Adiós a Ernesto Cardenal

Aquí pasaba a pie por estas calles,
sin empleo ni puesto y sin un peso.
Sólo poetas, putas y picados
conocieron sus versos. 
(...) 
Ahora está muerto. No tiene ningún monumento…
Pero
recordadle cuando tengáis puentes
de concreto,
grandes turbinas, tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
Porque él purificó en sus poemas el lenguaje de su pueblo,
en el que un día se escribirán los tratados de comercio, 
la Constitución, las cartas de amor, y los decretos.

- Ernesto Cardenal- 


Hoy se nos ha ido en Nicaragua, a los 95 años, mi querido Ernesto Cardenal, cura, poeta y revolucionario. 

Creó su pequeña utopía artística  y humana en una isla de Solentiname. Fue ministro de cultura y sufrió aquella célebre bronca del Papa... Formó parte de un gobierno que, entre otras cosas, organizó la mayor movilización alfabetizadora de la historia, donde más de 90.000 personas consiguieron reducir el analfabetismo de su país de más del 50 % a menos del 13 % en medio año. Luchó contra la dictadura somocista y se puso enfrente de algunos de sus antiguos compañeros cuando empezaron a parecerse a Somoza. 

Siempre fue pueblo. Nos regaló poesía y memorias. Si existe el cielo, allí estará hoy. Y yo recordaré siempre con admiración y con cariño a este viejo de boina negra, barba blanca, versos limpios y corazón grande.