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1979: la democracia llega al Ayuntamiento

Publicado en el Programa de Fiestas de San Miguel, El Hoyo de Pinares, septiembre 2019.

 

En este año 2019 se han cumplido cuarenta años desde las primeras elecciones municipales de la democracia, por lo que vamos a recordar algunas pinceladas de cómo se vivió ese hito histórico en El Hoyo de Pinares. 

En 1976, los españoles habían aprobado en referéndum la Ley de Reforma Política impulsada por el presidente Adolfo Suárez y que sentaba las bases para la transición de la dictadura a la democracia. Al amparo de esa norma, se habían legalizado los partidos políticos y se habían celebrado las primeras elecciones generales el 15 de junio de 1977. Seguidamente, las Cortes salidas de aquellos comicios elaboraron la Constitución, ratificada por los españoles en un nuevo referéndum popular celebrado el 6 de diciembre de 1978. 

En ese contexto, era ya una reivindicación generalizada que se convocasen también elecciones en los Ayuntamientos, a cuyo frente continuaban aún los últimos alcaldes designados por los Gobernadores Civiles aplicando la legalidad franquista. No sólo los partidos y los colectivos sociales reclamaban como ineludible la democratización del poder municipal, sino que incluso algunas de las propias Corporaciones reclamaban su relevo, porque ya no tenían margen para afrontar proyectos de medio o largo plazo y se sentían carentes de legitimidad democrática. 

En nuestro pueblo, recuerdo que el alcalde Julián Carvajal Luque, con el que conversé para un trabajo escolar, afrontaba sus últimas obras públicas (el pavimentado de la Plaza de España, hasta entonces de arena, y la remodelación de la fachada del Ayuntamiento, que sacó a la luz la piedra que estaba oculta por enfoscado blanco) y manifestaba también su deseo de poder dar por finalizado su mandato, que había comenzado en 1973. 

Sin embargo, el presidente del gobierno optó primero por disolver las Cortes constituyentes, elegidas veinte meses antes y celebrar, ya al amparo de la nueva Constitución española, nuevas elecciones legislativas en marzo de 1979. Las urnas consolidaron la victoria de su formación, la Unión de Centro Democrático, con 168 escaños, seguida del Partido Socialista Obrero Español de Felipe González con 121, el Partido Comunista de España de Santiago Carrillo con 23 escaños y Coalición Democrática encabezada por Manuel Fraga con 9. Entre las minorías, Convergencia i Unió de Jordi Pujol obtuvo 8 diputados y la coalición Unión Nacional liderada por Blas Piñar 1 escaño. 

En nuestro pueblo, UCD obtuvo en aquellas elecciones generales de 1979 752 votos (nada menos que el 51,9 %); el PSOE, 448 (33,68 %); el PCE, 103 (7,11 %); Coalición Democrática, 36 (2,48 %); y Unión Nacional, 30 (2,07 %). 

El gobierno fijó la fecha de las elecciones municipales para el 3 de abril de ese mismo año. A partir de ahí, los partidos políticos esbozaron sus primeras agrupaciones locales en El Hoyo de Pinares para formar las candidaturas. 

Unión de Centro Democrático presentó como candidato a la alcaldía a Juan Galán Estévez, a quien los vecinos conocen como “Juanín” y profesionalmente dedicado entonces a la construcción (después ampliaría su actividad a la hostelería al abrir el pub J-5). El PSOE optó por Leoncio Fernández Gil, de profesión carpintero, un hombre apreciado que también ofrecía el servicio de cumplimentar sencillos contratos privados de compraventa, alquiler, etc. a quienes no tenían la formación para poder hacerlo. Por el Partido Comunista, se presentó Mariano Martín. No hubo candidatura de Coalición Democrática: el centro-derecha local pareció agruparse mayoritariamente en UCD, situación que cambiaría en los siguientes comicios. Sin embargo, se presentó una candidatura independiente encabezada por Miguel Lobato Martín, que en las elecciones generales de 1977 había sido candidato al Congreso por Fuerza Nueva. 

