El caso Madeleine

Publicado en AvilaRed.com, 28.09.07
y en la web de la asociación profesional Unión de Abogados, 10.10.07.

Pues no, no voy a hacer especulaciones sobre si creo que los padres de Madeleine McCann están o no implicados en la desaparición de su propia hija. Lo siento si alguien se decepciona. Ni siquiera estoy informado de la mayor parte de detalles –verdaderos o falsos- que sobre este caso han ido publicando los medios de comunicación.

A mí lo que me llama poderosamente la atención es el inusual tratamiento informativo del mismo.

En España, sin ir más lejos, hay actualmente 1.200 casos abiertos de menores desaparecidos. El último que yo recuerdo es el de Yeremi José Vargas, un niño de siete años desaparecido en Gran Canaria hace algunos meses. Los padres de Yeremi no tienen contratado jefe de prensa. Tampoco cuentan con los servicios del despacho de abogados que libró a Pinochet de la extradición. Ningún millonario les ha hecho un donativo para la búsqueda de su hijo. No han sido recibidos por el Papa. Ni siquiera se han entrevistado con el Ministro del Interior español. Y a la puerta de su casa no hay enviados especiales de medios informativos de todo el planeta.

Es increíble cómo el mundo entero puede moverse, no por razones objetivas (puesto que es obvio que informativamente no se trata de igual forma casos semejantes), sino cuando alguien tiene inteligencia y recursos como para montar una campaña. Y es curioso cómo se retroalimentan la oferta y la demanda: se ofrece información llamativa, la gente empieza a interesarse por el caso y, a partir de ahí, los medios le prestan esa atención que su propio público está demandando.

Pero, ¿no debería ejercitarse, en estos casos, por parte de los medios, un cierto sentido de la responsabilidad y evitar el morbo? Una cosa son las conversaciones informales que podamos tener en torno a un café y otra muy distinta es ver en letra impresa todos los días especulaciones y más especulaciones. Un panorama lamentable donde todos los medios parecen manejar información fiabilísima y estar en el quiz de la cuestión cuando, si algo ha demostrado este caso, es que existen multitud de filtraciones contradictorias y casi siempre interesadas. Un panorama donde cada ciudadano de a pie que se precie tiene ya hace tiempo un veredicto –casi siempre de culpabilidad-, dictado en atención a elementos tan concluyentes como los datos que va ofreciendo la prensa, el comportamiento público de los padres o lo que reflejan sus caras...

Los padres de Madeleine, ¿están implicados? No tengo ni la más remota idea. Y como no tengo certeza y tampoco tengo aficiones detectivescas, me ahorro hacer elucubraciones y menos públicamente. Como jurista y como ciudadano, creo sincera y firmemente en la presunción de inocencia como un pilar básico de nuestro marco de convivencia y me parecen repugnantes los juicios mediáticos paralelos. Pienso que, sencillamente, hay que dejar que la policía y los jueces hagan su trabajo. Y cuando haya realmente una noticia y no una suposición, que nos la faciliten.

Este clima que se ha creado y este tratamiento informativo, a mi juicio disparatado, no es beneficioso en ninguno de los supuestos posibles.

Imaginemos por un momento (ya sé que, después de lo que se ha visto y leído, les costará, pero inténtenlo) que el desenlace sea que, finalmente, los padres de Madeleine no están implicados. ¿Habrá alguna forma de compensar el calvario que pueden estar viviendo, el doble dolor indescriptible de padecer la desaparición de su hija y, además, sufrir las acusaciones de ser ellos mismos los culpables?

Pero ¿y qué pasa si, simplemente, el caso nunca se resuelve, como ha sucedido en millares de ocasiones, si el cadáver nunca aparece, si nunca realmente sabemos lo que pasó…? Pues que esos padres, sin que nadie les haya juzgado ni condenado, tendrán que vivir lo que les reste de existencia con la permanente sombra de la sospecha. Piénselo durante unos instantes, es sana costumbre ponerse en el lugar de los demás.

Y, finalmente, si fuera cierto que los padres de Madeleine están implicados en la desaparición de su propia hija, ¿de verdad alguien cree que este clima, con la lupa informativa diariamente sobre la policía y con los supuestos sospechosos sobre aviso, es el más adecuado para que se desarrolle una investigación medianamente seria?

8 comentarios:

Labana dijo...

Buena observación la que haces sobre el caso. Lo que pasa es que parece que de un tiempo a esta parte algunos medios de comunicación (demasiados, en mi opinión) se dedican a lo que se dedican, más que a informar.

Sin ir más lejos, recordando el caso "Wanninkhof", cuando es declarada culpable Dolores Vázquez, a quien posteriormente se le declara inocente tras pasar año y medio (más o menos) en prisión.... y el juicio mediático y paralelo que hubo al respecto.

