25 años de abogado


Intervención en el acto de entrega de diplomas por 25 años de colegiación en los VIII Encuentros Internacionales de Madrid, organizados por el Colegio de Abogados de Madrid, 22 de abril de 2016.

Autoridades, Presidenta del Consejo, querida Decana, Junta de Gobierno, compañeros y amigos:

La frase no puede ser más tópica pero tampoco más sincera: es un honor hablar en nombre de los compañeros que cumplen sus 25 años de colegiación. Y lo primero es lo primero: dar las gracias a nuestro Colegio por este gesto de reconocimiento. 

Cuando, recién comenzado mi ejercicio profesional, veía de vez en cuando en el Otrosí la entrega de diplomas a los compañeros que cumplían sus bodas de plata con la profesión, veinticinco años de ejercicio me parecía un horizonte lejanísimo. Ahora que estamos aquí recogiendo ese diploma, podría decir, parafraseando el viejo tango que cantaba Gardel, que es un soplo la vida y que veinticinco años no son nada. 

Pero sí, han transcurrido ya veinticinco años desde aquel día en que acudimos a la calle Serrano para colegiarnos y comenzar nuestro ejercicio profesional. Hoy tenemos más edad, más conocimientos y más experiencia, pero quiero pensar que también persiste en nosotros una parte de aquella joven ilusión con la que empezábamos nuestra andadura en la abogacía. 

No sé si la profesión ha resultado ser como cada cual la suponía. En nuestro imaginario seguro que estaban las grandes películas y series norteamericanas de abogados, pero también esas series más cercanas a nuestra realidad. El año pasado Fran Estévez citaba Turno de Oficio. Yo me acordaba, con el reciente adiós a Ana Diosdado, de Anillos de Oro. Sabíamos que la realidad es diferente del cine y la televisión, pero no sé si éramos conscientes de que la realidad a veces supera a la ficción. 

El caso es que, recogido nuestro carnet profesional, se iniciaba una trayectoria en la que a buen seguro hemos vivido de todo. 

Hemos trabajado mucho. Esto es “marca de la casa”. Decir "abogado" y "muy trabajador" casi es una redundancia.

Con la risa a veces contenida, hemos acumulado a buen seguro un montón de anécdotas. Yo me acordaba estos días cuando fui a uno de mis primeros juicios y le preguntaron a un testigo por las generales de la ley y él explicaba con mucho enfasis: "Sí, señora, soy mu amigo, mu amigo, mu amigo de ése, y mu enemigo, mu enemigo, mu enemigo de aquél". O una señora a la que entregué una sentencia absolutamente improbable, porque habíamos ganado y yo le había anunciado que íbamos perder, que entrábamos a juicio únicamente por su empeño, y no mostró ninguna sorpresa. Y cuando yo le preguntaba "¿por qué estabas tan segura de entrar a juicio?" me dijo: "Carlos, porque tú eres muy buen abogado... Bueno, por eso y porque había consultado a una vidente antes". Y la última, hace apenas unas semanas, una señora que me decía en el despacho: "D. Carlos, a mí me sometieron a la prueba del polígrafo". Yo puse los ojos como platos: "¿En España, me está usted diciendo". "Sí, sí -contestó-, en el juzgado". "¿Y cómo era esa prueba del polígrafo?". "Pues me llevaron allí -me explicó-, me dijeron que tenía que escribir con mi letra y lo iban a comparar con la firma que había en el contrato". "¡Ah, calígrafo". Y me dijo: "Sí... ¿Le estaba volviendo a usted loco, verdad?". 

Hemos recibido resoluciones que nos han producido especial disgusto y hemos recibido sentencias que seguro nos han producido una particular alegría o incluso nos han emocionado, por las dificultades superadas, por el intenso trabajo que quedaba detrás o por el trasfondo humano del asunto. 

No sé las razones de cada cual para elegir esta profesión, pero sí sé que, en medio de muchos sinsabores, también nos da cada día razones para seguir en ella.