La primera -y única- candidatura municipal presentada por UCD en nuestro pueblo tuvo la siguiente composición: 

1. Juan Galán Estévez 
2. Félix Fernández Tejedor 
3. Pascual Herranz Herranz 
4. Juan Luque Pérez 
5. Pedro Santamaría Cubero 
6. Luis Beltrán Santamaría 
7. Tomás Martín Pérez 
8. Santiago Fernández Fernández 
9. Santos Herranz Galán 
10. Honorio Pérez Herranz 
11. Jesús Tabasco Alonso 

Por su parte, el PSOE de El Hoyo de Pinares, reorganizado tras cuatro décadas de proscripción política durante la dictadura, concurría con la siguiente lista: 

1. Leoncio Fernández Gil 
2. Antonio Méndez Jorge 
3. Eladio González Miguel 
4. Florentino Pascual Santamaría 
5. Eloy Miguel García 
6. Domingo Cubos Martín 
7. Julián Martín Sánchez 
8. Guillermo Gallego González 
9. Domingo Sánchez Díaz 
10. Julián Herranz Alía 
11. Cecilio Gómez Santamaría 
Suplentes: 
1. José Luis Pérez Sánchez 
2. Jesús Sánchez Organista 
3. Luis Madrigal Gallego 

La candidatura Independientes de Navaserrada estaba integrada por los siguientes aspirantes: 

1. Miguel Lobato Martín 
2. Tomás Fernández Luque 
3. Jesús González Fernández 
4. Antonio Fernández Antorán 
5. Sebastián Gallego Martín 
6. Felipe Navas Jiménez 
7. Ángel Tabasco Navas 
8. Isidoro Beltrán Santamaría 
9. Pedro Martín García 
10. Teodoro Ayuso Pascual 
11. Segundo Navas Colorado 

El Partido Comunista de España presentó por su parte esta otra candidatura, que no alcanzaría representación municipal: 

1. Mariano Martín Gallego 
2. Longinos Jiménez Fernández 
3. Rosendo Martín Gallego 
4. Teodoro Díaz García 
5. José Luis González Navas 
6. Félix Muñoz de Propios 
7. José González Cubos 
8. Julio Beltrán Alonso 
9. Vicente Galán González 
10. Rosendo Martín González 
11. Agustín Estévez Jiménez 

Como dato curioso, cabe señalar que se presentó otra lista independiente, la Unión de Trabajadores e Industriales, que no llegó a ser proclamada por la Junta Electoral de Zona por no reunir los requisitos exigidos. Presumiblemente, aunque no consta, la exigencia de ser un partido político legalizado o bien una agrupación de electores avalada con las firmas de un 2 % del censo electoral. Sus integrantes, que por tanto no llegaron a ser candidatos, fueron, según el Boletín Oficial de la Provincia: 

1. Apolinar Santamaría Estévez 
2. Galo Santamaría Estévez 
3. José Otilio Carvajal Gallego 
4. Pedro Pérez Gallego 
5. Mónico Fernández Pérez 
6. José de la Fuente Propios 
7. Tomás Hernández Blanco 
8. Solino Organista Fernández 
9. Mariano Martín Hernández 
10. Elías Díaz de la Fuente 
11. Pilar Santamaría Yusta 

En cuanto a la campaña electoral, fue muy personal y directa, de hablar con los vecinos e intentar captar su apoyo. El marketing electoral no estaba tan desarrollado como ahora y tampoco los medios materiales eran abundantes. Juan Galán me comenta que UCD no llegó a celebrar un mitin público. El número 2 de la candidatura del PSOE, Antonio Méndez, recuerda un acto público de su formación con las intervenciones del entonces presidente provincial del partido, Máximo Iglesias, y el recién elegido senador por Ávila José Federico de Carvajal (quien años más tarde sería presidente del Senado). Miguel Lobato sí intervino personalmente y atendió las preguntas del público en el mitin convocado por los Independientes de Navaserrada. 

