El triunfo de una vocación

El próximo sábado 22 de noviembre intervendré en la presentación pública de El triunfo de una vocación, libro que rinde merecido homenaje a la Escuela y a la Banda de Música de mi pueblo, El Hoyo de Pinares (Ávila), con ocasión del XX aniversario de la primera. El autor es Antonio José Ropa Mañas, al que agradezco enormemente la invitación, porque para mí es una satisfacción y un honor intervenir en una ocasión como ésta: el libro es un mágnífico trabajo, la Escuela y la Banda son dos excelentes iniciativas que merecen todo el apoyo, y cuento entre los músicos de la banda con amigos a los que aprecio.

El acto se desarrollará en el salón de sesiones del Ayuntamiento de El Hoyo de Pinares a partir de las 13 h. y será presentado precisamente por mi prima, la periodista de Telemadrid Chus Galán. Abrirá el turno de intervenciones el Presidente de la Escuela Municipal de Música, Juan Herráez. Además del autor del libro, tomará la palabra otro abogado y amigo personal del autor, Jacinto Blanco, conocedor también de la génesis de este estudio sobre la historia musical de El Hoyo de Pinares, luego hablaré yo y, finalmente, será el turno de Luis Miguel Tejedor y Raúl Abad, componentes de la Banda desde su fundación.

El triunfo de una vocación se abre con un repaso a la arraigada tradición musical de esta villa abulense, con especial atención a su rico folklore y a los antecedentes de la actual Banda de Música, para centrarse, posteriormente, en un repaso a las dos décadas de fructífera historia de la Escuela Municipal de Música, con datos de interés, evolución, actividades y perfil de sus protagonistas. La obra incluye no pocas anécdotas y curiosidades, además de un completo álbum gráfico de la actividad de la Escuela y la Banda desde su creación.

El autor, Antonio Ropa, andaluz de nacimiento pero vinculado familiar y personalmente a El Hoyo de Pinares, es el actual presidente de la Peña Lolailo y desde hace años ha participado de forma muy activa en la vida cultural, recreativa y asociativa del municipio. Cuando yo publiqué El Hoyo de Pinares: imágenes del ayer. Memoria gráfica de una villa abulense, volumen con el que colaboró la Peña, precisamente Antonio intervino en el acto de presentación pública de ese libro de fotografías antiguas, además de escribir el prólogo del mismo.

La presentación del libro se enmarca en los actos programados con ocasión de la festividad de Santa Cecilia, patrona de los músicos, y sirve como clausura a las distintas actividades que, a lo largo del presente año 2008, han servido para conmemorar con brillantez el XX aniversario del nacimiento de la Escuela Municipal de Música de El Hoyo de Pinares.

El autor conserva el copyright intelectual, pero ha renunciado a favor de la Escuela Municipal de Música a cualquier rendimiento económico por el trabajo realizado. Asimismo, es desinteresada la colaboración de cuantos hemos aportado datos o fotografías, así como los que van a trabajar en la logística y en la distribución de la obra. Esto permite que el beneficio que pueda obtenerse repercuta íntegramente en la excelente labor que viene desarrollando la Escuela de Música del municipio. Una iniciativa que ha formado ya musicalmente a decenas de jóvenes –algunos de los cuales incluso se han dedicado profesionalmente a la música o a su enseñanza- y que dio como fruto una de las bandas de música más reconocidas en Castilla y León, de la que sigue siendo vivero permanente de nuevos miembros.


Información sobre el acto en otros medios informativos:

10 comentarios:

PEGASA dijo...

Esos momentos son especiales e irrepetibles. Di que si, que eso es lo que se tiene que hacer.

TortugaBoba dijo...

Por cierto Carlos, ¿tú tienes familia en mi pueblo??
Beso

Anónimo dijo...

Pues a mi el homenaje me parece perfecto pero ¿que piensas de que cambien el nombre a una calle para dedicarselo a la banda?

carlos dijo...

Estamos de acuerdo, Pegasa. Yo siempre procuro estar disponible para estas pequeñas cosas de apoyo a iniciativas humildes, donde la gente colabora desinteresadamente, y que repercuten en buenas labores.