Hace siglos, cuando en el Reino de Castilla los jueces se llamaban oidores, los abogados eran los voceros. Porque esa es nuestra tarea: poner voz –que es tanto como decir fundamentos jurídicos, razones, argumentos…- a los intereses y los derechos de quienes confían en nosotros. Así lo contaba el Rey Sabio en las Partidas: “El oficio de los abogados es muy provechoso para ser mejor librados los pleitos (…) Tuvieron por bien los sabios antiguos que fizieron las leyes, que ellos pudieran razonar por otros (...) de guisa que los dueños dellos, por mengua de saber razones, o por miedo, por vergüenza o por no ser usados de los pleytos, no perdieran su derecho". Ésta es la enorme responsabilidad a la que nos dedicamos cada día. 

Me gusta este oficio, entre otras cosas, porque la ética no es opcional. No es una apuesta individual del profesional, sino que es norma. La ética es esencia misma de la abogacía. No sólo estamos obligados a aplicar buena praxis en los aspectos técnico-jurídicos: como en el caso de la Medicina y otros, nuestro Código Deontológico nos obliga a mucho más. En nuestro caso, se consagra y protege esa especial relación de confianza cliente-abogado, el secreto profesional, la independencia e incluso el compañerismo, algo que no deberíamos olvidar. 

De ahí la importancia de los Colegios Profesionales como salvaguarda de esas señas de identidad. Todas las alternativas a los Colegios son peligrosas y mucho menos deseables: en un extremo, la mercantilización absoluta de la profesión; en el otro, que ese necesario control se ejerciera desde el intervencionismo de los poderes públicos, con mengua de nuestra independencia. Nuestros Colegios representan la autorregulación de la profesión, desde la libertad y desde la responsabilidad, y por ello tenemos que defenderlos y cuidarlos, por interés de los profesionales, pero también por garantía de los ciudadanos y por el bien común de la sociedad. 

Me vais a permitir un pequeño desahogo personal. Yo no vengo de una estirpe de abogados. Vengo de una familia de clase media, modesta, de un pequeño pueblo de Ávila, El Hoyo de Pinares. Mi padre era funcionario y mi madre tenía un pequeño comercio. Los dos, que por distintas circunstancias no habían podido pasar más allá de los estudios primarios, se empeñaron en que los tres hermanos pudiéramos tener acceso a los estudios universitarios y trabajaron años sin descanso para ello. Hoy mi hermana es médico, mi hermano ingeniero y yo abogado. Mis padres estaban convencidos de que esas carreras, elegidas por nosotros, eran el mejor patrimonio que podían brindarnos. Y no es verdad. Eso es lo segundo mejor. Lo primero es que con su ejemplo nos enseñaron a ser buenas personas. 

Cuando terminé la carrera mis padres recibieron la invitación para ir a un acto de graduación. Creo que les hacía ilusión. Cuando me lo dijeron, yo, afectado por una especie de fiebre iconoclasta muy veinteañera, les dije que no tenía pensado ir. No me di cuenta entonces de que para ellos, que no habían estado en el día a día del aula y que no iban a estar tampoco en el día a día del despacho y de los tribunales, aquello era como la pequeña ventana para asomarse a un logro que era también suyo. Hoy mi padre ya no puede estar aquí, aunque espero que de alguna forma pudiera sentirse orgulloso. Pero mi madre sí está y, aunque sea con veinticinco años de retraso, hoy ella se puede sacar esa espinita y yo le puedo dar las gracias. 

Decía que era un desahogo personal, pero quizá no es tan personal, porque, salvando las circunstancias, vosotros compartiréis un sentimiento parecido, de gratitud hacia las personas cercanas. A quienes están aquí acompañándonos y a quienes no han podido venir pero están de corazón. A nuestros padres, parejas, hijos, hermanos, amigos… A esas personas a las que hemos robado tanto tiempo, a esas personas que se han alegrado con cada uno de nuestros avances, a quienes nos han dado ánimos en los momentos de desaliento, a quienes han estado ahí a nuestro lado. Estoy seguro de que no me equivoco al hablar en nombre de todos si os digo que este diploma es también vuestro. 