Las elecciones se vivían en el país aún con algo de miedo (Antonio evoca la dificultad para que la gente diera el paso de participar y presentarse como candidato en partidos que poco antes estaban prohibidos) pero con una indudable ilusión y esperanza de cambio. 

Era la primera vez en la historia que todos los vecinos mayores de edad de El Hoyo de Pinares, hombres y mujeres, iban a elegir democráticamente a su Ayuntamiento por sufragio universal. Incluso en la II República la mujer había estado excluida del voto en las elecciones municipales que tuvieron lugar en 1933. 

Unión de Centro Democrático fue la vencedora de aquellas elecciones locales, al obtener 652 votos, que le dieron 5 concejales. El PSOE fue la segunda fuerza política local, con 455 votos y 4 escaños en el pleno. Y entró en el Ayuntamiento Independientes de Navaserrada, con 245 votos y 2 ediles. 

El 19 de abril de 1979, a las 11 de la mañana, quedó constituida la primera Corporación Municipal de la actual democracia, formada por los cinco concejales electos de UCD (Juan Galán Estévez, Félix Fernández Tejedor, Pascual Herranz Herranz, Juan Luque Pérez y Pedro Santamaría Cubero), los cuatro del PSOE (Leoncio Fernández Gil, Antonio Méndez Jorge, Eladio González Miguel y Florentino Pascual Santamaría) y los dos de Independientes de Navaserrada (Miguel Lobato Martín y Tomás Fernández Luque). 

El pleno comenzó presidido por el edil de mayor edad (Eladio González) y el de menor edad (Félix Fernández), asistidos por el secretario del Ayuntamiento, entonces Pedro González. 

En la votación para alcalde, el candidato de UCD obtuvo sus cinco votos, el del PSOE los cuatro de su partido y el de Independientes de Navaserrada un solo voto, puesto que su número 2 se abstuvo. Los votos del PSOE más los independientes sumaban la mayoría absoluta necesaria para haber elegido un alcalde alternativo y, ante los distintos rumores que habían circulado en los días previos, el concejal Tomás Fernández optó por abstenerse para impedir cualquier maniobra en ese sentido. 

Resultó por tanto elegido nuevo alcalde el cabeza de lista de la Unión de Centro Democrático. Juan Galán Estévez se convertía así en el primer alcalde de la democracia en nuestro pueblo. 

El nuevo gobernante local formó Comisión de Gobierno con tres tenientes de alcalde, dos de su propia coalición (Juan Luque y Pedro Santamaría) y uno del PSOE (Antonio Méndez). 

Durante aquel mandato, se llevó a cabo un plan de pavimentación de calles y de ampliación del sistema de recolección de aguas, se elevó una planta en las alas laterales de las Escuelas de arriba para ampliar el número de aulas y se iniciaron las obras del edificio destinado a Hogar del Pensionista y del que se pretendía que fuera un Mercado de Abastos. También se construyó la primera pista polideportiva y el frontón junto al Campo de Fútbol. En el terreno de la anécdota -aunque pudo ser trágica- muchos vecinos recordarán la escapada de los cuatro toros que iban a ser lidiados en fiestas. 

El mandato de Juan Galán terminó el 23 de mayo de 1983, ya con una UCD en declive, cuando tomó el relevo Félix Alonso Fernández, segundo alcalde de la democracia, que había encabezado la lista de Alianza Popular. 

Tanto Juan Galán como Antonio Méndez me aseguran que, en general, hubo un ambiente de colaboración y de entendimiento en aquella primera Corporación democrática. Tras haber terminado las elecciones de la II República literalmente a tiros, tras una cruel guerra civil, tras cuarenta años de prohibición del pluralismo político, los hoyancos -como todos los demás españoles- apostaron decididamente por la reconciliación, por las libertades públicas y por el futuro. Las personas y las distintas ideas aprendieron a convivir democráticamente en un Ayuntamiento que, por fin, era de todos. 

Hace 40 años: primeras elecciones democráticas en El Hoyo de Pinares

Publicado en el Programa de Fiestas San Miguel 2017 de El Hoyo de Pinares.

