A punto de encarar el último trimestre de 2026, en la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Sevilla -los antiguos juzgados de lo social- estamos señalando juicios ordinarios para el año 2030: quien presenta hoy una demanda de cantidad o de reconocimiento de derechos sabe que su acto de juicio se celebrará dentro de cuatro años.
Sin Justicia a tiempo no hay derechos
A punto de encarar el último trimestre de 2026, en la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Sevilla -los antiguos juzgados de lo social- estamos señalando juicios ordinarios para el año 2030: quien presenta hoy una demanda de cantidad o de reconocimiento de derechos sabe que su acto de juicio se celebrará dentro de cuatro años.
Enrique Ortiz Sierra, in memoriam
Publicado en Diario de Sevilla, Diario de Cádiz, Diario de Jerez, Europa Sur, Málaga Hoy, Huelva Información, El Día de Córdoba, Granada Hoy, Diario de Almería y Jaén Hoy, 05/03/2026.
Nos conocimos por el Derecho, claro. Pero él, de forma casi desapercibida, se las arreglaba para llevarte al territorio de la poesía y de la música.
Fueron dos de sus grandes pasiones, junto con disfrutar de su gente querida y correr por parajes de montaña. Precisamente en el Monte del Pilar de la localidad madrileña de Majadahonda -al que a menudo nos permitía asomarnos con sus fotografías- es donde terminó su camino hace unos días. Dolorosamente, para tantos como le queríamos. Podría decir también que inesperadamente, porque casi siempre la muerte nos pilla con el paso cambiado: él sabía muy bien cómo «nos aferramos a ese sueño insomne / de que mañana habrá otro mañana».
Enrique Ortiz Sierra había nacido en Granada y acababa de
cumplir 59 años. Tenía una asesoría de empresas y despacho jurídico en la
Comunidad de Madrid y soy testigo de que en su labor profesional era garantía
de seriedad y responsabilidad. Ahora que tantos venden puro humo en redes
sociales, él representaba justamente lo contrario: se conducía con rigor, con mucho
trabajo, con profesionalidad…, pero apenas se daba importancia. En el trato con
los demás, sobresalía su enorme generosidad: ennoblecía la palabra «compañero».
Después, dejó de publicar. Sus libros de juventud los atribuía a «necesidades biográficas» y bromeaba diciendo que «por lo visto, desde 1992 no me ha pasado nada». Al final de su último poemario editado, se había propuesto la tarea de seguir expresando ese extraño abordaje de vivir «desde el artificio más hermoso que existe: un poema». Pero llevaba ya tres décadas escribiendo solo algunas piezas sueltas y trabajando en un proyecto que iba cociendo a fuego lento. En sus redes decía ahora que ya estaba ultimando Lecciones de cosas. No sé si esta obra habrá quedado inconclusa (apenas unos días antes de su muerte escribía «la tarde se ha esculpido en tachones»), pero ojalá no permanezca inédita.
En 2021, el creador de la firma @lamalagamoderna, Diego
Ríos Padrón, y él hicieron un maravilloso «sujétame el cubata» en Instagram y en
lo que aún se llamaba Twitter: acordaron que Enrique seleccionaría cada día del
año un poema, de distintos autores, y Diego se ocuparía de caligrafiarlo e
ilustrarlo con sus pinceles. La tarea de éste era más laboriosa y a veces se le
acumulaba, pero al final cumplieron con 365 poemas ilustrados. Para quienes
seguimos aquella aventura, el año fue más hermoso al menos durante un rato cada
día.
Estos últimos tiempos, Quique participaba en un proyecto
municipalista, Vecinos por Majadahonda. Era su manera de implicarse en mejorar
la comunidad en la que vivía.
En su forma de conducirse en la vida practicaba costumbres
que antes sonaban clásicas y hoy son casi revolucionarias. Por ejemplo, la
virtud del respeto: era siempre exquisito. O la capacidad de escuchar,
impresionante. Y era palpable cómo -rara avis- se alegraba sinceramente con los
éxitos de los demás.
No tuvimos una amistad íntima o un trato frecuente, pero era siempre cercano y afectuoso. Se las apañaba para que no nos perdiéramos la pista, para tender puentes entre afines, de lo que dan fe los mensajes que he leído a muchos de sus compañeros de toda España. Y era una persona inspiradora, a quien hubiera confiado con los ojos cerrados cualquier cosa, en lo profesional o en lo personal.
