El viernes 8, en Equipo de Investigación de La Sexta

Hace más de un año un cliente vino a verme al despacho para encomendarme un asunto civil: estaba siendo objeto de una reclamación de cantidad. Cuando me explicó con detalle el origen de la supuesta deuda, me di cuenta de que, muy probablemente, nos encontrábamos ante una estafa. Y supuse que no era la única víctima del mismo engaño.

A través de internet y de gestiones personales conseguí ir poco a poco recopilando información sobre los presuntos estafadores y contactar con algunos de sus afectados que, primero con desconfianza y luego con cierta esperanza, me fueron facilitando valiosos datos.

Durante muchos años, este presunto estafador y su red de sociedades se han dedicado impunemente a aprovecharse de la confianza y la desesperación de un gran número de personas que atravesaban serias dificultades económicas. Muchas familias han acabado perdiendo su casa para satisfacer la codicia de un especulador sin escrúpulos. Y otras están envueltas ahora en procesos de ejecución que les suponen un auténtico drama personal y en los que se les reclaman cantidades muy superioes a lo que realmente percibieron. La mayoría firmaron una escritura o unas letras de cambio, agobiados por la prisa en resolver su situación, enredados entre hábil palabrería, cláusulas escritas que no comprendían y promesas incumplidas. El proceso ha estado adornado a veces incluso con falsedades documentales y hasta con suplantaciones de personalidad.

En el Registro de la Propiedad, casi ciento cincuenta inmuebles de toda España están hipotecados actualmente a favor de este presunto delincuente, con su nombre y apellidos, sin contar los que lo están a favor de distintas sociedades vinculadas a él o los que ya han sido objeto de ejecución y adjudicación en los últimos años. Los afectados son, sin duda, centenares, si no miles.

Profesionalmente no me dedico al ejercicio ante la jurisdicción de lo Penal. Como asignatura, sí se me daba bien en la carrera (obtuve Matrícula de Honor con una excelente profesora, Avelina Alonso de Escamilla) pero luego la realidad es diferente de los estudios y en la práctica, mi preferencia y mi dedicación se ha orientado a otras áreas. Sólo llevo asuntos penales de forma muy excepcional y casi siempre por algún compromiso personal. Ésta era, sin duda, una de las ocasiones en las que tenía que aplicar tal excepción, porque actuar penalmente contra esta trama era la única vía para intentar la paralización de las ejecuciones, dejar al descubierto su modus operandi y evitar que siguieran engañando a nuevas víctimas. Y porque la mayoría de afectados se encontraban en una situación precaria que no les permitía afrontar muchos gastos judiciales.

Este viernes 8 de febrero, el programa de La Sexta Equipo de Investigación dedica su emisión a varios prestamistas con métodos poco ortodoxos y, entre ellos, una parte del reportaje se centra en éste al que hago referencia.

Para el reportaje me grabaron unas declaraciones y, si se han considerado de interés, supongo que una parte de las mismas estará incluida.

Les invito a ver este nuevo trabajo de un excelente programa de investigación periodística. El prestamista indiscreto se emite este viernes a las 22’20 h. en La Sexta y se repetirá el miércoles 13 en Nitro.

Esperemos que sirva para apoyar nuestras denuncias y que Fiscalía y Justicia tomen interés decidido en este sangrante caso.