfermedades, accidentes, permisos, descansos, medidas de conciliación, huelga...) así como las no justificadas (como el absentismo voluntario o lo que ha venido a denominarse absentismo presencial: impuntualidad, reducción del rendimiento, etc.).

Por mi parte, dedicaré mi ponencia al control del absentismo laboral, desde la perspectiva, por un lado, de la estadística y la evaluación económica del mismo pero, sobre todo, centrándome en los medios de control de presencia, de control de rendimiento, de justificación documental de las ausencias y la problemática legal que algunas cosas plantean (cámaras, ordenadores, correo electrónico...).

Luis Francisco Carrasco Rastrilla, psicólogo organizacional, se ocupará de las medidas de reducción de la siniestralidad y de las bajas por enfermedad, así como de las técnicas de motivación y los incentivos, incidiendo en la labor de los mandos y en la implicación de los representantes de los trabajadores.

Javier Carcelén García, abogado y autor de varias monografías jurídicas, se ocupará de las medidas legales y disciplinarias contra el absentismo (apercibimientos, sanciones, extinción por causas objetivas y despido disciplinario).

Para más información e inscripciones, los interesados pueden telefonear al 91 564 95 36 o dirigirse a informacion@fundacionconfemetal.es.

Libro Nóminas 2010

Acaba de salir la edición anual de mi libro Nóminas, Seguridad Social y Contratación Laboral que, desde 2005, viene publicando FC Editorial y sobre el que ya he hablado en este blog con ocasión de las ediciones de 2008 y 2009.

Se trata de una obra práctica, que procuré que estuviera escrita en un lenguaje comprensible, y que parece tener aceptación en departamentos de gestión laboral de empresas y, sobre todo, en entidades dedicadas a la formación, para su utilización como manual.

En el año 2009 también registró buenas ventas y algunos medios informativos -entre otros, los diarios La Razón y La Voz de Galicia y la revista Agenda de la Empresa Andaluza-, lo reseñaron en sus páginas.

Este año es bastante probable que, si dentro de unos meses se aprueba finalmente una reforma laboral, tengamos que hacer una posterior edición actualizada, pero la editorial ha optado por sacar ya ésta ante la demanda existente. Como siempre, espero que el libro resulte útil a sus destinatarios.

Lo que importa

Estamos dando la vuelta al pueblo, nos detenemos un momento ante la vista panorámica y me pregunta:

- Y así, sin pensarlo mucho, ¿qué te sugiere? Mira tu pueblo y piensa qué momentos que has vivido aquí recordarías.

Y yo le conté tres momentos que recordaba con agrado.

- ¿Te das cuenta de que has pensado en cosas sencillas, vivencias con los demás, que ninguno de los momentos que te han venido a la cabeza tenía que ver con la política, ni con lo profesional, ni con nada parecido…?

- Hombre, también podría recordar algunos momentos gratificantes de ese tipo…

- Ya, pero lo que has dicho es lo que has dicho... Sin pensarlo mucho, de toda tu vida y en relación con el pueblo, los primeros momentos que han venido a tu mente son los que has recordado. ¿Qué te dice eso sobre la importancia de unas cosas y otras, sobre lo que realmente te hace feliz, lo que queda pasado el tiempo…?

- Vale, touché.

(Fotografía de El Hoyo de Pinares: Juan de Pablo Ayuso)

¿Por investigar?

Imaginen un delito grave, de los que más rechazo puedan producirles. ¿Una violación, por ejemplo? Sea. Supongamos, pues, que la víctima de una violación presenta denuncia ante el Juzgado de guardia. Supongamos que el juez que está de guardia no es legalmente competente para asumir la causa y sólo puede y debe realizar las diligencias urgentes. Supongamos que ese juez se siente tan identificado con la víctima y con su padecimiento que decide, en contra de la ley, declararse a sí mismo competente para llevar el asunto. La defensa del presunto violador le hace notar que no le corresponde la competencia legal y que debe pasar la causa al juez competente, pero él continua adelante. Posteriormente, la defensa del presunto violador presenta una denuncia contra el juez por vulnerar la ley conscientemente y el tribunal competente decide por unanimidad admitirla a trámite y, finalmente, abrir proceso.

¿Sería correcto y riguroso, en ese supuesto, un titular periodístico que dijera: “PROCESADO UN JUEZ POR INVESTIGAR UNA VIOLACIÓN? No, ¿verdad? Cuando menos, falta algo.

Pues eso. A Garzón, digan lo que digan no pocos medios, no se le ha procesado “por investigar los crímenes del franquismo”. Se le ha procesado, como nos pasaría a usted y a mí si lo hiciéramos, por vulnerar –presuntamente- la ley. Y tendrá la oportunidad de defenderse y de intentar demostrar que no ha sido así.

Ah, y en el ejemplo, para centrarme sólo en el aspecto jurídico y no contaminarlo con el fondo, he señalado un delito claro y perseguible, con un presunto autor identificado y con un móvil en la actuación del juez –la identificación con la víctima- que pueda parecer incluso noble. La cuestión se agravaría si, además de esto, al juez del ejemplo le trajera al pairo determinar la responsabilidad de la violación, le importara un bledo la víctima de la misma y sólo le interesara la repercusión mediática del caso, que es lo que yo creo, aunque esto ya es mi particular y discutible impresión.