Felicidades a los compañeros que tienen ese mérito de haber cubierto 50 años de ejercicio profesional. 

A quienes hoy habéis jurado como abogados, felicidades, mucho ánimo y muchos éxitos. Dos consejos: 

- Haced vida colegial. Como dije antes, estar colegiado no es un mero trámite, el Colegio es garantía de la libertad del abogado y de los valores de nuestra profesión. Tenéis un área de empleo, un departamento de turno de oficio, una biblioteca magnífica, un Centro de Estudios para actualizarnos permanentemente que ha cumplido treinta años de buen hacer y que el año pasado formó a nada menos que 25.000 alumnos, unas secciones donde podéis compartir experiencias con compañeros de vuestras mismas especialidades o circunstancias profesionales... Los que empezáis, tenéis un Grupo de Abogados Jóvenes y una Sección de Iniciación que os acompaña en vuestros primeros pasos. El Colegio se está esforzando por estar cada día más cercano al colegiado, no hagáis dejación vosotros de vuestro derecho y vuestro deber de participar, porque el Colegio de Abogados es vuestro, es nuestro. 

- No perdáis nunca esa especie de cuidado artesanal del principio: por mucho tiempo que pase y muchos casos que llevéis, no los convirtáis nunca en un número. Haced de cada caso algo singular, poned en cada uno de ellos lo mejor de vuestra capacidad y de vuestro oficio. Caso a caso, como ese “partido a partido” que constituye la filosofía del mejor entrenador del mundo... ¿verdad, Sonia? 

Y a vosotros, mis compañeras y compañeros que compartís conmigo este diploma, enhorabuena por 25 años de independencia, de esfuerzo, de constancia, de superación, de sinsabores y de éxitos. Por 25 años de dedicación a esta profesión, exigente pero apasionante, ingrata pero hermosa. Felicidades.

En Confilegal, opinión de cuatro abogados sobre reformas laborales


Publicado en Confilegal, 11.06.2016

¿SE PUEDE DEROGAR LA REFORMA LABORAL Y SEGUIR GENERANDO EMPLEO EN ESPAÑA? 

Luis Javier Sánchez.

Alrededor de esta cuestión los partidos políticos diseñan parte de su estrategia electoral criticada por los expertos en Derecho del Trabajo. Cuenta atrás para unas nuevas elecciones legislativas en nuestro país. Ese 26-J estará marcado por la búsqueda de soluciones a nuestro deteriorado mercado laboral. La cifra de paro sigue siendo muy alta pese a que recientemente se bajó de los cuatro millones de desempleados.

En este reportaje, prestigiosos laboralistas como Luis Enrique de la Villa, Fernando Vizcaíno de Sas, Martín Godino y Carlos Galán analizan el momento que vivimos y ofrecen sus propuestas al Gobierno que salga de las urnas.

¿Es posible derogar la reforma laboral del 2012¿ ¿Se puede tener un contrato único? ¿Y qué pautas hay que seguir para mantener la estabilidad en el empleo?

El catedrático del Derecho del trabajo, Luis Enrique de la Villa, maestro de varias generaciones de abogados laboralistas, es socio en la actualidad del despacho Roca Junyent.

Cerca de cincuenta años diseñando con otros expertos lo que es hoy el Derecho del Trabajo en nuestro país. Su opinión es contundente: “No hay vuelta atrás en la reforma laboral. Los políticos que hablan de su derogación no saben lo que dicen”.

En su opinión, la reforma laboral no es un producto identificable. “Su inicio es en el 2008 cuando el presidente socialista Zapatero vio que la situación se agravaba y que había que tomar algunas medidas. Sólo en disposiciones con rango de ley hay un centenar. Dicha reforma se extiende en estos últimos siete años”, explica.