Un saludo

marisol dijo...

Tienes toda la razón, esto se ha convertido en un circo. Parece que nadie se acuerda de la niña desaparecida, es una pena que el centro de atención esté en unos padres a los que todo el mundo ya ha puesto un "calificativo" y nos olvidemos de esa niña y de todos esos niños que han desaparecido y de los que no se sabe nada, el mundo, en muchas ocasiones, es así de incongruente. Hoy precisamente he leido un artículo de Lorenzo Silva en el Mundo sobre esto (http://www.elmundo.es/especiales/2007/09/internacional/madeleine/donde.html)

atticus dijo...

Hello,

Suelo entrar a tu blog por recomendación de enlace en un buen lugar, el de quien abre estos comentarios (besitos labana). No aguanto el apuntar lo que me comentaba un colego anteayer. Es quien lleva la defensa de uno de los progenitores denunciados, acusados, imputados, procesados y condenados por conductas de violencia sexual sobre su hijo menor de edad, en Gipuzkoa. La madre también. El caso es que la sentencia no es firme aún. Y no sé cómo demonios del grupo PRISA y otros medios informativos lo han localizado "para que este abogado hable"...

Comparto plenamente lo que comentas sobre juicios "paralelos" de imposible reparación sobre el justiciable. Por parte de algunos medios es algo de usar y tirar dentro de su "lucro informativo". Todos estamos "contaminados" de una u otra forma. Eso sí, afortunadamente quedan "islas informativas" en las que todos pensamos.

Hoy he visto una peli documental fantástica de Barbet Schroeder sobre el letrado francés de orígen vietnamita (aunque su padre era de Isla Reunión), Jaques Vergès. Al que Argelia le marcó profundamente...

Informarse de actuaciones judiciales a través de algunos titulares de prensa o programas televisivos es una aberración lamentable. Sin conocer tan siquiera lo actuado desde la instrucción. Lamentable

Un abrazo, y enhorabuena

marmota dijo...

Sí, completamente de acuerdo. Bueno, ya leiste mi opinión... :)

Estilografic.art dijo...

Hola Carlos. En primer lugar gracias por tu visita a mi blog y tu comentario en mi artículo sobre este mismo asunto.

Veo que, en definitva, estamos bastante de acuerdo en casi todo.

Esperemos que al final el caso pueda resolverse satisfactoriamente y que la labor de la prensa sea responsable y no enturbie más la investigación.

Un abrazo y enhorabuena por el blog.

Blanca dijo...

Hola Carlitos,
Bueno, yo no puedo decir nada nuevo sobre eso, por que cuando sale en la tele la apago o le quito la voz, no es que no me interese, cualquier niño que ha desaparecido me merece toda la atención, pero esto ya no es un caso de un niño desaparecido, es un circo mediático sin más, y ahi ya no juego.
Las noticias de ese tipo pasan por varias etapas, primero en todos los telediarios y demás, luego se separa el fulano de turno, y eso ya no es noticia, si lo encuentran vivo, vuelve a salir un día mas, si lo encuentran muerto unos dias mas, porque tiene más morbo, y si no lo encuentran nunca, pasa directamente al programa de Iker Jimenez de casos raros y misteriosos.
Madeline es una niña más, sus padres tienen más dinero, pues ala más telediarios. Somos asi de simples y es una pena.
Un besito, se feliz.

Pat dijo...

Coincido plenamente: "es sana costumbre ponerse en el lugar de los demás." Cuando leí que les cuestionan los kilómetros que han hecho con el coche, me he imaginado por un momento a una madre desesperada: mirando en todos los rincones que se le ocurren, dando vueltas con el coche, haciendo kilómetros y más kilómetros a la desesperada, sin rumbo. Esa madre igual era yo, y luego he visto a la señora McCann- me pesa llamarla señora con 39 años- con otros ojos. ¡Que calvario deben estar pasando!. Encantada de leerte.

Lubina Divina dijo...

Al final es lo de siempre, a más dinero más posibilidades y si los medios están ahí es porque alguien les avisó conveniente e interesadamentemente. Simple mercadeo sin más.

Yo a día de hoy, que conozco y trabajo en un medio de comunicación, me creo la mitad de lo que cuentan y con reservas y la otra mitad la pongo en cuarentena.. o qué pasa que ¿nadie se acuerda ya de la gripe aviar? Ha sido portada durante muchos informativos y ahora ¿ha mutado en algún político o similar?. Pues nó pero en breve habrá elecciones y la gripe no interesa, ni da votos, ni poder. Fijaros como está el patio que el miércoles estuvo Rajoy en "Las mañanas de Cuatroº " y ¿dónde se queda ahora el boicót al Grupo Prisa del PP?. Lo que hace un voto y el no tener memoria (ya sea histórica o nó).