Tortu, no tengo familia en tu pueblo, pero tengo algún buen amigo en la provincia, ¿por? No sé si era una simple pregunta, o era un doble sentido o un comentario inteligente que no he pillado :-)

Anónimo, yo estaré en la presentación del libro, por supuesto, que es una excelente obra. En lo del cambio de nombre de la calle no me vas a ver. Me parece una utilización inadecuada de la Banda de Música para fines partidistas y revanchistas muy mezquinos. Saben que podría haber sido polémica la decisión de quitar ese nombre, pero tapándola con dedicar la calle a la Banda, que despierta el consenso de todo el pueblo, pretenden que pase desapercibida. Yo creo que a la Banda le podíamos haber dedicado, con el aplauso de todos y sin el menor reparo, cualquier calle nueva o incluso alguna de las antiguas que sí que haya que cambiar (la del 18 de julio, que yo esa la quitaría mañana mismo, porque no es normal dedicar una calle a la fecha en la que empieza un enfrentamiento fratricida que es uno de los hechos más lamentables de toda nuestra historia como nación). Pero la de Calvo Sotelo, a mí me parece un gesto de intentar ocultar una parte de la historia. Calvo Sotelo era un diputado de la II República, elegido democráticamente, y asesinado antes de la guerra civil. No guarda, por tanto, relación con la guerra ni con la dictadura y, por tanto, no se ve afectado por la Ley de Memoria Histórica que invocan para ello. Yo no coincido con este personaje ideológicamente en nada, pero le tengo respeto y no veo los motivos para quitarle la calle, la verdad. Me parece bien que se quiten calles a los verdugos, pero éste fue una víctima y, como digo, anterior y ajeno a una guerra y un franquismo que no pudo conocer. Es como si mañana un Ayuntamiento derechista decidiera quitarle la calle a Federico García Lorca porque tuvo relación con la guerra civil, una cosa demencial. Al margen de que Calvo Sotelo no sea un gran literato, sí fue un diputado español vil y cobardemente asesinado en tiempo de paz y, por supuesto, sin justificación alguna. Yo no coincido ideológicamente en nada con Miguel Ángel Blanco, pero si alguien quisiera quitar una calle que le hayan dedicado en su día, a mí personalmente no me gustaría. Pero si es discutible si debe o no dejarse la calle, lo que es inaceptable es que se use a la Banda de Música con esos fines, me parece vergonzoso. Creo que la propia Escuela de Música se tenía que haber negado y haber pedido que no le involucren en polémicas de este tipo.

Anónimo dijo...

La verdad es que no esperaba menos de ti...no se porque te pregunto porque "raritos" has sido siempre jajaja en el buen sentido de la palabra pero te tengo por un tio bastante integro y me parecia raro que fueras a este acto...gracias por contestarme ;)

Anónimo dijo...

memoria historica creo que lo llaman.

Anónimo dijo...

No lo pueden llamar memoria historica en este caso no aplica Calvo Sotelo fue asesinado ANTES de la guerra civil, no era FRANQUISTA y no cometio ningun crimen...fue elegido democraticamente por tanto MEMORICA HISTORICA NO APLICAAAAAAAAAAA

Carlos dijo...

En todo caso, aparte de la polémica del cambio de calle Calvo Sotelo, eso no tiene nada que ver con la presentación pública del libro. Son dos actos distintos: lo de la placa lo convoca el Ayuntamiento y allá cada cual. Lo de la presentación del libro lo convoca la Escuela de Música y es un libro excelente, la historia musical de nuestro pueblo, fruto de un laborioso trabajo. Yo creo que habría que separar bien claro la actitud ante ambas cosas y que una polémica política no empañe el magnífico libro que se va a presentar luego.

Fernando Solera dijo...

Qué bonito y emotivo, Carlos. La verdad es que las bandas municipales tienen un encanto muy especial. Me encanta escucharlas de vez en cuando en la plaza de toros de El Tiemblo.

carlos dijo...

Gracias, Fernando.
Yo asistí como concejal a un Certamen Provincial de Bandas de Música, que tuvo lugar en la plaza de toros de El Tiemblo, y la de El Hoyo de Pinares quedó la segunda, después de la de Arenas de San Pedro.
Es una alternativa de ocio fantástica para los chavales, que lo viven con ilusión. Dan realce a las ocasiones festivas. Y en mi pueblo hay muchos que se han dedicado luego profesionalmente a esto (charangas, orquestas, etc., pero también músicos profesionales del ejército, profesores de música en Enseñanzas Medias y hasta profesores de Conservatorio).