Lo que se busca, sobre todo, son cambios en tres o cuatro asuntos como “las indemnizaciones por despido, la eficacia de los convenios colectivos, modificaciones salariales y a algunas normas de contratación, realmente “, apunta De la Villa.

Nuestro interlocutor es partidario, en ese escenario más sencillo de contar con “un contrato indefinido y otro centrado en las administraciones públicas, cuya capacidad de contratación es relativa. Al mismo tiempo se podrían aceptar algunos contratos temporales: eventual, interinidad, y obra y servicio, que deberían mantenerse. El problema es el uso fraudulento de estos contratos para no hacer contratos indefinidos”.

CONTRATO ÚNICO

Con este planteamiento, la idea de Ciudadanos de un contrato único queda desterrada de su mente: ”Ahora lo llaman contrato estable. Desde el sentido común se advierte que no puede funcionar. Prefiero el marco que le he comentado, con el apoyo de la Inspección de Trabajo para evitar cualquier fraude”.

Bajar por debajo de los cuatro millones de desempleados es una buena noticia, aunque para este laboralista hay que tomar esta información con cautela: “Mucho tiene que ver el verano, habrá que ver si en septiembre se mantiene ese crecimiento del empleo”.

Como mensaje a los políticos para generar empleo, De la Villa recomienda “la necesidad de clarificar nuestro ordenamiento laboral y depurar aquellas normas que ya no tengan vigencia. El gobierno que salga de las urnas debe comprometerse a crear un marco laboral estable”.

Sobre la bajada de las cotizaciones sociales, lo ve complicado. Máxime cuando el país que necesita esa aportación para mantener la hucha de las pensiones. “Habría que compensar la bajada con subida generalizada de impuestos”, comenta.

TRESCIENTAS NORMAS DESARROLLAN LA REFORMA

Martin Godino es socio director de Sagardoy Abogados y presidente de ASNALA (Asociación Nacional de Abogados Laboralistas): “La reforma laboral ha afectado a más de trescientas leyes en este periodo de tiempo. Buscar su derogación total es impensable desde el punto de vista práctico”, señala.

A su juicio, tras ese comentario están siempre determinados cambios concretos como los que señalaba el PSOE “en los derechos de los trabajadores de empresas contratistas multiservicios; convertir en temporal la flexibilidad interna de las empresas o la modificación del despido colectivo tanto en la contratación como en el propio despido colectivo, entre otras”, apunta.

Para este jurista, el planteamiento de Podemos es más rupturista. “Son planes disparatados. Reducen el despido colectivo a si sólo hubiera pérdidas en la empresa, con lo cual el otro despido por causas técnicas, organizativas y productivas se suprimiría. O la autorización administrativa para determinadas medidas. Esto sí es una vuelta atrás regresiva”, cuenta.

Por su parte, PP y Ciudadanos son continuistas en materia laboral. “Lo que llama la atención es la modificación de la contratación laboral que propone el partido de Albert Rivera. El contrato único que defienden creo que es difícil de articular técnicamente aunque tiene cierto sentido”, comenta.

En este escenario, aún el empresario cree que hacer un contrato indefinido va a dificultar su extinción el día que tenga que hacerlo por diferentes circunstancias. “El porcentaje de indefinidos no se mueve de la franja que oscila entre el 23 y el 27 por ciento. Reducir la protección entre contrato indefinido y temporal como sugiere el Banco de España podría ayudar como incentivo” aclara.

Sobre la bajada del desempleo por debajo de los cuatro millones de parados, señala Martín Godino que es fruto a que el crecimiento económico existente ha venido acompañado de crecimiento en el empleo, aunque precario.

“Con los datos en la mano, la reforma laboral ha sido buena aunque es posible que técnicamente pudiera introducirse mejoras”, dice.

