Manuales de instrucciones

Ya sabes ustedes el viejo chiste del bilbaíno que entra en una tienda con una motosierra y reclama al dependiente:
- Oiga, me dijo que esta motosierra cortaba cien árboles a la hora, pero la he probado y corta como mucho cincuenta.
- No se preocupe -repone el dependiente- ahora mismo la probamos a ver qué le pasa.
Arranca la motosierra y Patxi exclama:
- ¡Ay va! ¿Y ese ruido?

Si algún experto elabora la relación de las características antropológicas y culturales que definen a los españoles, hay una que bajo ningún concepto debe dejarse en el tintero: nuestra radical aversión a leer instrucciones.

Los fabricantes se empeñan en incluir en sus aparatos unos manuales de instrucciones, se supone que para que aprendamos a manejarlos correctamente, pero ese mismo empeño ponemos los españoles en ignorarlos por completo.

Debieron de pensar entonces que el motivo de que no leyéramos las instrucciones era su extensión y, junto con esos amplios libracos, comenzaron a incluir también las llamadas guías rápidas, una especie de versión reducida, un folleto con unos poquitos puntos, suficientes para comenzar un manejo básico... Ni por esas.

Los españoles primero probamos: abrimos, montamos, conectamos, apretamos botones... y, por el viejo sistema de ensayo/error, vamos descartando opciones y avanzando por el camino correcto (o por el no correcto). Todo, antes que claudicar de nuestras esencias patrias y leer las instrucciones. Eso, lo guardamos sólo como ultimísimo y desesperado recurso.

¿Quien no ha descubierto en una cámara fotográfica, en un equipo reproductor de música, en una aplicación informática... una función cuya existencia ignoraba por completo después de meses, cuando no años, de utilización?

Una prima de mi madre, muy divertida, se casó con un norteamericano y se marchó a vivir a Estados Unidos. Un día ella estaba preparando una sopa instantánea. ¿Que estaba espesa? Echaba más agua. ¿Que estaba demasiado líquida? Pues más contenido del preparado alimenticio. ¿Que sabía sosa? Pues un poco de sal... El metódico yankee le sugirió condescendiente: “Mayte, ¿por qué no lees las instrucciones que vienen en el reverso?”. Ella le miró como si acabara de soltar un auténtico despropósito y le replicó orgullosa: “Cariño: soy española. Si no leo las instrucciones de los electrodomésticos, no voy a leer las de una sopa...”.

4 comentarios:

Fernando C. dijo...

Hasta ahora no había leído este artículo porque pensaba que eran las instrucciones del blog...

Blanca dijo...

Hola Carlitos, se que este artículo es principalmente irónico, y me he reido al leerlo, incluso el comentario de fernando c. me ha hecho sonreir, pero con ese espíritu de contradicción que dios me ha dado me he planteado al leerlo ¿por qué hacemos eso? ¿contra qué nos estamos rebotando? ¿a quien queremos demostrarle que no necesitamos ayuda? ¿a nosotros mismos?.
Si, ya se que es darle vueltas al molinillo pero ¿por qué justamente los españoles, un pueblo que, seamos sinceros,no se ha destacado nunca por llevar la voz cantante en nada (en nada bueno, al menos) somos tan reacios a pedir ayuda? ¿de donde nos viene esa chulería, de la que incluso nos sentimos orgullosos? No se, pero lo que se me ocurre no es precisamente bueno, tal vez cuando nos sintamos más seguros de nosotros mismos, empiece a no darnos vergüenza confíar en los que saben más y aprendamos a aprender, sea de los prospectos, sea de alguien que ha recorrido el mismo camino que nosotros iniciamos y nos puede facilitar el viaje.
Algun dia seremos lo bastante sabios para decir "necesito saber más"

Un beso a todos.

Maie dijo...

Jajaja...vine saltando desde el blog de Shikilla...y creo que he descubierto un claro signo de mis origenes espagnoles (soy venezolana pero con las mezclas uno siempre tiene sangre espagnola por las venas de alguna generacion precedente)...yo OOOOODIO leer instrucciones...la autodidaccia es mi lema y a mucha honra jajaja...Muy bueno tu post me rei mucho con el cuento de la sopa, digo esas cortitas cortitas si las leo pero los LIBROS esos horrorosos ni hablar!

Carlos J. Galán dijo...

Una de las ingeniosas "noticias" de El Mundo Today:

http://www.elmundotoday.com/2010/08/lleva-un-mes-durmiendo-mal-por-no-leerse-las-instrucciones-del-pijama