Mi segunda y última participación concertada como colaborador de la temporada estival de
Afectos en RNE tuvo lugar el pasado 9 de agosto, en el programa dedicado a las
agresiones sexuales.
Éste es el audio íntegro del espacio:
Daniel Ampuero planteó en esta ocasión un tema duro y complicado, a partir de las informaciones periodísticas sobre reiteradas denuncias de violaciones coincidentes con las fiestas veraniegas de algunas localidades.
Como introducción, expliqué -desde un punto de vista técnico-jurídico, aunque
intentando que fuera en términos comprensibles- las figuras
delictivas de la agresión sexual genérica, la violación y el abuso.
Comenté que es frecuente que la víctima de estos delitos se
autoculpabilice y que tenga miedo a contarlo o denunciarlo, y aproveché para recordar un
principio elemental: “No hay nada que justifique la actuación de un agresor
sexual, ni la conducta de la agredida, ni la forma de vestir, ni si ha bebido o
no, ni su estilo de vida…, absolutamente nada”. “Todos los hombres –añadí-
bromeamos sobre lo difícil que es entender a las mujeres, pero en esto no cabe
frivolizar, no hay otra interpretación posible: cuando una mujer, en el terreno
de la libertad sexual, dice 'no', quiere decir 'no'.” Y, además, haya sido cual
haya sido su comportamiento previo, “lo puede decir en cualquier momento”.
El informe de la redactora Laura Zafra nos dio a conocer que el Instituto de la
Mujer ofrece cifras cercanas a las siete mil agresiones denunciadas anualmente.
Entre víctimas menores, la realidad es espeluznante: se estima que una de cada
cuatro niñas y uno de cada siete niños sufre abusos, generalmente procedentes del entorno
de personas cercanas.
La invitada en esta ocasión fue Tina Alarcón, del Centro de Atención a las Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS), que nos ilustró, desde su amplia
experiencia y conocimiento al frente de esta asociación, con unas detalladas consideraciones sobre esta compleja temática.
En el programa dialogamos sobre cuestiones muy diversas: la
formación para la prevención, la imperiosa necesidad de que se denuncien estos hechos,
el desarrollo del proceso judicial, la adecuada atención a las víctimas, etc.
Respecto a la denuncia de la agredida, personalmente insistí en que "es un acto de justicia individual consigo misma", pero es también "un acto de solidaridad, pues en caso contrario estamos dejando suelto a un agresor sexual".
Respecto a la denuncia de la agredida, personalmente insistí en que "es un acto de justicia individual consigo misma", pero es también "un acto de solidaridad, pues en caso contrario estamos dejando suelto a un agresor sexual".
La limitación del tiempo nos impidió abordar otros muchos
aspectos, tales como los perfiles de los autores (los abusos en el ámbito familiar
o próximo a las víctimas, la violación por un recién conocido, o la agresión por
asalto de un desconocido que normalmente es violador múltiple), el tratamiento
punitivo, las posibilidades de reinserción de los agresores...
Me correspondió, como colaborador, elegir la canción que ilustrase
el tema del día. Sugerí que durante el espacio escuchásemos Caperucita de
Ismael Serrano, como así fue, pero preferí terminar con un mensaje positivo: “La
mujer que ha sufrido una agresión sexual puede volver a llevar una vida normal.
He elegido esta canción de Deluxe, que se llama 'Reconstrucción'. Se la dedicamos
a todas las víctimas de agresiones sexuales con mucho ánimo y con un abrazo muy
de verdad”.
(Fotografía: Rebeca Amieva).



2 comments:
Espero que sigan contando contigo en RNE.
Saludos.
Gracias, Bernardo. En principio sólo era esta colaboración de dos programas como sustituto en el verano, porque ellos tienen ya su plantel de colaboradores habituales durante la temporada. Pero bueno, ojalá que surjan más ocasiones. Ha sido una grata experiencia.
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