Produce una tristeza profunda que se nos marche alguien de corazón limpio, una persona que, a su alrededor, en su pequeña parcela, siempre hizo el mundo mejor.
Se nos quedan, querido Enrique, muchas conversaciones inacabadas, incluso algunas por iniciar, tal vez alrededor de esa «hoguera de siempre / donde cada uno diga, mire, / pronuncie / los recodos de su dolor, / el sosegado júbilo / de su camino». Aquí seguimos Raquel y yo heridos, apenados, recordándote, pero celebrando haberte conocido. Intentando, como tú, que «este breve hábito de estar aún vivos / nos colme de sentir que hemos vivido».
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Ilustraciones: fragmento del poema Tema de Trabajo, de Enrique Ortiz, ilustrado por Diego Ríos Padrón. Portada de Extraño Abordaje. Imagen de Enrique Ortiz Sierra, de la web de su despacho.
La judicatura y la fiscalía, en huelga
Durante los días 1, 2 y 3 de julio, tres de cada cuatro integrantes de la judicatura y la fiscalía estamos secundando una convocatoria de huelga, efectuada por cinco asociaciones (por cierto, no todas ellas “conservadoras”, como repiten perezosamente muchos medios) contra el Proyecto de Ley Orgánica que modifica estas carreras. No comparto todos y cada uno de los argumentos y el discurso de los convocantes, pero mi reflexión personal me ha llevado a sumarme a la medida, por coincidir en aspectos muy relevantes con su motivación.
Una responsabilidad política, no judicial
Publicado en Diario de Sevilla, Diario de Cádiz, Diario de Jerez, Europa Sur, Málaga Hoy, Huelva Información, El Día de Córdoba y Granada Hoy, 05/12/2023.
Se cumplen cinco años desde el final del mandato del CGPJ sin que se haya procedido a la renovación del mismo por parte de las Cortes Generales.
Si echamos un vistazo a algunas de las redes sociales más populares, podemos comprobar cómo, a los integrantes en funciones del CGPJ, se les tilda de “jueces okupas” y “jueces caducados”, se propone que no cobren retribución o se alude a su supuesta resistencia a abandonar el cargo, con ese rigor y sutileza que caracterizan a menudo los juicios vertidos en tales foros.
Me fascina
cómo los políticos españoles, que están incumpliendo desde hace un lustro su
obligación de renovar el CGPJ, no sólo han conseguido eludir su responsabilidad
ante la opinión pública, sino que se la han endosado injustamente a unos
vocales del CGPJ que, obviamente, no pueden nombrar a sus sucesores y no han
hecho sino cumplir la obligación prevista en el artículo 570.2 de la Ley
Orgánica: Si ninguna de las dos cámaras hubieren efectuado en el plazo
legalmente previsto la designación de los vocales que les corresponda, el
Consejo saliente continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo.
Discrepo en
no pocos aspectos de la línea de actuación y gestión que sigue nuestro CGPJ,
pero ello no me impide reconocer algo evidente: que sus actuales integrantes no
han perdido oportunidad de reclamar, pública y reiteradamente, a los
responsables políticos que cumplan con su obligación de renovar la institución.
El anterior
Presidente, Carlos Lesmes, decidió presentar su dimisión, con la pretensión de
que ese gesto supusiera una llamada de atención a la clase política y se procediera
al nombramiento del nuevo Consejo por quienes tienen atribuida tal competencia.
De nada sirvió.
El actual,
Vicente Guilarte, incluso ha elaborado y formulado algunas propuestas con el
ánimo de que puedan contribuir a desbloquear la situación, para que sean valoradas
por los responsables políticos que tienen en sus manos la decisión.
El CGPJ está compuesto por 20 vocales, la mitad elegidos por el Congreso y la mitad por el Senado. 8 de ellos deben ser juristas de reconocida competencia y los otros 12 magistrados en activo con más de 15 años de servicio. Para estas últimas plazas, se pueden presentar candidatos avalados por una asociación judicial o por 25 miembros de la judicatura.
