Mostrando entradas con la etiqueta Imágenes del ayer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Imágenes del ayer. Mostrar todas las entradas

10 años de Imágenes del Ayer

¡Cómo pasa el tiempo! De acuerdo, no es una frase muy original. Pero es que hace poco me di cuenta de que el pasado 14 de agosto se cumplió ya nada menos que una década desde la inauguración de la primera edición de la exposición Imágenes del Ayer en El Hoyo de Pinares.

He contado y escrito en muchas ocasiones el origen de esta iniciativa, que recuerdo con satisfacción y de la que aparece un reflejo permanente en la columna derecha del blog. Curioseando entre papeles de mi padre, encontré una serie de fotografías en blanco y negro sobre acontecimientos, costumbres y tradiciones de mi pueblo ya desaparecidas entonces (concursos de corte de troncos, festividad de San Isidro Labrador, rondallas...). Se me ocurrió que otras muchas familias podrían conservar estampas similares y de ahí nació la idea de hacer una exposición, que se llevó a cabo en agosto de 1998, bajo la cobertura organizativa de Cultura Joven y la Peña Lolailo y en la sala de exposiciones cedida por el Ayuntamiento.

Recopilé primero un centenar de fotografías entre algunos familiares, amigos y conocidos y así organizamos esa primera muestra. Fue tanto el éxito de asistentes, de eco en los medios informativos y de acogida popular, que tuvimos que organizar una segunda edición al verano siguiente, 1999, donde ya se reunieron más de cuatrocientas fotografías.

Y con una selección de las mismas se editó un libro catálogo, patrocinado por Caja de Ávila. Ese álbum gráfico fue presentado públicamente, en un acto presentado por Antonio Ropa (entonces secretario de la Peña Lolailo), por la periodista Ana Agustín, persona a la que tengo gran afecto y que entonces dirigía en Onda Cero Protagonistas Ávila, de cuya tertulia yo había formado parte.

Fue una experiencia inolvidable y yo escribí entonces esto: "Ante éstas imágenes pasaron niños preguntando a sus padres por rostros, actividades o edificios que ya sólo existen en el recuerdo. He visto a personas mayores evocar, creo que sin nostalgia pero con cariño, épocas muy difíciles, tiempos de luchar cada día, de hambre, de duros trabajos, un pasado sobre el que se ha ido asentando cuanto hoy somos. He visto a mucha gente reafirmar sus deseos de recuperar, en unos casos, o de no perder, en otros, nuestras tradiciones, porque forman parte de nuestra identidad. He sorprendido algunas lágrimas en los ojos al encontrarse con seres queridos que ya no están aquí. Y he visto también muchas y amplias sonrisas, he escuchado innumerables bromas, anécdotas, comentarios simpáticos. Hemos pasado, sin duda, buenos ratos compartidos en torno a este puñado de imágenes para el recuerdo".

Diez años ya, uffff. Y a mí me parece que hace nada. Me gustaría que hubiera una nueva edición. A ver si uno de estos veranos consigo estar menos liado y organizamos, con apoyo municipal y de asociaciones, una tercera exposición. Habría muchas fotos inéditas (la gente ha seguido entregándome imágenes o diciéndome que las tiene y los actuales sistemas de escaneado facilitan el trabajo y eliminan las desconfianzas). Y habría también nuevos espectadores, porque ahora que soy consciente del tiempo que ha pasado, también sé que hay ya gente joven que por edad no tuvo oportunidad de verla en su momento.

Esto es lo que salió en el informativo territorial de TVE con ocasión de la primera edición de esta muestra:


(Fotografías del autor y de Tere Galán)

Fiestas de San Miguel en El Hoyo de Pinares: imágenes para el recuerdo

Publicado en Diario de Ávila, 25.09.07, suplemento especial dedicado
a las Fiestas Patronales de San Miguel Arcángel en El Hoyo de Pinares.

Durante mucho tiempo he promovido o participado activamente en numerosas actividades socioculturales, ecológicas o deportivas en El Hoyo de Pinares, primero a través de mi implicación en la vida asociativa del municipio y, luego, a lo largo de dieciséis años, como concejal del Ayuntamiento. Pero, si tuviera que elegir, entre las iniciativas de más grato recuerdo estaría, sin duda, Imágenes del Ayer. Bajo este título se celebraron en los años 1998 y 99 dos ediciones de una exposición y se publicó un libro-catálogo, recopilando fotografías antiguas del pueblo, aportadas por vecinos y visitantes. Un incompleto recuerdo de ello lo conservamos en la web Imágenes del Ayer.