De cara al Gobierno saliente de las urnas, recomienda que “hay que incentivar la actividad económica que impulsa la contratación de forma directa. Al mismo tiempo habría que buscar mejoras en las cotizaciones sociales para la pequeña empresa, aquí el empleo puede crecer rápidamente. Hay que apoyar a los emprendedores y startups y fomentar la economía colaborativa, a la vez que incrementar el número de contratos indefinidos”

JUECES MODIFICAN LA REFORMA LABORAL

Fernando Vizcaíno de Sas es el socio director del área laboral de Jiménez de Parga Abogados. Habla del efecto “champagne”, cercano a la demagogia, cuando se habla de derogar la reforma laboral. “El PSOE colaboró mucho en la aprobación de la ley. Tampoco creo que haya sido tan mala. Aquellos aspectos negativos ya los han modificado los jueces”, apunta.

En su opinión, sería un error volver a atrás y buscar su derogación. “En su momento supuso un cambio profundo de la normativa laboral de nuestro país. Se introdujeron elementos con flexiseguridad, o cambios en la negociación colectiva, o en la movilidad interna o geográfica en las empresas. Con este cambio nos adaptábamos a la realidad de la Europa actual”.

Sin embargo, esta reforma ha generado mucha precariedad laboral. “Las leyes no crean empleo, suele ser un cúmulo de circunstancias. Pero sÍ ha generado el efecto psicológico en los empresarios de que ahora el despido es más barato. Creo que, además, el concepto de un empleo para toda la vida ha cambiado. Son otros tiempos”.

Para este estudioso de nuestro Derecho Laboral hay cuestiones, como los datos de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), que son sintomáticos. “En los años 2013 y 2014 crecieron mucho, luego hubo un bajón el pasado año y en este primer trimestre han crecido, según los expertos por miedo a que se modifique de forma sustancial la reforma laboral”, indica.

A su juicio, el papel de los jueces en esta reforma laboral sigue siendo excesivamente notable. “Ha desaparecido la ultraactividad de los convenios; la mayor parte de los ERES colectivos se han anulado por diferentes aspectos formales cuestionables. Éste es un asunto que sí se debiera revisar a corto plazo. Su actuación no es sólo en caso de vulneración de derechos fundamentales como se ha visto en la práctica”.

Sobre el contrato único que ha defendido Ciudadanos como medida para generar empleo estable, Vizcaíno de Sas no lo ve práctico: “No puede tener el mismo contrato un joven en prácticas que un profesional que lleva treinta años en una empresa. El debate debe centrarse en el contrato indefinido y su extinción, junto con el contrato temporal y sus especifidades. Hay que simplificar nuestro régimen de contratación”.

Respecto a las medidas concretas para que el futuro Gobierno genere empleo apunta: “Insistir en un contrato temporal sin causa, junto a la bajada de los costes de la Seguridad Social, aún muy cara en nuestro país. También volvería a rescatar la ultraactividad de los convenios y negociación tal y como estaban antes de la reforma. Nuestros jueces tienen mucho poder”.

EVITAR MÁS PRECARIZACIÓN

Carlos Galán dirige Alberche Abogados, despacho laboralista que asesora a pymes y profesionales. Al mismo tiempo es el responsable de la sección de Derecho Laboral del ICAM desde sus inicios. “Veo bastante improbable de que la reforma laboral se derogue”, comenta.

En el caso supuesto de una victoria socialista en las próximas elecciones, cree que se modificarían algunos aspectos de dicha reforma, sin hacer una marcha atrás en toda regla. “Técnicamente no es sencillo ese regreso al pasado porque en diciembre se aprobaron unos textos refundidos de nuestras principales normas”, destaca.

Para este jurista, haber bajado la barrera de los cuatro millones de desempleados es una buena señal, pero no hay que confiarse: “Se ha tocado fondo en la destrucción de empleo y todo el ajuste que tenía que hacerse se ha hecho. La recuperación empieza lentamente, aunque el empleo que se crea es de peor calidad y más precario”.