En su día, el
Presidente del CGPJ remitió a las Cortes el listado de candidaturas a vocales
judiciales presentadas en plazo. A lo largo de cinco años, las sucesivas presidencias
del Congreso y del Senado han incumplido por completo su obligación de convocar
los plenos para que sean votadas.
Cuando
muchos representantes políticos hacen declaraciones críticas y hasta
descalificatorias sobre la no renovación del Consejo, hay que recordar que la
carrera judicial sí “hizo sus deberes” y que el incumplimiento se produce por parte
de quienes ni siquiera han convocado las sesiones parlamentarias en las que
someter a votación dichas candidaturas, obtengan o no finalmente los tres
quintos necesarios.
No está
previsto en la ley que, si no hay acuerdo previo entre los grupos
parlamentarios mayoritarios o, lo que es peor, si el acuerdo no se produce entre
dos concretos partidos en ámbitos ajenos al parlamento -por un bloqueo
deliberado o por incapacidad para alcanzar consensos-, la consecuencia sea
paralizar arbitrariamente un proceso reglado y que es de obligado cumplimiento.
Lo acabamos
de ver en los debates de investidura: aunque el primer candidato a la
presidencia del gobierno no obtuvo la confianza mayoritaria de la cámara, a
nadie se le pasó por la cabeza dejar de convocar el pleno del Congreso e impedir
que la votación se produjera. Con el CGPJ sí lo han hecho. Y es grave.
Por ello, el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en sentencia de 22 de junio de 2023, ha condenado
a España y ha reconocido el derecho de los aspirantes propuestos por la
Asociación Judicial Francisco de Vitoria a que sus candidaturas fueran examinadas
por el Parlamento en el plazo determinado legalmente.
La pelota sigue
estando, pues, en el tejado del Congreso y del Senado, cuyos presidentes han de
cumplir con la obligación que tienen legalmente atribuida de convocar los
plenos y realizar la votación. Y que luego cada cual se retrate.
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(Ilustración: Rosell, Diario de Sevilla)
¿Deben cotizar los robots a la Seguridad Social?
Etiquetas: Carlos Javier Galán, Derecho, Derecho laboral, El País, empleo, Retina, Robótica, Robots, Seguridad Social
Intervención en Antena 3 Noticias sobre homeschooling
Intervención en Hoy por hoy de la Cadena Ser sobre precariedad laboral
BECARIOS, SUBCONTRATADOS Y TEMPORALES: ASÍ LOGRARON PRECARIZAR NUESTRO HOTEL
1º de mayo: entrevista en Onda Cero sobre actualidad laboral
Declaraciones a Confilegal sobre lucha contra el fraude laboral
Presentación del Premio del ICAM en Memoria de los Abogados de Atocha
Luis Javier Sánchez
25 años de abogado
Intervención en el acto de entrega de diplomas por 25 años de colegiación en los VIII Encuentros Internacionales de Madrid, organizados por el Colegio de Abogados de Madrid, 22 de abril de 2016.
Hace siglos, cuando en el Reino de Castilla los jueces se llamaban oidores, los abogados eran los voceros. Porque esa es nuestra tarea: poner voz –que es tanto como decir fundamentos jurídicos, razones, argumentos…- a los intereses y los derechos de quienes confían en nosotros. Así lo contaba el Rey Sabio en las Partidas: “El oficio de los abogados es muy provechoso para ser mejor librados los pleitos (…) Tuvieron por bien los sabios antiguos que fizieron las leyes, que ellos pudieran razonar por otros (...) de guisa que los dueños dellos, por mengua de saber razones, o por miedo, por vergüenza o por no ser usados de los pleytos, no perdieran su derecho". Ésta es la enorme responsabilidad a la que nos dedicamos cada día.
La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Cuatro y Telecinco
La sentencia por acoso laboral a discapacitado, en Telemadrid
En la Cadena Ser, sentencia sobre condena a una empresa por acoso a un trabajador con discapacidad intelectual
- El Mundo, 26.05.2016
- ABC, 26.05.2016
- La Sexta, 27.05.2016
- La Vanguardia, 26.05.2016
- El Economista, 27.05.2016
- Infolibre, 26.05.2016
- Diario de Avisos-El Español, 26.05.2016
- Ideal, 27.05.2016










