No sé si se habrán fijado, pero entre los enlaces musicales de este blog siempre hay uno a la página de Luz Casal.
La primera vez que escuché a Luz fue en los años ochenta interpretando esto:
Me gustó su fuerza. Y más de una vez esta canción a todo volumen sustituyó al grito que quizá ahogaba en mi garganta.
Desde entonces, la voz y la música de Luz me han acompañado. Sus baladas han puesto fondo musical a momentos inolvidables, a momentos tristes y a momentos muy dulces.
Y su rock me ha recargado en muchas ocasiones las pilas.
En enero, Luz fue operada y comunicó que iba a aparcar temporalmente su actividad para centrarse en vencer al cáncer.
Unos meses después, este pasado verano, dio a conocer que volvía al tajo.
Ahora ya tenemos nuevo disco de Luz, Vida tóxica, del que la canción Sé feliz se ha presentado como primer single. El videoclip, que se estrenará este mes, lo ha dirigido David Trueba.
Por eso quería dejar aquí reflejada mi alegría por recuperar a Luz, por poder reencontrarnos con la persona y con la artista.
Y transcribo en el blog el mensaje que ella hizo público cuando regresó a su actividad y que creo habla por sí solo:
“ 'Lo que no nos mata, nos hace más fuertes'. Nietzsche.
!Hola a todos!
¡He terminado con la quimioterapia!
Desde el 12 de febrero, he aprendido a convivir con Taxotere, Farmorubicina, Corticoides, Genoxal, Kytril y otros cócteles.
Veneno y toxicidad que me ayudan a combatir la enfermedad.
Un antes y un después.
Una prueba.
De ser una persona físicamente imbatible, he pasado en estos meses, a ser una mujer dependiente y frágil.
Mis venas están quemadas.
Mis ojos vagos y llorosos.
Mis huesos doloridos.
Mis músculos lentos.
Mi cerebro perezoso.
Mi estómago resentido...
Y mi cabeza, !calva!
Sé que lo que vivo yo, lo han vivido y lo viven otros.
En los primeros días, después de escribiros la nota en la que os hablaba de mi enfermedad, me impuse la tarea de responder a vuestros mensajes; sobre todo a los que padecían la misma enfermedad -me sentía muy cerca de ellos-. Tarea muy difícil de cumplir.
Así que es hora de daros las gracias a todos.
A los que cada día me escribieron 'te quiero'.
A los que me exigieron que no me fuera...
A los que han escuchado mis canciones en este tiempo, como una forma de estar más cerca de mi.
A los que contaron su bajada a los infiernos de Orfeo.
A los que me enviaron una poesía.
A los que me enviaron ánimo, fuerza, valor...
A los que confiaron en mi fe, en mi lucha y en mi fortaleza.
A los afectados por linfomas, mielomas y otras enfermedades duras.
A los que me recomendaron 'ponle palabras a los sentimientos'.
A las familias enteras que me enviaron cariño.
A los que me enviaron su testimonio y su experiencia con la enfermedad.
A los que rezan por mi.
A los que me recomendaron usar: marihuana, homeopatía y... demás.
A los que se ofrecieron para ayudarme como enfermeros, masajistas, acompañantes, chóferes...
A muchos de mis colegas -afines y no- que me llamaron.
A los que me enviaron flores y plantas.
A las que me mandaron naranjas cada 21 días.
A las que cada 21 días perfumaron de azucenas mi habitación.
A la gente de Asturias, a la forza do pobo galego, a Barcelona, Las Palmas, Guipuzcoa, Cádiz, Málaga, Mallorca, Murcia, Gijón, Sevilla, Bilbao, Alcorcón, Oporto (Porto) Serena (Chile), Lisboa, Río de la Plata, Marsella, Uruguay, Los Ángeles, Rosario, París, Montpellier, Avilés (Asturias)...
El aprendizaje en la vida es largo, pero con la enfermedad, se acorta.
Luz."
Pues eso, Luz, te deseo lo mismo que el título de tu nueva canción: sé feliz.