Otro verano

Otra vez verano. No es mi tiempo. Sopor y pereza. Este año ni muchas ganas de escribir, que mira que ya es raro... Visitas frecuentes al frigorífico, litros de agua... pero la sed nunca se va. Menos estrés laboral y ojos más abiertos. Cañitas en terrazas, música, lecturas, planes, conversaciones, risas, días más largos y noches más intensas. El teléfono, que suena y te sorprende gratamente, o que suena cuando no quieres, o que no suena cuando quieres... La mente por un lado y el corazón por otro, a su puta bola los dos. Deseos cumplidos y deseos insatisfechos. Puzzles complicados de espacios propios con espacios compartidos que no acierto a resolver (¿a ver si es que las piezas no encajan o falta alguna?... que yo soy muy despistado). Alto en el camino, inventario existencial y propósitos variados para el otoño, que luego, como siempre, no cumpliré del todo. Pequeñas ideas y proyectos rondándome la cabeza. Una ensalada –con sabor dulce a ratos, a ratos muy divertido, a ratos triste- de nombres, de gente que me quiere, de gente que quiero, de encuentros, de reencuentros, de desencuentros... Preparar maletas para viajes apasionantes pero que siempre, invariablemente, tienen algo de huida. También esta vez.

(Fotografía: Terraza de verano, de Olga Díez, Caliope, de la galería de imágenes Creative Commons de Flickr).

11 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Ya somos dos los que sentimos poco entusiasmo por el verano, Carlos. Ya vendrá el otoño y se irán estos calores del copón, aunque todo apunta a que el último trimestre del año se avecina bien calentito, cosas de la dichosa crisis.

Anónimo dijo...

Sí ya lo decía yo.......algo pasa.

Óscar dijo...

Siempre me ha encantando el verano, días de volver al pueblo, de retornar a la infancia. Siempre contando los días que faltan para llegar. Y este año que también puedo ir, las circustancias de la vida me bloquean el camino para irme, porque no será como otros años. Y en esa duda estoy, si voy si no voy. Si me enfrento a lo desconocido o no. Si me enfrento a la soledad o no.

Disfruta tú que puedes Carlos.
Un abrazo.

PEGASA dijo...

Carlos algo te pasa a ti y no es el calor. Ehhh!!! que ya nos vamos conociendo. No desesperes, piensa con que viaje me pondrás los ojos como platos éste año.
Sabes me estoy acordando ahora del viaje que hiciste el año pasado a Argentina y te recorriste las 4 estaciones del año. Eso si que es grandioso. Eh jajajaja!!!. Un beso grande.

Sil dijo...

Ya vamos a ser tres a los que no le gusta ni un poquito el calor. Necesito una pizca de aire fresco. ¡Ay Carlitos,va a ser que el calor te está afectando! ¿Cómo es posible que no tengas ganas de escribir? Eso es preocupante. Anda haz la maletas, desconecta el móvil, olvídate del portátil y lárgate a por los deseos insatisfechos. Por cierto ¿te he dicho que hoy cojo las vacaciones?
Bueno guapo que descanses, disfrutes y seas feliz.
Un besazo

Carlos dijo...

Sí, efectivamente yo soy de otoño, Fernando, de toda la vida :-). Pero bueno, hay que intentar disfrutar todas las épocas.

Ayssss, Anónima, qué mala fama debo de tener, porque por una sola vez no me quede a tomar la penúltima interpretáis todos que me encuentro mal. No sé, no sé... Gracias por preocuparos, pero no, no hay ningún motivo de importancia: cansancio, el agobio de saber qué tenía un mogollón el día siguiente... Pero ya sabéis que yo no suelo ser precisamente el primero que me voy, ha sido la excepción.

Pues elijas finalmente lo que elijas, Óscar, que lo disfrutes. Un abrazo.

Pegasa, tienes razón, me tengo que poner a preparar las maletas que, sí, tengo un señor viaje esperándome. Un besote.

Hola, Sil, me largaré, más que a por los deseos insatisfechos, a buscar nuevas vivencias, pero sí, me largo enseguida, este miércoles que viene desaparezco del continente. Que disfrutes las vacaciones, desconecta, e imponte un poquito en lo que a ti te guste, no te acoples siempre. Bss.

maría dijo...

Hola, Carlos.
A la semana que viene yo también me voy de vacaciones, deseando estoy.

Cuidadito con los litros de agua que bebemos... ya sabes que lo recomendado no es tanta.

Si tu trabajo te supone un fuerte estrés, lo podemos cambiar durante un tiempo, Carlos, desde que me he trasladado a este sitio no tengo ni pizca de estrés (un placer), por eso creo que puedo soportar un poco...

Sí has perdido una pieza del puzzle , no lo busques, aparecerá.

Y una vez más deleitanos que ese viaje, aunque sea por huida.

Besitos fuertes.

Carlos dijo...

Eso espero, María, que aparezca la pieza o que acabe aclarándome con las que tengo :-)
Lo del trabajo, hay que hablarlo: yo en septiembre-octubre se lo cambio un tiempo casi a cualquiera.
Y sí, parto el miércoles a un largo viaje que, por supuesto, os contaré en su momento. Antes tengo pendiente escribir y publicar el de Argentina (diciembre 2008-enero 2009), que lo llevo a medias pero que os encantará porque, por muy mal que yo lo quiera contar, os resultará fantástico Iguazú, El Calafate, Buenos Aires...
Besos y disfruta tus vacaciones.

Finisterre dijo...

Señor Galán:

Vaya preparando sus maletas con agilidad que, antes de cambiar de continente, tendremos que tomarnos unas cañas como está mandado; que lo del otro día ni eran cañas -eran pintas-, ni eran de Mahou Clásica, ni te tomaste la penúltima, ni te marchaste con buena cara (y aseguro que no fue por la cantidad de alcohol ingerido que fue muy moderada. Sería por el calor que a mí -y más en Madrid- también me mata).

Lo dicho, aprovechemos que parece que va a pegar menos el Lorenzo estos días y brindemos por los puzzles, por las piezas, por el otoño, por el invierno y por la previa que te vas a perder.

Un abrazo

D'artagnan dijo...

La previa que te vas a perder y que veremos Gonzalo y yo...Jejejeje.

Carlos dijo...

A lo de la maleta yo siempre le doy emoción, no quita. Así que aceptadas esas cañas y ese brindis, Finisterre. Mañana mismo.

El tema de los abonos, D'Artagnan, espero que quedará debidamente gestionado. Eso sí, quedais encargados de que ganemos, a ver si cuando vuelva me la habéis liado en mi ausencia.