La corona del año: Diciembre.
Las citas son, obviamente, de poemas de Jacinto Herrero Esteban.
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"He preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado". (Silvio Rodríguez. Resumen de noticias) |
Hace apenas unos días se colgó en Youtube una canción popular de mi pueblo, El Hoyo de Pinares (Ávila), interpretada por el grupo Cigarra. Hoy la he descubierto por casualidad y me he llevado una doble alegría.
Por un lado, Cigarra es un grupo que editó en 1977 un disco con un par de canciones de autor y una recopilación de cantos tradicionales de la provincia de Ávila. Yo era un niño y lo recuerdo muy vagamente, pero me gustaba entonces especialmente la que daba título al vinilo, Castilla, levántate. Luego lo he buscado infructuosamente en varias ocasiones en tiendas de discos de segunda mano y en internet. Desde esa época, les había perdido la pista por completo y daba por supuesto que habían desaparecido de manera definitiva. Ahora veo, sin embargo, que el grupo se reconstituyó hace un par de años y que acaba de sacar un disco de canciones tradicionales del folklore abulense, A nuestro aire y de lo nuestro, con el que procuraré hacerme en breve. Sí, de acuerdo, no tengo criterio, ya se lo decía a una amiga hace poco: lo mismo me gustan Dire Straits que Camarón, lo mismo Bach que Leño, lo mismo un cantautor que una copla, lo mismo una canción pop que una jota castellana. Y el folklore de mi tierra desde luego me interesa y lo disfruto.
Por otro lado, como decía, me he encontrado, con mucha alegría, entre las canciones que interpretan, una pieza del rico folklore musical de mi pueblo. Entre lo más destacado del mismo está la Jota Piñonera y, por supuesto, el canto de una Ronda de Bodas tradicional que enamoraba a cuantos visitantes la contemplaban; por ejemplo, no hay más que leer lo que escribieron Carlos Martel, marino y literato gaditano que veraneó un tiempo en la villa en los años sesenta, y Francisco Vegas, un maestro que estuvo un tiempo destinado en el pueblo en los años cincuenta del siglo pasado. Hay también unas seguidillas, De tu tejado, que siempre me han parecido bastante simpáticas. Pero lo que Cigarra recopiló en los años setenta y ha incorporado a su repertorio son otras seguidillas, las que se cantaban A la vuelta del trabajo (con ese título las grabó en los años ochenta el desaparecido Grupo Folklórico Virgen de Navaserrada de la localidad) y que ellos han titulado La arada.
Siempre había oido este canto con acompañamiento de cuerda: guitarra, bandurria... Es la primera vez que lo oigo así, únicamente con percusión tradicional y viento. La versión que yo conocía sonaba musicalmente más alegre, pero ésta tiene mucha fuerza, sobre todo por las buenas voces de los intérpretes.
A mí estas seguidillas A la vuelta del trabajo me gustaban porque alternan estrofas que por su propio contenido están cantadas por protagonista femenina con otras cantadas por el varón, y porque aunaban el canto amoroso con un cierto sentido de rebeldía o protesta social -además con cierto humor- en unos tiempos en que se trabajaba el campo de sol a sol.
La letra en la versión recogida por Cigarra es:

Etiquetas: amistad, Ávila, Divagaciones varias, Fito y Fitipaldis, Música, Nombres propios, Poesía
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