Florencia (IV)


Además de la Galería de los Uffizi, el Museo de la Ópera del Duomo y el Museo de la Academia… es cita obligada, en lo que a pinacotecas se refiere, la Galería Palatina.

El Palacio Pitti, del siglo XV, fue la nueva residencia de los Médicis a partir del siglo siguiente. Situado en el barrio de Oltrarno, es decir, el valle que se extendía a la otra orilla del río Arno, se trata de un edificio renacentista con una fachada de piedra de almohadillado florentino, de unos 200 metros de largo. El rey Víctor Manuel III decidió, a principios del siglo pasado, que dejara de ser residencia real y pasara al patrimonio público. Además de tesoros artísticos de los Médicis, de los Lorena y de los Saboya, acoge hoy, convertido en museo estatal, una extensa e interesantísima muestra de arte que se ha ampliado de forma muy considerable.
La Galería Palatina -cuyos techos están decorados con frescos de temas mitológicos que dan nombre a algunas salas- acoge buena parte de las colecciones pictóricas visitables, donde encontramos cuadros de nombres como Boticcelli, Signorelli, Lippi, Perugino, Van Dyck, Caravaggio, Tintoretto, Veronés o Rubens, entre otros. Vi numerosas obras de Tiziano y, destacadamente, una buena representación de la pintura de Rafael. Entre los artistas españoles, nos encontramos con trabajos de Murillo, por ejemplo.

En el palacio son visitables los antiguos Apartamentos Reales, con sus majestuosos ambientes y su decoración suntuosa, generalmente del estilo neobarroco que impusieron en palacio los Habsburgo-Lorena. Allí se puede pasar por la Sala Roja o del Trono, la Sala Celeste donde escuchaban conciertos, la Capilla, y los distintos dormitorios, gabinetes y despachos. Además de esos Apartamentos Reales, también pueden verse los Apartamentos Borbónicos, el de la Duquesa de Aosta o el del Príncipe de Nápoles.

Pero, junto a las amplias colecciones de arte antiguo ubicadas en la galería palatina, el Palacio Pitti acoge, además, una extensa y sorprendente colección de arte moderno, con escultura y pintura del siglo XIX al XXI. Un recorrido artístico que merece la pena, que pasa por los distintos movimientos artísticos - impresionismo, realismo…- y por todas las técnicas, temáticas y estilos.

No terminan ahí los tesoros del Pitti, puesto que también alberga una Galería del Traje y un Museo degli Argenti (de objetos de metales preciosos).

Situado junto a Palacio, el Jardín de Bóboli, comenzado en el siglo XVI y sucesivamente ampliado en la siguiente centuria, es como una especie de jardines de Versalles pero de gusto italiano, con una amplia superficie de 45.000 metros cuadrados de vegetación, parterres, fuentes, estatuas, un anfiteatro y una cueva artificial. Ofrece , además, una hermosa vista de la ciudad y de las colinas toscanas.

Ubicado en la Florencia medieval se halla el Palacio del Bargello (que era el capitán de la policía de la ciudad), una construcción con una torre almenada. Hoy, está convertido en un museo de escultura toscana, en la que pueden verse obras de Miguel Ángel, Cellini, Juan de Bolonia… y de Donatello. Yo buscaba su famoso David, sin tener ni idea de que estaba en restauración, hasta que, para mi sorpresa, me lo encontré de pronto tumbado en una especie de mesa de operaciones. Curiosamente, el museo había organizado una restauración visitable. A este célebre bronce le han hecho, por vez primera desde el siglo XV, radiografías, comprobaciones microscópicas, mediciones, verificaciones de su estado de conservación… Y le han sometido a un proceso de limpieza y reparación que podía seguirse en directo a través de internet o visitarse en el propio museo.


(Fotografías: fachada Palacio Pitti, Jardín de Bóboli y patio Bargello, del autor; interior Galería Palatina, de J.R.G. Castro, de la Galería de imágenes Creative Commons de Flickr; restauración del David de Donatello, de la web Il restauro del David de Donatello . Las pinturas son: Virgen de la Silla, de Rafael, y En la cama, de Federico Zandomeneghi)

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola! otra vez Carlos y otra vez gracias por regalarme los recuerdos. No me puede extender aqui, pero te diré que cuando fui a Florencia fue un viaje inolvidable y especial por muchas razones y tú estás haciendo que las recuerde todas. Aunque pase el tiempo hay frescos, esculturas, edificios , calles... que no se van de la retina.

Besos

Melba dijo...



Estupenda crónica. Miguel Ángel es mi favorito entre favoritos, he disfrutado mucho lo del David.También la nota y el vídeo de música en español.GRACIAS

Salud♥s

PEGASA dijo...

Un momento, voy a coger la cubeta y la fregona para recoger las babas. Un beso

Carlos dijo...

Pues qué bien que te esté trayendo buenos recuerdos, Anónima. Nos queda un último capítulo, que sale en breve.

Es que el David de Miguel Ángel de veras resulta una obra maestra, algo fuera de lo común, Melba. Ya cuento que yo no era especialmente aficionado a la escultura y me quedé durante mucho tiempo contemplando esta obra. Sólo con esos dos detalles que he subrayado -la mirada y la mano, con sus venas- es para quedarse impresionado.

Ten cuidado, Pegasa, no te resbales.

No me ha dicho nadie nada del Puente Vecchio que sale en las fotos en un post anterior. No me digáis que no es encantador.

Anónimo dijo...

Yo te lo digo Carlos es encantador, sólo viendo las fotos enamora. Pero es que yo no quiero seguir dándote las gracias por hacerme recordar aquel viaje.
Ah! tengo una foto en estge Puente Vecchio.
Un besazo

Labana dijo...

A mí también me hiciste recordar. Como si fuera ayer pero casi 10 años hace de mi viaje... Por cierto que va siendo hora de volver, me encantó aquello.

Gracias, Carlos, por las fotos y la crónica.

Abrazos

carlos dijo...

Menos mal, Anónima, creía que sólo me fascinaba a mí...

Hola, Labana, ¿qué tal? Me alegro mucho de leerte. Todavía me queda una entrega, la 5ª y última, así que a seguir evocando.

ana dijo...

Gracias por comentar de Florencia ,es la primera vez que entro a tu blog.Trtaré de leer con detenciòn todas tus crònicas y hermosas fotos.
Todos estos lugares me lo describìa mi nonna que era de Liorna y habìa estudiado en Florencia .
Hace unos meses vi por televisiòn una pelìcula sobre una excursiòn estudiantil a los paisajes próximos a Florencia y recordè que mi nonna me contaba que eran frecuentes esas excursiones en la escuela florentina de sus dìas juveniles.Estudiaban botánica en el campo ,arte en los museos ,es decir trataban de poner al alumno en contacto con el ambiente .Era notable la conexiòn cerebral que tenìan por la formaciòn tan racionalista que le daban.
Lástima que yo ,por ser de argentina ,he podido ver Florencia una sola vez en mivida y a las carreras.

Carlos dijo...

Bienvenida al blog, Ana, ven cuando quieras, estás en tu casa. Por cierto, contaré con amplitud mi inolvidable viaje a Argentina, así que si tienes curiosidad por ver como se ve tu país desde los ojos del visitante, colgaré mis impresiones y fotos en varios capítulos. Saludos.