Con el inestimable apoyo de la Peña Lolailo, la cobertura de Cultura Joven y el patrocinio de Caja de Ávila y Ayuntamiento, pudimos dirigir entonces una mirada colectiva a la memoria gráfica de esta villa, una iniciativa que aún hoy muchas personas siguen pidiendo que se repita, y ojalá que podamos hacerlo a no mucho tardar.

Como ya he contado otras veces, la idea surgió cuando encontré en casa unas fotos en blanco y negro que habían pertenecido a mi padre, en las que se veían tradiciones que en ese momento ya no existían: concursos de corte de troncos, rondallas, procesión de San Isidro... Pensé que en otros hogares podrían conservarse estampas similares y ese año recopilé aproximadamente cien fotografías de interés, entre familiares, amigos y conocidos, con las que montamos una primera muestra. El éxito cosechado fue tal –tanto en afluencia de visitantes como en eco en los medios informativos- que se organizó al verano siguiente una segunda edición, en la que ya participó mucha más gente aportando imágenes y conseguimos reunir unas cuatrocientas fotos. De ahí se seleccionó luego un centenar para el libro, que tuvo amplia difusión local y que llegó también a muchos puntos de España e incluso del extranjero, a manos de personas vinculadas al pueblo que no residen en el mismo pero que no quieren olvidar sus raíces.

La experiencia fue impresionante. Ante esas fotografías vivimos de todo: el magisterio de los mayores explicando a los más jóvenes detalles de cómo era antes el pueblo; momentos entrañables, con personas que se emocionaban al encontrarse con la estampa de seres queridos que ya no estaban; y ratos divertidísimos, de recordar acontecimientos agradables o de reír contando anécdotas.


Aquellas Imágenes del Ayer también nos mostraron cómo eran antiguamente las fiestas de San Miguel que volveremos a celebrar en estos días. Nos traían a unos el recuerdo de las vivencias y a otros el conocimiento por vez primera de unas fiestas distintas, la función, como la llamaban nuestros mayores.

Unas fiestas esperadísimas, en cuyos días previos, como recordaba Germana de Miguel en un artículo el pasado año, se jalbegaban las casas, se vareaban los colchones de lana y se preparaba ilusionadamente todo con el fin de que los hogares estuvieran renovados y acogedores, para los familiares que esos días venían a compartir las jornadas festivas.


Unas fiestas patronales en las que siempre hubo, a lo largo de los años, festejos taurinos organizados por el Ayuntamiento, para una afición local más torista que torerista. Hasta que, hace veinte años aproximadamente, comenzó a instalarse una plaza de toros portátil, las novilladas se celebraban en la propia plaza de España, frente al Ayuntamiento. Allí se disponía un tendido de madera, mientras que cada balcón de las viviendas se convertía también en un improvisado palco.

El patrón del pueblo, desde hace al menos cinco siglos, es San Miguel Arcángel. En las fotos pudimos comprobar que en los años cincuenta la procesión se hacía con otra imagen diferente a la actual y que ya no se conserva. En la década de los sesenta, la procesión tampoco se hacía con la imagen que actualmente se saca, sino con otra que ahora está en el mismo templo, en la parte superior del retablo del altar mayor. Quienes portaban la imagen a hombros, en unas andas doradas, eran normalmente los compañeros enterradores –tradición hoy desaparecida-, mientras que desde hace unos años las andas, ya con ruedas- son llevadas por las mujeres del pueblo.

La localidad contó con diferentes Bandas de Música en las distintas épocas. Durante algún tiempo, existía la que organizó el Frente de Juventudes. Luego, en las décadas de los setenta y ochenta, cuando la villa carecía de Banda propia, fueron las de Guadamur (Toledo), primero, y la de Cadalso de los Vidrios (Madrid), después, las que amenizaban y acompañaban nuestras fiestas, hasta que el Ayuntamiento impulsó la actual Banda de El Hoyo de Pinares, que tantas satisfacciones nos ha proporcionado a todos.


(Las fotografías reproducidas de las antiguas fiestas de El Hoyo de Pinares, proceden del libro El Hoyo de Pinares. Imágenes del Ayer, de Carlos Javier Galán, y fueron cedidas por Santiago Blanco, Bautista Fernández, Santiago Fernández, Lucila Galán, Sebastián Gallego y Cándido Martín).