En el referéndum del 15 de diciembre de 1976, los hoyancos habían respaldado por amplia mayoría, como el resto de españoles, la Ley para la Reforma Política, que abrió la puerta a la existencia de partidos, después de cuatro décadas de prohibición, y que preveía la celebración de elecciones parlamentarias. Se trataba del instrumento legal que permitiría una transición pacífica de la dictadura a la democracia y lo había impulsado Adolfo Suárez, el joven presidente del gobierno nacido en nuestro vecino pueblo de Cebreros y nombrado unos meses antes por el rey Juan Carlos. 

Se ha cumplido este año el 40º aniversario de las primeras elecciones de la actual democracia, que tuvieron lugar el 15 de junio de 1977. Pero ¿cómo fueron esos comicios en nuestro pueblo? 

En la provincia de Ávila había que elegir, como ahora, tres diputados y cuatro senadores. Los primeros, en listas cerradas presentadas por partidos políticos o agrupaciones de electores, y los segundos marcando cada votante tres candidatos en una lista abierta. Unión de Centro Democrático (UCD), la coalición creada en torno al presidente del gobierno, presentaba como cabeza de la lista al Congreso en nuestra provincia al empresario abulense Fernando Alcón Sáez, fallecido el año pasado, una persona del círculo de confianza de Suárez. El número dos era un letrado del Consejo de Estado, José María Martín Oviedo, y el número tres el farmacéutico Daniel de Fernando Alonso. El principal candidato de UCD al Senado por Ávila era el médico Alberto Dorrego González, que concurría a la cámara alta junto con Darío Benito García, ex director de la clínica Santa Teresa, también fallecido en 2016, y Julio García Benavides. 

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) cuyo secretario general era Felipe González, optó en Ávila en aquella ocasión por una candidatura mayoritariamente cunera (es decir, candidatos que no eran de la provincia). Al Congreso la encabezaba Eduardo Ferrera Ketterer, al que seguían José Segovia Pérez y Ángel Ramón Martínez Marín. Su aspirante más destacado al Senado fue el que años después sería presidente de esa cámara, José Federico de Carvajal Pérez, acompañado por Rodolfo Vázquez de Marcos y Mariano Gómez Sánchez. 

Alianza Popular (AP), federación de partidos que presidía el ex ministro Manuel Fraga Iribarne, presentó como cabeza de lista al Congreso por Ávila a Ángel Herrero Esteban, junto con Pedro Baudín Sánchez y Lucidio Herráez Navas. Su terna al Senado la integraban Francisco Abella Martín, el médico analista Faustino Cermeño Cermeño y el industrial Jaime Santamaría Bejarano.

La candidatura abulense al Congreso del Partido Comunista de España, liderado por Santiago Carrillo, la integraron el economista Carlos Sáenz de Santamaría, Antonio González Rodilla y el que luego sería historiador y catedrático Serafín de Tapia Sánchez. El PCE, que había sido legalizado dos meses antes, no presentó candidatos al Senado por Ávila. 

Había una persona vinculada a El Hoyo de Pinares en una de las candidaturas: Miguel Lobato Martín fue cabeza de lista al Congreso por Ávila del partido Fuerza Nueva (FN) que presidía Blas Piñar. Le acompañaban Marino del Pozo Marín y Andrés Joaquín Arribas García, mientras que José García López y Ramón Fernández Cabezudo fueron aspirantes al Senado. Al año siguiente, Lobato resultaría elegido concejal en nuestro pueblo por la candidatura Independientes de Navaserrada, que obtuvo dos representantes en el Ayuntamiento surgido de las primeras elecciones municipales de la actual democracia. 

Las otras formaciones que concurrieron en 1977 al Congreso en nuestra provincia fueron: el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván, que más tarde se integraría en el PSOE; la Federación de la Democracia Cristiana (FDC) de Joaquín Ruiz-Giménez y José María Gil-Robles, que vio frustradas sus expectativas electorales al quedar como grupo extraparlamentario a nivel nacional; el Movimiento Socialista (MS); y la Agrupación Electoral de los Trabajadores de Ávila. 

