El frágil arte de un gesto sencillo

Una de mis canciones favoritas (para mi gusto, la mejor de todas las buenas que tiene Lluis Llach) es Un núvol blanc.

Ayer decidí hacer tregua en el agobio profesional y me tomé la tarde libre, algo casi inaudito (por contra, había trabajado el fin de semana). Con mi cansancio no sé si aporté mucho a las personas que compartieron su tiempo conmigo, me temo que no. Primero fue comida, té con hierbabuena, conversación y larga (que a mí se me hizo corta) tarde muy agradable con compañía fascinante. Y a continuación una improvisada y cálida cena con otra persona a la que quiero mucho, que representa siempre una estimulante presencia en mi vida y que lo paso muy bien con ella. Y, sin embargo, hoy me ha amanecido un día tristoncillo. Uno de esos días tontos que a todos nos surgen de vez en cuando, con razón o sin razón aparente. Así que ha habido un rato que me apetecía darme el gusto de escuchar una vez más esta preciosa canción. Y seguir construyendo ese nido en mi árbol. Esté o no luego vacío. Siempre con una nube blanca colgada de una rama.

Y he encontrado la canción, además, con esta maravilla de coreografía o escenificación de Tranuites Circus, así que la comparto aquí. Saboreenla, que merece la pena.

Cada vez que siento que “senzillament i com si res, la vida ens dóna i pren paper”, me gusta dejarme envolver por esta hermosa melodía y estas palabras. Creer que “a voltes, el fràgil art d'un gest senzill" puede decir tantas cosas...

"Només així, em deixo que tu em deixis
així només, et deixo que ara em deixis.
Jo tinc, per a tu, un niu en el meu arbre
i un núvol blanc, penjat d'alguna branca".

9 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí se me hizo corta. También.

No estés triste (durante demasiado rato), es el calor repentino, que nos aplatana.

¡Pobre Misifú!

Una gota debajo de la lengua 4 veces al día (¿o eran 4 gotas una vez al día?)

Besos. Cuídate (mucho).

Carlos dijo...

Te acababa de enviar un mensaje a la vez que tú escribías éste. Totalmente sorprendente, ¿verdad? :-)
En mi caso no tengo claro que sea el calor porque sólo he salido al Juzgado un ratito y he estado casi todo el tiempo aquí, pero bueno, en todo caso sí tengo clarísimo que estos estados de ánimo igual que llegan se pasan.
Lo tuyo de Misifú ya es una guerra psicológica sin cuartel... y Nico no me devuelve mi reloj (no sé dónde coño lo ha puesto).
Besotes.

Fernando Solera dijo...

Pues a mí me encanta la versión que Ana Belén hizo hace muchos años de esta canción. Sencillamente maravillosa aunque, por desgracia, muy desconocida para el gran público.

Por cierto, ya he visto que también te has adherido a la campaña contra las 65 horas. Un abrazo.

Sil dijo...

Pobre Nico, te refieres a un reloj Tommy Hilfiger con la correa de cuero marrón? Piensa un poco, anda, donde te lo has dejado? Y levanta ese ánimo que no me gusta que estés así ehhhhhhhhhhhhh. Bs.

Carlos dijo...

Hola, Fernando. De hecho, yo llegué a esa canción por la versión de Ana Belén, que es buena. Lo que pasa es que cuando la escuché luego en catalán, me enganché a ella, porque tiene unos matices, un tono y una sonoridad que se pierde un poco en la traducción, y la voz de Llach es fantástica.

Jajajaja... y yo echándole la culpa al pobre Nico, Sil. Es que cuando me lo quito y lo dejo por ahí -que como ves es siempre-, Nico se pone a jugar con él. El lunes lo recojo. Ya he cambiado totalmente de humor hoy. Lo que puede hacer un café cuando te lo tomas con la persona adecuada.

Anónimo dijo...

Persona adecuada y miembro del comité de honor que saldrá en tu foto junto a Fdez. de la Vega, por otra parte.

Pobre Gatus Nicolae. Casi le castras y no era él quien te había robado el reloj...

À bientôt!

Carlos dijo...

Catus, catus, no "gatus"... tú muchos idiomas, Anónima, pero el latín no se te daba, ¿verdad?. Yo lo aprobé con chuletas, pero mira, algo se me quedó.
Estoy pensando que el cambio de humor ha sido el efecto de las flores de Bach, porque si no a esa "persona adecuada" se le va a acabar subiendo demasiado...
¿Foto con Ferenández de la Vega? Jajajajaja, ¿me estás llamando polígamo? Qué calumnias, de verdad... pero si casi no consigo siquiera ser monógamo...
À tout à l'heure, ma petite (bueno, en realidad por hoy ya creo que no nos vemos más).

Blanca dijo...

Hola Carlitos, me acabas de sorprender en dos cosas, primera que te guste Llac (lago para los de Burgos), creía que solo nos gustaba a 4 raros como yo ;)no se, tenía la impresión de que como canta en un catalán de girona y no se le entiende demasiado pues en no entendiendo lo que dice pues no gustando lo que canta, me alegro de haberme equivocado y que los de Avila también aprecien la increible voz de este señor. A mi me gusta mucho la del Bandoler, no es romántica ni nada (¿o si?)pero me gusta.
Y otra cosa que me ha sorprendido es que te tomes las flores de Bach, yo me las tomo, y les hago mezclas a familiares y amigos escépticos. Te aseguro que funcionan, pero tienes que conocerte muy bien para acertar con la/las flores que te van bien a ti. Por lo que yo te conozco te recomendaría unas cuantas... :) pero ya imagino que la persona que te las ha dado lo habrá acertado. Solo decirte que para "esos días nublados" la Mostaza (la flor, no lo del Burguer King) va muy bien.
Por cierto ¿desde cuando llevas tu reloj?.
Un besito, se feliz.

carlos dijo...

Ni te acordarás, pero en la Universidad tú nos intentabas enseñar a pronunciar (sin éxito, todo hay que decirlo, que nosotros somos castellanos cerrados) la "Ll", cuando Huertas te preguntaba: "¿y quién dices que te gusta, Yuis Yach...?". Anda que no tuvimos cachondeito con el tema. Tú nos hablabas de "L'Estaca", por aquello de que era conocida, para que al menos nos sonara de quien estabas hablando, pero ni por esas. Yo llegué un poco más tarde a tu Lluis Llach, por esa otra maravilla que se llama "Maremar". Y de ahí al resto.
Lo de las flores de Bach, pues ya te contaré si han acertado con las flores, si han acertado conmigo... :-) Quizá al menos tengan efecto placebo: si yo me creo que me van a ir bien me irán bien.
Llevo reloj -en la muñeca derecha- casi desde que uso también agenda; uno, que va claudicando. Pero, ya ves, en cuanto puedo me lo quito y me lo voy dejando por ahí.
Un beso.