Medidas de fomento de la contratación, como la tarifa plana de la Seguridad Social han hecho mucho más en estos años de crisis para mejorar nuestros datos de empleabilidad “que las medidas para facilitar el despido”, señala Carlos Galán.

Recuerda que esta reforma laboral [en cuanto a medidas de flexibilización interna] ha llegado tarde: “Se ha destruido en estos años mucho empleo en nuestro país”.

Sobre el contrato único que esgrime Ciudadanos, señala que “es partidario de un contrato estable como modelo estándar, con una indemnización que sea creciente y que habría que discutir. Sin embargo, deberían existir otras modalidades de contratos, como prácticas, formación e incluso interinidad, que deberían seguir existiendo”.

En su opinión falta cultura e incentivos en nuestro país para que el empresario haga más contratos indefinidos y a veces “mejor asesoramiento jurídico, porque la contratación temporal en fraude de ley tiene todas las desventajas de la contratación indefinida, sobre todo si el trabajador reclama tendrá una indemnización como si fuera indefinido”.

Respecto a las medidas que el futuro Gobierno debería tomar en consideración para generar empleo estable, señala la necesidad de modernizar el marco de relaciones laborales, donde se desarrollen mecanismos extrajudiciales de solución de conflictos y un clima fluido en la empresa. “Además hay que escuchar a empresarios y a trabajadores y sacar conclusiones”.

Finalmente, para este jurista, “las medidas deben ser más de incentivos que de precarización del mercado laboral”. Sobre la bajada de las cotizaciones de la Seguridad Social, advierte de que es un arma de doble filo: “Esa cuota ayuda a mantener las pensiones. Si se disminuye habría que mantener los ingresos via impuestos”.

La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Cuatro y Telecinco


El grupo Mediaset difundió el 26 de mayo, en Informativos Telecinco, Noticias Cuatro, y en un reportaje de la agencia Atlas, la información sobre la sentencia judicial que condena a una empresa de servicios por el acoso laboral sufrido durante varios años por uno de sus empleados, una persona con discapacidad intelectual.

El reportaje incluyó declaraciones mías como abogado del trabajador en este proceso judicial.

La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Telemadrid


El informativo Telenoticias, de Telemadrid incluyó el 26 de mayo de 2016 información sobre la sentencia condenatoria a una empresa por acoso a un empleado con discapacidad psíquica, caso en el que fui abogado de la víctima. 

La noticia incluye unas breves declaraciones mías y, a continuación, una interesante entrevista con Alberto Alemany, de la Fundación Carmen Pardo Valcarce.

En la Cadena Ser, sentencia sobre condena a una empresa por acoso a un trabajador con discapacidad intelectual

Cadena Ser, 26.05.2016

CONDENADA UNA EMPRESA POR ACOSO Y AGRESIONES A UN DISCAPACITADO

El Juzgado de lo Social nº 7 de Madrid obliga a Servicios Securitas a indemnizar a un empleado con un 39 % de discapacidad psíquica que fue acosado y maltratado en el trabajo

Alberto Pozas. Madrid.

Luis llevaba trabajando en el servicio de paquetería y mensajería de la Torre Picasso de Madrid desde junio de 1997, pero el infierno empezó quince años más tarde: un día era el chico de los recados de los otros trabajadores, otro día era insultado por haber traído el bocadillo equivocado y un día sus compañeros le ataron con cinta aislante a una silla y apareció en su casa con moratones en los brazos. Luis no se llama Luis, tiene un 39% de discapacidad psíquica reconocida, y un juzgado de Madrid acaba de condenar a su empresa a indemnizarle con más de 44.000 euros por, entre otras cosas, no haber evitado una situación de acoso de la que tenía conocimiento.