Durante la campaña electoral, que duró 21 días, se celebraron también en nuestro pueblo los primeros mítines después de cuarenta años, actos de los que no parece que exista ningún testimonio gráfico, por lo que he podido indagar, puesto que no era tan usual la posesión de cámaras fotográficas. Tampoco hay que olvidar que un cierto temor se unía entonces a una indudable y extendida esperanza. Por otro lado, la organización de los partidos era aún muy rudimentaria e incipiente. Habría que esperar a las primeras elecciones municipales, en 1979, para que empezaran a articularse a nivel local los grupos políticos. 

Un recuerdo curioso de la campaña fue que, en medio de los actos por toda la geografía nacional, el propio presidente Adolfo Suárez realizó el 10 de junio un viaje sorpresa a su localidad natal que, según aseguraron los periódicos de la época, no había sido anunciado con antelación ni a las autoridades ni a los medios. A las 11’30 h. llegó con su esposa Amparo Illana al pueblo vecino, donde saludó a sus paisanos, que se le acercaban por la calle. Entró a un bar en la plaza, con el alcalde cebrereño Vicente Marín, su cuñado y secretario Aurelio Delgado y otros acompañantes. Después asistió a misa en la iglesia parroquial y a la procesión del Corpus Christi. Antes de emprender regreso a Madrid, se despidió saludando desde un vehículo descapotado a los numerosos vecinos de Cebreros que lo aclamaban.

La jornada electoral del 15-J se desarrolló en El Hoyo de Pinares con una elevada participación: el 84,73 % del censo acudió a las urnas. Parece que había ganas de estrenar democracia.

Como anécdota, podemos señalar que en el pueblo era frecuente entonces votar incluso sin exhibir siquiera el DNI, porque los miembros de la mesa electoral conocían prácticamente a todos los electores. 

Igual que sucedió en el ámbito nacional, UCD fue también la vencedora a nivel local: obtuvo en El Hoyo de Pinares 625 votos al Congreso, lo que suponía el 44,20 % del total. Le siguió el PSOE, con 481 sufragios, un 34,02 %. En tercera posición, Alianza Popular, con 111 votos, un 7,85 %. Por su parte, Fuerza Nueva, con Miguel Lobato como cabeza de lista, cosechó 75 votos, el 5,3 %. Le siguieron: la Federación de la Democracia Cristiana con 45 votos (3,18 %); el Partido Comunista con 43 (3,04 %), el Partido Socialista Popular con 17 votos (1,2 %), la Agrupación Electoral de Trabajadores de Ávila con 6 votos (0,42 %) y el Movimiento Socialista con 2 (0,14 %). 

Tras el escrutinio definitivo en nuestra provincia, la lista de UCD logró los tres escaños del Congreso, resultado que revalidó en las siguientes elecciones, celebradas en 1979, una vez aprobada la Constitución. Después, nunca más se ha repetido, hasta la fecha, que un solo partido logre los tres puestos en el Congreso. Los primeros diputados democráticos por Ávila fueron, por tanto, Fernando Alcón, José M. Martín Oviedo y Daniel de Fernando. 

De los escaños en el Senado, tres se asignaron a UCD (Alberto Dorrego, Darío Benito y Julio García Benavides) y uno fue para el PSOE (Federico de Carvajal). 

El Hoyo de Pinares y todos los demás pueblos de España apostaron entonces por superar definitivamente el enfrentamiento civil y por dejar atrás la etapa franquista. Comenzaba el camino del pluralismo y de la convivencia. Como dice el epitafio de Suárez en la catedral de Ávila, “la concordia fue posible”. Una conquista colectiva que ojalá sepamos conservar y fortalecer.

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Ilustraciones: 
- Carteles electorales de junio 1977
- Adolfo Suárez en el bar Talín de Cebreros, junio 1977. Fotografía del archivo de Diario 16 propiedad de la Fundación San Pablo CEU, depositado en el Museo Adolfo Suárez y la Transición en Cebreros