Mostrando entradas con la etiqueta Otoño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Otoño. Mostrar todas las entradas

Otoño


Al otoño en Madrid no le dejan ser. Pero, en cuanto puede, busca ventanas para asomarse.

El asfalto quiere ser un dique para la naturaleza, pero, a su pesar, cuando camino hacia el metro hay cada día hojas secas sobre la acera, trozos de otoño bajo las plantas de mis pies.

El otoño intenta aparecer también en los árboles del centro de la ciudad, teñir de ocre los bulevares. Enseguida lo eclipsarán con ese absurdo encendido de miles de luces navideñas en noviembre.

Hoy la ventana que ha encontrado el otoño para asomarse ha sido la mía.

La he abierto y se ha colado el otoño en mi casa esta mañana, me ha visitado el cielo gris, ha entrado el sonido y el olor de la lluvia.


Este otoño de Madrid me evocaba hoy las sensaciones del pueblo, cuando mis otoños han sido de verdad otoños. Cuando el otoño tenía color de miel y sabor a miel. Cuando significaba pasear entre los robles por La Dehesa, alfombrada de hojas amarillas… Cuando era contemplar el monte de El Parral salpicado de pinceladas rojizas. Cuando era asar castañas. Cuando era recoger nízcalos en el campo. Cuando era tomar café y echar un trivial en el Montecarlo. Cuando era redescubrir el placer de la tertulia con amigos junto al fuego. Y cuando apareció en mi vida aquella muchacha y, sumergido en sus ojos verdes, descubrí que también podía haber algo de primavera en pleno otoño.

(Fotografías del autor:
- Otoño desde mi ventana. Madrid, noviembre 2007.

- Reflejos de otoño. Puente de la Pililla, El Hoyo de Pinares-Ávila, otoño 2005. Primer premio -por votación del público- en el I Concurso-Exposición de Fotografías El Desván, Semana Santa 2006).