El juzgado de lo social número 7 de Madrid ha condenado a la empresa Servicios Securitas S.A a indemnizar a este trabajador con 44.892,02 euros: aproximadamente la mitad se corresponde con la extinción de su contrato , y el resto con una indemnización de daños y perjuicios por, según el fallo, vulnerar su derecho fundamental a la dignidad y a la integridad física.

Según los hechos que la jueza Inmaculada González ha declarado probados, la víctima llevaba trabajando desde 1997 en la Torre Picasso del Paseo de la Castellana de Madrid -desde 2008 para Servicios Securitas - y el acoso empezó en 2012. Obedecía a su jefa "en todo, tanto si eran órdenes laborales como no laborales, como por ejemplo hacerle la compra para su casa". El hijo de su jefa se incorporó a la oficina y sus atribuciones aumentaron: era el encargado de salir a comprar los bocadillos de media mañana, y si se equivocaba le llamaban "tonto e imbécil", teniendo que pagar la diferencia de su bolsillo. "Era frecuente que le tiraran a la cara gomas, bolas de papel o clics a la voz de 'tonto, imbécil, que no te enteras".

Un maltrato probado por la Justicia del que él no se daba cuenta: su 39% de discapacidad psíquica reconocido por la Comunidad de Madrid posteriormente le hacían "insumiso, aquiescente, incapaz de enfrentarse a problemas nuevos y que tiende a culpabilizarse de todo lo que pasa", sin ser consciente de su discapacidad. Las intervenciones de su hermana tampoco mejoraron la situación: le empezaron a pegar en los brazos y a llamarle "chivato". Sólo encontró un poco de calma cuando su familia le prometió que nunca más volvería a su trabajo. Tras seis horas con la psicóloga descubrieron que un día le habían atado con cinta aislante a una silla, y que otro le habían tapado la cabeza con una bolsa y sólo se la habían liberado para beber champán, mientras varios lo grababan en vídeo.

LA EMPRESA, RESPONSABLE

La sentencia declara probada la situación de acoso y maltrato pero también carga contra la empresa, que "nada hizo para poner coto a estas conductas, ni tan siquiera cuando por petición de la hermana intervino el Jefe de Seguridad de Torre Picasso", advertencia a la que también hay que añadir la de una delegada sindical de Comisiones Obreras. Asegura que "no es excusa que la empresa cuente con códigos éticos, líneas internas de denuncia o compliance, porque no son instrumentos hábiles para que los maneje un discapacitado intelectual aterrorizado", concluyendo que "la empresa es la responsable de las consecuencias" y que conocía la discapacidad que sufría su trabajador.

En declaraciones a Radio Madrid, el letrado defensor de la víctima Carlos Javier Galán, de Alberche Abogados, destaca que a lo largo del proceso judicial la empresa se ha puesto del lado de los supuestos acosadores en vez de brindarle apoyo a la víctima.

La sentencia revela que la empresa llegó a pedir, a lo largo del proceso, los movimientos bancarios de la víctima, algo "contrario al derecho a la intimidad y que además a nadie interesa" según la sentencia. Resalta también que víctimas como su cliente, con una discapacidad psíquica, son "especialmente vulnerables" por su reticencia a denunciar el acoso o simplemente a reconocerlo.

PESADILLAS, INSOMNIO Y MIEDO

Según declara probado también la sentencia, las consecuencias de años de acoso y maltrato se traducen en flashbacks, pesadillas, insomnio y "miedo intenso a volver al lugar de trabajo". Según su abogado, podrá volver a integrarse en el mercado laboral, con el apoyo de su familia y de compañeros que "no le hagan la vida imposible".

La sentencia es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y por tanto no es firme.
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La noticia en otros medios:
Europa Press, 26.05.2016
El Mundo, 26.05.2016
ABC, 26.05.2016
La Sexta, 27.05.2016
La Vanguardia, 26.05.2016
El Economista, 27.05.2016
Infolibre, 26.05.2016
Diario de Avisos-El Español, 26.05.2016
Ideal, 27.05.2016